En esta sección hablaré de diferentes temas sobre mi vida como médico y también en general mi vida en Alemania.

Me encantaría que si alguien ahí tiene el sueño de venir a este país, que me escriba si tiene dudas, que yo quisiera poder devolverle al universo todas las bendiciones que me dio permitiéndome cumplir mi sueño, ayudando a quien también tenga ese mismo objetivo.

También pueden escribirme qué temas les gustaría que hablara en el Blog.

Temas por leer en esta sección

  1. El reto es decidir persistir en la aventura
  2. Mi experiencia haciendo la prueba de conocimiento médico (Kenntnisprüfung)
  3. "Lo que aprendí de ser migrante" - Conversaciones saludables
    1. "Consejos para especializarte en Alemania" - Conversaciones saludables, cápsulas saludables
  4. Retratos de Resistencia - Documental de liderazgo social en Colombia
  5. Los 10 mandamientos para ser Assistenzarzt/Assistenzärztin (médico/a residente)
  6. Cursos de Formación Adicional (Zusatzbezeichnungen)
  7. Cosas a saber sobre el permiso de trabajo como médico/a en Alemania
  8. El duelo desde la distancia
  9. 2 años de ser migrante
  10. Deconstrucción de la identidad que creíamos tener
  11. Horneando un sueño - Entrevista con una de las finalistas de la séptima temporada de “The Great Canadian Baking Show”
  12. Fiestas lejos de casa
  13. Experiencias con la Fachsprachprüfung (prueba de idioma)
  14. Reflexiones después de las experiencias con el  FKK 
  15. Las amistades alemanas
  16. Historias de migrantes #1 - Construyendo sueños, un paso a la vez 
    • Experiencia de migración a Estados Unidos a trabajar en búsqueda de un doctorado
  17. El impacto de las estaciones del año
  18. ¿Por qué decidí tener un hijo durante mi especialización médica en Alemania?
  19. ¡Primera Navidad en Colombia desde que migramos!

El reto es decidir persistir en la aventura

En general pensamos que vivir en otro país es la mejor experiencia que nos pueda pasar, que todo será positivo y felicidad, pero sólo quien ha vivido en otro país puede hablar de la mezcla entre lo enriquecedor, doloroso y retador que es vivir fuera de su país.

Hay muchos motivos por lo que migrar, y yo fui lo suficientemente afortunada de migrar por elección al país que quería, en el momento que quería, bajo las circunstancias que quería y acompañada de quien yo quería. Suena a ser el combo perfecto, pero la experiencia no fue tan suave como muchos me lo plantearon.

Soy médico y estudié mi pregrado en Colombia. Durante la carrera tuve la oportunidad de hacer un par de intercambios y aproveché mi conocimiento del alemán para irme a ese país. Conocer el sistema de especialización alemán me hizo querer hacer mi residencia (así llamamos los médicos a la especialización) en ese país, pues hasta ese momento en mi país no había salido “La ley de residentes” que buscaba mejorar - en algo - las condiciones de quienes se estaban especializando en Colombia.

Alemania me llamó la atención por muchas razones en términos de calidad de vida para mi especialización. Algunos de estos son los 30 días hábiles de vacaciones anuales, sus salarios buenos y que van incrementando con la experiencia, y la posibilidad de ingresar a la especialización que uno desea y no a la que “le toque”.

Mi experiencia hasta ahora ha sido una gran mezcla. He estado en dos trabajos y ahora que vuelva de mis vacaciones en Colombia empezaré en el tercero. De cada trabajo me he llevado algo de aprendizaje; del primer trabajo la importancia que tenía mi salud mental, que estaba por encima de cualquier trabajo, y del segundo trabajo aprendí a poner límites sanos y darme el lugar que merezco en mi vida, para poder tener tiempo para lo que me gusta y no sólo trabajar. Ha sido duro extrañar el buen ambiente laboral que tenía en Colombia y no haber encontrado ese lugar con la combinación perfecta, en el que me traten bonito y me permitan servir desde mi mejor versión trabajando desde el amor. Pero no he perdido la esperanza de que “la tercera es la vencida”, de que llegaré a ese lugar que tanto he anhelado. Al mismo tiempo ha sido maravilloso ver todo el progreso que ha hecho mi esposo en términos del idioma, al punto que está trabajando en lo que él quiere, comunicándose siempre en alemán a pesar de llevar tan poco tiempo hablándolo; hazaña que no considero nada fácil en un país con un idioma tan diferente al nuestro.

Por otro lado, ha sido retador para los dos llegar a un nuevo país, intentar hacer comunidad, amigos y red de apoyo, en una cultura que no es tan abierta como la nuestra, pero al mismo tiempo hemos estado fascinados con conocer gente de tantas culturas, aprender de tantas perspectivas y felices de las amistades que lentamente han ido surgiendo. Viniendo de un país sin estaciones ha sido retador acostumbrarnos a ellas, no sólo por el frío y la oscuridad del invierno, o las oleadas de calor del verano, sino también el hecho de tener que pensar en “la comida de temporada”.

En conclusión ha sido, definitivamente, un proceso enriquecedor. La vida ha ido fluyendo para que vaya a donde debo estar, adquiriendo esos conocimientos que me han permitido seguir creciendo tanto profesional- como personalmente. Sigo feliz en Alemania, con la ilusión de que este trabajo sea el que es para mí y visualizando cada vez más ese proyecto de vida que queremos con mi esposo. Así que sigo superando retos que me va poniendo la vida, intentando aprovechar cada oportunidad de aprendizaje al máximo, y persistiendo en la ilusión de seguir creando la vida que sueño.

 

Seguiré contándoles sobre mi experiencia en Alemania, quisiera leer sus comentarios, dudas y temas que quisieran que habláramos a futuro.

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Comentarios

Caroly Jiménez
hace 2 años

Aaaay linda Mariale. Vivimos algunas pequeñas experiencias lindas en Colombia. Y nos conociendo haciendo algo que haya podíamos hacer con mayor facilidad. Leerte me ha llenado de esperanza y alegría. Porque tenemos los mismos sentimientos, creo que hemos vivido con nuestras carreras las mismas experiencias y ahora estoy a punto también de ver y sobre todo encontrar el tercero donde me sienta feliz. Así como lo escribes. Te quiero y te recuerdo siempre. Un fuerte abrazo Mariale.

ALCIBIADES
hace 2 años

Mariale felicitaciones por la forma humana q escribes. Ya lo había notado cuando escribiste un par de veces sobre la pandemia COVID y su calamitosa postración y sacrificios de la parte médica y paramédica.
Entusiasma ver como ustedes, los jóvenes, labran la vida y condiciones honrosas de trabajar y de vivir. Un abrazo, esperando tu nuevo artículo. Saludos

Astrid
hace 2 años

Hola Male!

Qué lindo leerte aquí. Felicitaciones por esta iniciativa. Leerte es como estar conversando contigo. Lo haces de una manera fresca y muy agradable. Y me gustan mucho los temas que has decidido abordar. El de la migración es un tema amplio. Y qué bueno tu aporte, para contribuír a combatir el mito sobre la migración. Colombia, el país donde nacimos y crecimos, se abre tan solo ante la mención de "extranjero" y "exterior". Y muy pocos cuentan la verdad de lo que es migrar, irse, dejar lo conocido y la zona de confort, abrir camino, hacer espacio, ganar espacio y establecerse. Que el buen ánimo y el coraje, y el ser siempre genuimamente tú, de la mano de estar acompañada por el ser que amas, te sigan acompañando. A los dos. Seguiré con gusto tus escritos. Un abrazo,

Astrid

Plazas Andrea
hace 2 años

Me encanta que nos compartas tu experiencia! Creo que si vale la pena romper algunos mitos de vivir por fuera, nada es tan Perfecto, nada es tan grave, y finalmente todo te trae enseñanzas! Gracias por tu generosidad con este blog y por abrir tu corazón

Maria Rueda
hace 2 años

Solo puedo decirte q te admiro, no es fácil salirse de su zona de confort y cambiar a una cultura tan diferente. Hay muchos sacrificios q definitivamente te van a seguir enriqueciendo como ser humano y espero q tu razón de vida siga siendo siempre desde el amor a pesar de los duros momentos...por q solo desde el amor tiene sentido nuestro existir...con seguridad terminaras contagiando tu dulzura y gran profesionalismo a quienes te rodean !!! Te recomiendo a mi chiquita grande!!!

Mi experiencia haciendo la prueba de conocimiento médico (Kenntnisprüfung)

Para poder homologar el título de médico en Alemania, viniendo desde un país externo a la Unión Europea, es necesario hacer dos exámenes (la prueba de idioma o Fachsprachprüfung [FSP] y la prueba de conocimiento médico o Kenntnisprüfunf [KP]), o intentar homologar por medio de convalidación de documentos (trámite que no recomiendo, pues los alemanes muy rara vez aceptan una educación fuera de la UE como “suficientemente válida y completa para los estándares alemanes”). Yo tuve la fortuna de que me eximieran del examen de idioma, así que solo puedo contarles la experiencia del examen de conocimiento.

¿Cómo me preparé?

Empecé a prepararme lentamente desde unos meses antes, leyendo algunos temas que me gustaban de medicina interna y cirugía general. Adicionalmente aproveché la oportunidad del permiso de trabajo (que se otorga por 2 años después de haber aprobado la FSP) para adquirir experiencia y conocimiento en un trabajo en medicina interna. Aquí quiero recomendarle a toda persona que aún le falte presentar la KP que busque un trabajo en algo relacionado con medicina interna o cirugía (lo más general posible), pues son 2 temas que segurísimo estarán en el examen, y si ya se trabaja en eso, se verán temas que facilitarán el estudio posterior para el examen.

Cuando ya faltaban pocos meses para el examen, me avisaron en una carta el lugar donde realizaría mi examen y mi evaluador principal. Siguiendo el consejo de una amiga, lo contacté inmediatamente para preguntarle si deseaba una charla presencial previa al examen con los que seríamos evaluados. El evaluador que tuve es una persona con gran experiencia de muchos años haciendo el examen, así que nos recomendó leer los patrones/protocolos (que vende la universidad en la que se realizará el examen y que escriben tanto estudiantes de medicina de último año en Alemania, como de extranjeros contando las preguntas y temas que les preguntaron) y nos mencionó los nombres de los otros evaluadores (no siempre lo hacen, así que tuve suerte). Gracias a esto sabía los nombres de los 3 evaluadores y sus especialidades, facilitando el estudio intensivo que hice durante el último mes antes del examen (sin trabajar).

Yo me apoyé en una excelente profesora que me ayudó con la parte conversacional del examen. Cualquiera puede encontrar diferentes cursos para la preparación de los exámenes, pero yo recomiendo a esta profesora por el simple hecho de que se ajusta a las necesidades de cada estudiante, pues al tener la posibilidad de clases individuales, uno puede avanzar a su ritmo y enfocarse en los temas que más necesite. Con mucho gusto compartiré su contacto con cualquier interesado.

La fortuna de tener los patrones/protocolos es que se puede centrar el estudio en los temas “preferidos” por los evaluadores, pues todo el mundo es consciente que nadie se sabe toda la medicina a la perfección.

¿Cómo fue el proceso?

Fueron semanas duras y frustrantes, en las que por más que hubiese estado sentada estudiando 12-14 horas al día, cada noche me acostaba con la sensación de que lo poco que sabía lo olvidaría esa misma noche. Lo que me ayudó mentalmente en esos momentos fue el apoyo incondicional de mi esposo, quien además de asegurarse de que comiera, descansara y durmiera sanamente, me daba ánimos y confianza en mí misma.

¿Cómo fue la experiencia durante el examen per se?

Un punto muy importante que tiene este examen es que no es una evaluación nivel especialista, sino que es un examen muy similar al que hacen los estudiantes de último año de medicina en Alemania, en donde se busca conocimiento de médico general, con énfasis en que se tenga dominio suficiente en la comunicación médico-paciente y médico-médico con un buen conocimiento de los temas básicos que todo médico general debería saber. Yo lo sentí como una conversación entre colegas, con presentación de caso y preguntas del paso a paso a seguir para el diagnóstico y tratamiento, con algunas ayudas si había algo que no se conociera bien.

Las recomendaciones a quienes vayan a hacer la KP en un futuro

A los que se están preparando para estos exámenes les quiero mandar un mensaje; confíen en la preparación que tuvieron en sus países, aprendan bien el idioma antes de meterse con temas médicos y cuando lleguen al punto del alemán médico estudien enfocándose en los temas más importantes, y tengan confianza en ustedes mismos, que eso se verá reflejado en el examen y si logran poner el ambiente agradable y de conversación, lograrán que el examen fluya como una conversación entre colegas. Este examen busca determinar que ustedes puedan ejercer en este país, no que ya sean especialistas o que hablen 100% a la perfección. Les envío la mejor energía y cualquier información que quieran me la pueden preguntar.

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Bertha
hace 2 años

Mariale valoro muchisimo tu generoso corazón, abres tu mente y compartes tus experiencias de manera clara, concreta, sin ningun egoismo, como un libro abierto. Seguro es una ayuda inmensa para todos los que buscan un camino similar al tuyo.
Te respeto y admiro profundamente.

Plazas Andrea
hace 2 años

Que linda compartir este conocimiento! De verdad es muy valioso para alguien que hasta ahora esté emprendiendo este camino en el que tú ya vas encausada! Un abrazo!

"Lo que aprendí de ser migrante"

Hoy quiero compartirles la gran emoción que me dio el recibir la llamada de la Dra. Andrea Plazas, quien tiene un Podcast maravilloso llamado Conversaciones saludables, en el que habla de temas variados sobre salud femenina y bienestar. Ella fue profesora mía y la recuerdo con gran cariño por su autenticidad y la pasión por lo que hace.

Hace unas semanas nos reunimos para hablar de algunos temas sobre la migración a otros países, pues ella conocía un poco sobre mi historia de ser migrante en Alemania.

Con lo que ella no contaba es que yo hablo hasta por los codos, entonces de una sesión que usualmente dura unos cuarenta minutos, nos quedamos hablando más de una hora. Así que aquí les quiero compartir hoy este capítulo, para que lo oigan y apoyen a este hermoso podcast. Hablaremos de temas sobre por qué tomé la decisión de viajar a este país, cómo fue el proceso, las cosas buenas y malas de ser migrante en Alemania, y algunas recomendaciones para quienes quieren cumplir este sueño de vivir en este país.

Cuénteme qué tal les pareció, qué más les gustaría saber y si están en el proceso, también pueden preguntarme cosas en la casilla de formulario en la parte superior de esta página.

Y como pequeño bonus, pueden ir a ver la conversación desde el acústico closet de Andre en YouTube. 

P.D.: Este video también será sorpresa para mí, así que ya veremos las caras y muecas que hago en cámara sin darme cuenta. 

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Bertha
hace 2 años

Me encantó la conversacion en el podcast @conversaciones.saludables contando desde el.fondo del alma, las experiencias de Migracion en este caso a Alemania, sin duda es un LIBRO ABIERTO que le servirá a muchas personas que tienen ese sueño Felicitaciones

Cápsulas saludables

"Consejos para especializarte en Alemania" -Conversaciones saludables

La charla con Conversaciones saludables fue más larga de lo esperado, y pudimos ahondar en temas interesantes e importantes, y también muy específicos para quienes tienen el sueño de especializarse en Alemania. 

Es por eso que decidimos abrir espacios (cápsulas saludables) con preguntas específicas sobre aspectos importantes a la hora de especializarte en este país, en el que te daremos consejos prácticos para que lo logres.

¿De qué hablaremos en esta primera cápsula?

  • Examen de idioma (Fachsprachprüfung)
  • Cómo se viven las jerarquías médicas
  • El examen de conocimiento (Kenntnisprüfung)
  • Cosas del día a día de vivir en ese país
  • El manejo del tiempo durante la especialización.

¿Qué temas contendrá la segunda cápsula?

  • Consejos prácticos para vivir en ese país.
  • Idioma
  • ¿Cómo seleccionar la ciudad donde aplicar para estudiar?
  • ¿Cómo solicitar un arriendo?

¿De qué trata la tercera cápsula?

  • Tipos de visas y los requisitos para éstas.

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“Retratos de Resistencia”

– Documental colombiano sobre Liderazgo Social

Hace poco tuve la oportunidad de ir a un evento muy interesante organizado por el Frauenzentrum (Centro de Mujeres) de Erlangen, quienes mostraron un documental filmado en Colombia sobre diferentes realidades de comunidades rurales e indígenas del país y su impacto en liderazgo social.

Un documental filmado por Proterra (organización con sede en Bogotá) y Cambio (organización con sede en Dresden, Alemania), con una riqueza impresionante en las imágenes de naturaleza colombiana, y un enfoque en la construcción de un futuro sostenible y el impacto que se puede generar desde una comunidad, con una priorización al papel femenino en temas de liderazgo comunitario y la importancia de su voz y sabiduría ancestral.

Antes de ver el documental, una abogada de derechos humanos chilena hizo una pequeña introducción interesante sobre la definición de territorio para las comunidades indígenas, como algo vivo y del que somos parte, en vez del espacio ajeno a nuestro ser del que podemos sacar lo que “necesitamos” como suele ser la visión occidentalizada. Es impactante, especialmente si se crece ajeno a la cultura indígena, lo cerca que sienten al territorio estas comunidades indígenas; es parte de su ser y el verse separades o ver su territorio afectado les genera un verdadero daño físico, psicológico, mental y social.

Mi realidad y entorno no han sido parecidos a los de estas comunidades, así que considero de gran valor seguir aprendiendo y ampliando mi perspectiva sobre otras visiones del mundo. Por otro lado, fue desgarrador ver más ejemplos de las realidades crueles y fuertes que tienen que afrontar tantas personas al asumir su papel de liderazgo en un país en el que la matanza de líderes(as) sociales sigue siendo una realidad cotidiana.

Después del documental se habló un poco del tema, pero como las mujeres que habían organizado el evento no eran colombianas, aprovecharon para aportar desde perspectivas latinoamericanas, mostrándonos lo parecidos que somos y las problemáticas que compartimos.

Por cosas de la vida había hablado con mi hermana del tema de desplazamiento forzoso que ha vivido Colombia, permitiéndome poder aportar un poco del contexto colombiano y sobre el impacto que nuestra historia reciente sigue teniendo en la actualidad.

Quien que no recuerda su historia volverá a repetirla, decía Winston Churchill, y siento que como colombianes es nuestra responsabilidad leer y conocer nuestra historia para conocer el impacto que ha tenido en quienes somos ahora y en las problemáticas que seguimos viviendo como nación. No soy en lo absoluto ninguna experta, pero haciendo un pequeño resumen ejecutivo de algunos de los hechos que pueden ser relevantes en este contexto del documental, me gustaría poder hacer una reflexión sobre el tema.

Colombia se encuentra en el top 5 de mayor número de desplazamiento interno*, con más de seis millones de víctimas de desplazamiento interno como consecuencia del conflicto interno (Migration - Our World in Data). El contexto histórico que nos permite entender este fenómeno se remonta a la época en la que teníamos sólo 2 partidos políticos (liberal y conservador), que se rotaban el poder por largos períodos, pero con el tiempo se fueron generando tensiones, que fueron incrementaron hasta que estalló una guerra civil nunca declarada, denominada "La Violencia" que dejó entre 113.000 y 300.000 muertes, y más de dos millones de desplazados internos, que para el momento era aproximadamente un quinto de la población total. El Frente Nacional, denominado el acuerdo al que llegaron ambos partidos, puso un final a esta guerra civil después de una década de violencia. No obstante, sus promesas de solución a las problemáticas que enfrentaba el país no fueron cumplidas en los 16 años que se mantuvo vigente dicho acuerdo. Esto llevó a que surgieran nuevos proyectos políticos revolucionarios (como las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia; FARC). Más adelante, con la consolidación del narcotráfico en los 80’s, el conflicto se vio incrementado por la expansión de las guerrillas y la formación de grupos paramilitares que luchaban por el control territorial. En esta disputa, claro, también entraba la fuerza pública con los militares. Entre 1997 y 2003 se vivió lo que historiadores llaman "el gran éxodo forzado en la Colombia contemporánea". En esta época los desplazamientos se convirtieron en una “dinámica normal de violencia”, llevando a una de las mayores crisis humanitarias colombianas de la historia reciente. Como estos grupos buscaban expandir su control, necesitaban más territorio, y para obtenerlo recurrían a masacres y terror social. En 1998 se llevaron a cabo unos diálogos de paz con las FARC que resultó en lo que hoy se conoce como el "Fracaso del Caguán". Después de no darse los resultados esperados, la ciudadanía empezó a demandar cada vez mayor seguridad, llevando a la elección de Álvaro Uribe, quien con su “política de seguridad democrática” logró cosas buenas, como mejorar la seguridad lo suficiente para poder viajar por carretera, pero también le causó a Colombia una nueva gran herida con los 6.402 Falsos Positivos.

*desplazamiento interno: movimiento de una persona hacia otro lugar de su país, de forma forzosa, causado, por ejemplo, por violencia política.

Teniendo este contexto en mente, ver el documental se volvió una experiencia aún más enriquecedora, pues nos saca de la burbuja en la que vivimos, quienes ajenes al conflicto que ha dejado tanta huella en nuestra patria, no terminamos de entender las múltiples dimensiones que lo constituyen. Uno de los testimonios era de una mujer en La Macarena, Meta, comentando cómo a las personas rurales se las asocia con ser criminales y paramilitares, pero decía que no tenían nada que ver con toda esa problemática y que sólo deseaban contribuir a su territorio y generar un mejor país para futuras generaciones. Eso me hizo pensar en un testimonio que me contó mi cuñada que había oído de una de las víctimas de desplazamiento; para ellos no había diferencia entre guerrilla, paramilitares o militares, pues todos llegaban, abusaban de ellos y les violentaban, y no tenían ningún impacto positivo en sus vidas.

¿Cómo podemos pedirle a la gente que vive en zonas rurales que confíe en un gobierno que no está presente y no atiende a las necesidades de su pueblo? ¿Cómo podemos pensar que toda persona que cultiva coca es un criminal y se piensa que la solución es exterminarle su cultivo con glifosato, generándole daños en su salud, cuando muchas veces estas personas también son víctimas de opresión de grupos armados? ¿Cómo podemos ser tan duros al juzgar al otre, cuando no hemos tenido que ver familiares nuestros asesinades frente a nuestros ojos, y cuando no hemos tenido otra oportunidad que la de sostener un fusil antes que un libro? ¿Cómo podemos decir que queremos un mejor país, cuando seguimos criticándonos desde el odio de los horrores pasados y no buscando un término medio desde el que se pueda construir?

En el documental también mostraron un grupo de la Sierra Nevada de Santa Marta, que anteriormente se dedicaba a la tala furtiva de árboles, y que ahora se ha organizado para poder reforestar y mejorar el ecosistema. Contaban que eran conscientes de todo el daño que habían causado, pero que se sentían orgulloses de ver cómo con el esfuerzo que están dedicando ahora, pueden ver cómo su bosque va creciendo y cómo están sanando las heridas ambientales que habían generado en el pasado.

Si estas personas pueden darle un giro a su historia y generar un impacto positivo, ¿qué nos detiene como colombianes para generar el país en términos sociales, políticos, económicos, y culturales que soñamos?

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Plazas Andrea
hace 2 años

Hermoso texto! La realidad de nuestro país es dolorosa, pero estoy convencida de que si la conocemos, somos más conscientes de nuestro papel en la historia. Gracias por hacer estas reflexiones, a veces dolorosas 😔

Los 10 mandamientos para ser Assistenzarzt /Assistenzärztin

(médico/a residente)

Empezar con un trabajo nuevo es retador, nos enfrenta a miedos que muchas veces están más en nuestras cabezas que en la vida realidad, pero si a eso le sumamos que nos encontramos en un país nuevo, la angustia puede ir in crescendo exponencialmente. Hoy quiero traducirles un texto que encontré alguna vez, ya no recuerdo en dónde, pero que me ha ayudado en esos momentos de duda y miedo. Puede ser aplicado no solo a la vida de residente en alguna especialización médica, sino muchas veces a la vida cotidiana de cualquier persona.

1. Inicia con empoderamiento tu nuevo rol.

Al principio necesitarás un momento para alcanzar la claridad y serenidad en el nuevo rol laboral en el que te encuentras. Eres médique residente y, por lo tanto, une colega valiose en el equipo de tu clínica. Cargas contigo con la responsabilidad de decisiones médicas. Un ser arrogante y engreído están absolutamente fuera de lugar; como nueva/o médique residente, todavía tienes las rueditas de la bicicleta puestas. En la cadena de supervivencia no estás por encima ni debajo de nadie, pero siempre es recomendable, seguirle algunas de las recomendaciones al equipo de enfermería, quienes ya llevan varios años en el trabajo, y conocen mejor la estructura y cuidados a tener con les pacientes. Con tus pacientes debes mostrar una adecuada comunicación y conexión con su enfermedad.

2. Confía en tu instinto.

Estudiaste medicina y has adquirido cierto conocimiento, ahora debes ponerlo en práctica. ¿Tienes el presentimiento de que algo va mal con algune paciente? Confía en tí y busca la causa. ¿Qué síntomas o parámetros se salen de la normalidad, y cuál puede ser la causa? ¿Qué siente tu paciente y qué le hace falta? No tienes que llegar a un diagnóstico perfecto de una, pero sigue tu instinto en reconocer el peligro. Muchas veces esa primera impresión es correcta.

3. Pide ayuda.

Nadie espera que logres hacerlo todo desde el día 1. Nadie tiene unas expectativas salidas de la realidad, así que no seas muy orgullose para pedir ayuda. Busca alguien que te pueda ayudar, sin importar el cargo que tenga; puede ser la enfermera que lleva 15 años trabajando en la clínica y con la pregunta “¿usualmente qué hacen en estos casos?” puede abrirte puertas y portones, o también otre colega tuyo o algune de les especialistas, para que te guíen en qué esquema terapéutico o exámenes paraclínicos pedir.

4. Has preguntas claras y concisas.

Cuando tengas que llamar a algune de les especialistas al teléfono, pregúntale primero si tiene tiempo para que le puedas hacer preguntas sobre algún problema que tienes o si te puede dar su opinión sobre un caso. En caso de no poder brindarte ese tiempo en ese momento, pregúntale en cuánto tiempo puedes volver a llamarle, o si te puede devolver la llamada cuando se desocupe. Cuando tengas la oportunidad de plantear tus preguntas, hazlas de forma clara, dando los datos más relevantes del caso/paciente y formula las preguntas concretamente. Demuéstrale a tu interlocutore, que puedes comunicarte adecuadamente y que sabes claramente qué pregunta tienes, no que le llamas a que te solucione todo.

5. Sé realista.

Nadie nació aprendide, y nadie ha hecho todo a la perfección el día 1. Es importante crecer de las críticas constructivas que te harán en el día a día, procura tomar nota de los errores que cometiste y mejorar en la siguiente oportunidad. Les especialistas tienen en su interés que mejores, ya que a medida que hagas mayores avances, menos apoyo en las cosas básicas necesitarás. No te preocupes, ¡cada día tendrás oportunidad de mejorar!

6. Las quejas no son el fin del mundo.

No tode paciente va a salir de tu estación completamente curade y radiante de felicidad. En muchos casos, solamente podrás ayudar tangencialmente, algunes irán a cuidados paliativos, y algunes morirán. Es normal que algunes pacientes estén insatisfeches, sin importar cuánto te esforzaste en ayudarles, así que en algún momento podrán hacer alguna queja sobre tu servicio. Lo más importante es siempre documentar todo claramente y con base científica, en casos de saber que tendrás alguna conversación difícil con algune paciente, puede ayudar pedir apoyo (en caso de dudas servirá de testigue), mantener la calma y hacer todo procedimiento en el marco de lo racional. Las quejas serán solamente en raras ocasiones algo significativo, y aún en esos casos, no estarás sola/o nunca.

7. Aprender es parte del proceso.

Es sabido que aprendemos con el método de “ensayo y error” y la redacción de epicrisis en Alemania no es excepción a la regla. Al inicio te corregirán mucho el documento; tanto gramaticalmente como por la forma de expresión. No te preocupes mucho por eso, con el tiempo irás aprendiendo a expresarte más acorde a lo que les gusta a tus especialistas (muchas veces es más de estilo que de fondo). Pronto irás adquiriendo tu propio set de plantillas y formulaciones de frases útiles a usar en tus textos, y podrás enriquecer cada vez más tus documentos/epicrisis. En caso de que debas quedarte más tiempo para terminar tus documentos, es recomendable cambiarte a tu ropa particular (usualmente las clínicas te dan los uniformes a usar en el día a día), así le señalarás a todo el personal que ya no estás en horario laboral, disponible a atender preguntas u otros pendientes que puedan salir en la estación.

8. Búscate aliades.

¿Existe algún espacio reservado para les residentes? En caso afirmativo, aprovecha oportunidades para conocer mejor a tus colegas. En caso negativo, pregúntales a tus colegas si les gustaría salir a tomarse algo. Todes están en el mismo barco, y tal vez algune pueda darte los consejos apropiados para ese nuevo trabajo.

9. No temas las urgencias.

A pesar de que el miedo a “matar” a algune paciente es real en tode médique, rara vez se muere tan fácilmente. Además, el error más grave ante una urgencia es quedarse paralisade del susto. Si hay un paro cardíaco, busca primero ayuda (el equipo de reanimación, algune especialista, o enfermere), y después empieza a presionar. Ya sabes cómo funciona; sobre superficie dura, 30x2 al ritmo de “staying alive” o “another one bites the dust” o incluso de “yellow submarine”.

10. Piensa en tí y prioriza tu salud.

Ya haces un trabajo estresante, así que mejor sé buene contigo misme. Duerme suficiente, en tus tiempos libres no contestes llamadas/WhatsApp laborales que puedan esperar, come saludablemente (y en horarios adecuados), y usa tu tiempo libre sabiamente. Solamente pensar y hablar de medicina no va a hacerte especialista más rápido, también necesitas espacios de esparcimiento. Ve al cine, sal a caminar, ve a un restaurante, practica algún deporte, lee un buen libro, duerme o descansa, o simplemente haz aquello que te guste.

***

Soy consciente que este texto originalmente fue diseñado para “médiques residentes nuevos/as”, pero creo que varios pueden aplicar para cualquier trabajo nuevo o incluso para la vida cotidiana.

Así que espero que los puedan aplicar. 😊

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Plazas Andrea
hace 2 años

Estupendo texto! Y estoy de acuerdo, muy útil para personal en formación, pero todos estamos en continuo aprendizaje y transformación, así ya seamos especialistas. Útil para todos en todo momento

Bertha
hace 2 años

En medicina y en cualquier otro trabajo, cada experiencia nueva trae algo de angustia, pero como bien dice este texto,aprendemos de nuestros errores y de la expetiencia tanto propia como de los que llevan mas tiempo y sobre todo aprendí a no criticarme muy duro y ser paciente

Cursos de Formación Adicional (Zusatzbezeichnungen)

 

Poco a poco voy aprendiendo nuevas cosas de la formación médica en Alemania. Desde hace tiempo me llamaba la atención especializarme en medicina del deporte. Inicialmente pensé que era una especialidad en Alemania, pero rápidamente aprendí que es una formación adicional (o Zusatzbezeichnung) pero no una especialidad per se. Lo que esto significa es que ejerciéndola sola es difícil que uno pueda sobrevivir económicamente, pero, por otro lado, abre la puerta a muchas personas de diferentes especialidades a formarse y dar un apoyo médico adicional desde su área de experticia a quien lo requiera.

Hace poco llegué de mi primer curso de medicina del deporte en el mar del norte, en una pequeña Isla llamada Langeoog. Primero que nada, quiero hacer un pequeño aviso publicitario, pues quedé encantada con este lugar. Un espacio donde el tránsito de las personas se basa en bicicleta, un poco a caballo y a pie, donde los carros son solo las pequeñas cosas técnicas que se necesitan para mantener en funcionamiento ciertos aspectos bien particulares como la estación de tren (que tiene como función llevar a las personas hasta el puerto para que puedan tomar el ferry). Una isla que vive del turismo en los meses de verano y suele quedar bastante inhabitada en los meses más fríos. Un lugar donde los planes están rodeados de naturaleza, un punto de intermedio de migración de varias especies de aves, y un lugar donde pude experimentar por primera vez un efecto que marea realmente baja que se presencia en el mar del norte, donde la marea baja a tal punto que se pueden hacer caminatas en el suelo lodoso (Wattwanderung) que queda y se pueden apreciar todas las especies pequeñas que cuidan de este ecosistema. Definitivamente un lugar que les recomiendo conocer.

Volviendo al tema que les quería contar, el curso de medicina del deporte ha sido una de las experiencias más agradables que he tenido de formación adicional en mi profesión. Una mezcla agradable de teoría y práctica, pues diariamente hacíamos 3 horas de deporte dividido en 2 secciones de 1.5 horas para poder tener la oportunidad de aprender nuevas disciplinas deportivas de nuestra preferencia. La teoría también fue muy interesante, pues incluía muchos aspectos que rodean al deporte, desde aspectos psicológicos, nutricionales, hasta aspectos ya más médicos especialmente relacionados con temas de función cardiopulmonar y ortopedia. Me llamó mucho la atención la gran variedad de personas que estaban en el curso, pues antes de ir yo pensaba que era una formación adicional para medicina interna y ortopedia, pero encontré muchas especialidades médicas que hacían el curso tanto por diversión, hobby personal, pero también como herramienta para aplicar con sus pacientes.

Vi que Alemania tiene muchos cursos oficiales tanto en varias regiones del país como en otros países como Italia y Mallorca, España. Así que hay variedad para todos los gustos y es una gran oportunidad para aprender herramientas para vivir una vida más saludable, así como poder brindarles herramientas y asesoramiento adecuado a nuestros pacientes.

Por otro lado, estos cursos de formación adicional son una gran herramienta para enriquecer nuestras hojas de vida y hacernos más llamativos a la hora de buscar trabajo. Una que suelen hacer varias personas es medicina de urgencias, pero la diversidad es alta y se puede encontrar algo que se ajuste al gusto y los intereses personales. Así que, a las personas que están formando, les recomiendo que vayan chismoseando este tipo de cursos, pues muchas veces algunos de los costos pueden ser pagados por la clínica donde se trabaja o se puede derivar de los impuestos que uno paga. Por donde se vea todo un gana-gana.

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Bertha
hace 2 años

Realmente es muy interesante que Alenania cuente con estos estudios complementarios a la especialización porque le dan mas herramientas al especialista para ayudar a los pacientes como tambien fortalece el espiritu y el cuerpo a quien lo toma.

Cosas a saber sobre el permiso de trabajo como médico/a en Alemania

Al momento de decidir realizar una especialización médica en el extranjero, vienen varias opciones a la cabeza; siendo frecuentes España, Estados Unidos, y – para mi personal sorpresa – Alemania. Soy de colegio alemán, y por eso la decisión no fue tan sorpresiva para mí, pero si me ha agradado ver que Alemania se ha ido popularizando en los últimos años por sus condiciones laborales y calidad de vida. Claro está que el idioma no es siempre lo más fácil, y es por eso que admiro muchísimo a las personas que se deciden a seguir este sueño y aprenden el idioma siendo ya “grandes”.

 

Hoy les quiero hablar un poco sobre el permiso de trabajo (Berufserlaubnis); en qué momento se obtiene, qué beneficios trae, y otros datos. Al decidir venir a Alemania se debe pasar por el proceso de homologación (sea por medio de exámenes o por homologación de documentos). Usualmente es más fácil hacerlo por medio de los exámenes; estos son el examen de idioma (Fachsprachprüfung) y el examen de conocimiento (Kenntnisprüfung). Pero ¿en qué momento aparece el permiso de trabajo?

 

El permiso de trabajo se le entrega a la persona en proceso de homologación una vez ha pasado el examen de idioma* durante un período usualmente de 2 años máximo, durante el cual la persona puede trabajar mientras termina de homologar su título en Alemania (con la prueba de conocimiento). Este permiso de trabajo le da al médico/a extranjero/a los mismos derechos laborales que cualquier otro/a residente (Assistenzarzt/Assistenzärztin) en términos de vacaciones, horarios, salarios y demás, pero lo que es importante a tener en cuenta es que el tiempo que se trabaje con este permiso de trabajo no va a ser contabilizado en tiempo de residencia médica (Facharztbildung). Una vez una persona obtenga la homologación completa de su título es que empieza a contabilizar el tiempo en la residencia médica. Es por eso que, a pesar de contar con 2 años de permiso de trabajo, es recomendable realizar la prueba de conocimiento tan pronto se pueda para así tener el título completamente homologado y así “empezar formalmente” con la especialización.

*o ha homologado su conocimiento de idioma; cuando yo fui a venir Baviera y Hamburgo estaban homologándole el idioma a las personas que hubiesen estudiado al menos 10 años en un colegio alemán; así que siempre es mejor estar revisando la legislación actual en las páginas de la embajada

 

El permiso de trabajo abre algunas puertas, pues ya se contará con los mismos derechos que otros trabajadores, pero tiene algunas limitaciones. En mi experiencia personal vi cómo muchas clínicas en ciudades relativamente grandes me contestaban amablemente que por más interesante que fuera mi hoja de vida, que hasta que no estuviera homologada completamente, que no tenían plaza para mí. Pueda que esto no sea la regla general, pero puede pasar que al principio sea mejor bajarle un poco a las expectativas de hospitales renombrados o en ciudades relativamente grandes, y empezar despacito, en hospitales más pequeños, adquiriendo experiencia en el sistema y el mismo idioma técnico en alemán, antes de seguir subiendo en la escalera profesional.

 

Y esto es justamente una recomendación que les quiero dejar. Hay tiempo, y la especialidad en Alemania no se tiene que hacer en una sola institución, sino que se puede ir cambiando de clínicas para ir creando el perfil profesional que uno aspira a tener. Así que no hay nada de malo en empezar en una ciudad pequeña e ir creciendo progresivamente. Todos esos logros se celebran con gran alegría; ya verán 😉

 

Por otro lado, como el tiempo con el permiso de trabajo no cuenta para la especialización, un consejo que les quiero dejar es que, sin importar la especialidad en que desean realizar su residencia, busquen en este período de tiempo un puesto en una plaza quirúrgica (lo más cercano a cirugía general) o en medicina interna, pues son materias que segurísimo estarán en el examen de conocimiento, y el tener que trabajar diariamente en alguna de estas áreas facilitará su estudio para el examen. Ya vendrán los momentos felices en que todas las puertas laborales se abran con mayor facilidad y se pueda finalmente empezar esa tan añorada residencia, pero lo primordial es terminar de homologar ese título, y pocos quisiéramos tener que pagar la prueba de conocimiento más de 1 vez o correr el riesgo de terminar no pasándola al final (en cada Estado alemán se tiene un contado número de oportunidades para pasar el examen).

 

El camino suena largo, y a veces se siente así, especialmente cuando uno se compara con los compañeros que siguen en nuestro país de origen, pero algo que si les quiero contar es que no cambiaría mi camino por nada, pues las experiencias y la calidad de vida que he ganado en este proceso han sido inigualables.

 

Cualquier pregunta que tengan al respecto, naturalmente pueden preguntármela.

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Andrea Plazas
hace 2 años

Este contenido es de mucho valor! Sobre todo para quienes comparten tu sueño de hacer su camino en Alemania. Gracias por tu generosidad 🙌🏽

El duelo desde la distancia

Al migrar en cierta medida sabemos varios de los cambios que vamos a afrontar, como lo son los cambios culturales, del idioma, trabajo, casa, círculo social. Pero creo que pocas veces somos realmente conscientes de las implicaciones que esto puede tener en nuestras vidas.

Llevo poco siendo migrante, pues hasta ahora voy a cumplir 2 años fuera de mi país, pero siento que han sido dos años llenos de tantos eventos de personas importantes para mí, a quienes me hubiese gustado poder acompañar, pero solo lo he podido hacer desde la distancia. Y usualmente es nostálgico celebrarles los logros y las alegrías a esas personas desde otro continente, pero el tema es completamente diferente a la hora de enfrentar un duelo.

Hace poco perdí a una familiar que fue como una abuela para mí. Al principio no se siente real, pues a pesar de tener la información, al ser los únicos que estábamos en el duelo, la vida a nuestro alrededor seguía un ritmo que era disonante con lo que nosotros deberíamos estar viviendo. Adicional a ese hecho, al día siguiente, un domingo, tenía que trabajar todo el día en la clínica. Pedí a mis compañeros que me cambiasen el turno, pero lastimosamente no fue posible. Tuve la fortuna que el compañero que tenía turno esa noche pudo llegar más temprano para que pudiera alcanzar a estar en la misa de forma virtual y acompañar de cierta forma a mi familia.

Ese momento fue en el que todo eso que todavía se sentía irreal se volviese algo realmente tangible. Las palabras de despedida que le dedicó mi primo a su abuela fueron maravillosamente amorosas, dándole un espacio importante a cada una de las personas que hemos estado cerca de ella a lo largo de su vida. Ese discurso me abrió la puerta a sentir ese dolor de la pérdida, ese dolor por no poder estar con mi familia, apoyándolos en su dolor y compartiendo tiempo recordando los buenos momento junto a ella. Al día siguiente también tenía un turno que no pude cambiar, así que me tocó trabajarlo en condiciones completamente subóptimas; sin poder concentrarme, con las lágrimas a punto de salir (e incluso terminé llorando), teniendo que darle una buena cara a cada paciente a pesar de no sentirme bien para hacerlo.

Durante esos días la gente me preguntaba cosas como que qué tan cercana era esa familiar que había fallecido, o que si había sido una muerte súbita o si ya era algo que se veía venir en algún momento cercano, o incluso me decían que por qué no viajaba a Colombia a estar un par de días con mi familia. Esto simplemente me hacía ver lo difícil que es que alguien que te conoce desde hace poco tiempo entienda el dolor por el que estás pasando, entienda la relación que se tiene con la familia, entienda que el duelo no es sólo por la pérdida de ese ser amado, sino también por no poder estar acompañando al resto de la familia más cercana en su dolor, y que entienda que estar tan lejos de Colombia dificulta extremadamente un viaje rápido para estar un par de días en mi país.

Yendo a trabajar me cuestionaba si había tomado la decisión correcta al emigrar. Estar lejos de la familia y de quienes nos conocen desde hace años y ver cómo sus vidas progresan por fotos en redes sociales o en videollamadas, o en las reuniones ocasionales al estar de viaje en Colombia, es sentir nostalgia de no poder estar con quienes se ama, es sentir un vacío por muchas veces no tener esa misma conexión en un país nuevo y con un idioma en el que por más que se intente el mensaje no llega con el mismo sentimiento que si fuera en el idioma materno.

Es difícil sentirse completamente coherente con las decisiones que se toman al emigrar, pues por un lado se migró en búsqueda de un mejor futuro profesional, educativo o cualquier motivo que nos haya movido de donde estábamos, pero simultáneamente implica perder un pedazo importante de la vida que llevábamos y que extrañamos tanto.

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Bertha
hace un año

Hija comparto la tristeza inmensa que sentimos por la perdida de seres que nos han amado y que han hecho mejor nuestra existencia. Pero sabes que es inmenso el amor y la conexion que nos une sin importar la distancia.

2 años de ser migrante

 

Hace poco cumplimos con mi esposo 2 años de haber emprendido esta aventura de migrar, y es por eso que quisiera hablar con poco del proceso, de los aprendizajes y agradecer lo que ha sido esta experiencia.

Salir de la zona de confort, enfrentarse a un nuevo idioma, a una cultura diferente, a tradiciones y leyes no escritas sociales que muchas veces terminamos aprendiendo a través de los errores, retarse a probar comida que no se conocía, y salir de la comodidad de nuestro círculo de amigos y familia en nuestro país natal para conocer gente de diferentes países, para hacer una nueva familia en este nuevo país.

En general las situaciones a las que uno cree que se enfrentará en el extranjero pueden imaginarse relativamente bien en la cabeza, pero nada nos prepara para la película que se convierte la realidad de ya estar viviendo fuera de nuestro país natal.

Nosotros empezamos con 6 maletas y yo en muletas, viajando inicialmente cómodamente en avión, con ayuda adicional por yo estar lesionada, pero el cuento cambió rápidamente cuando salimos de la comodidad de los aeropuertos al transporte público. Afortunadamente contábamos con una amiga que nos recogió después del primer bus, y pudimos llevar las maletas con mayor facilidad. Al día siguiente mi esposo tuvo que enfrentarse con su (en ese momento) alemán nivel básico al alquiler de un carro y manejar por primera vez en Alemania. Estábamos completamente incomunicados, pues no habíamos podido activar los celulares aún, así que fueron unas horas angustiosas de espera por mi parte, esperando si él llegaba a recogernos a mí y las maletas para seguir nuestro viaje a la ciudad donde empezaríamos nuestra vida en este país.

El primer lugar donde vivimos fue un AirBNB que el dueño usaba también como galería de arte, por lo que era un lugar muy espacioso, que él había ampliado con el objetivo de arrendar un pequeño cuarto. El baño quedaba al otro lado de la casa, así que levantarse en las noches al baño era congelada segura. Antes de empezar a buscar un apartamento ya más estable, mis compañeros del trabajo me decían que era muy difícil encontrar dónde vivir en la ciudad, pero afortunadamente encontramos algo central lo suficientemente rápido. Pero el espacio pronto fue pequeño para lo que queríamos, así que cuando se nos presentó la ocasión de cambiar de trabajo y mudarnos, no dudamos en buscar cada vez algo que se fuera acercando más a lo que queríamos.

Económicamente siempre es retador ser migrante. Se empieza con los ahorros que se hicieron antes de viajar, usualmente con un cambio que no es benéfico, y empezando de cero, con varias cosas que comprar, poco de donde heredar o conseguir regalado (especialmente al principio, cuando no se tienen amigos). Por otro lado, ser nuevo implica que muchas veces no es fácil conseguir préstamos bancarios para comprar los muebles y demás cosas que se puedan necesitar para montar un apartamento.  

Alemania es famosa por su burocracia, y tanto locales como extranjeros sufrimos su infranqueable rigidez. Claramente los alemanes tienen la leve ventaja de conocer mejor el sistema y saber trucos que facilitan algunas cosas, pero la lentitud de los operadores, la cantidad irracionalmente elevada de documentos y la frustración de la maquinaria burocrática alemana se sufre a la par. Lo bueno es que, con la práctica, cada vez se cometen menos errores primíparos y ya es solo tenerle paciencia y madrear en la cabeza a los burócratas.

Cambiar de comida es duro, especialmente viniendo de un país gastronómicamente rico como lo es Colombia, pero es grato ver que aquí se pueden encontrar buenos restaurantes de comida internacional (y algunos de comida local) que son interesantes y sabrosos. El tener que ser adulto enserio y cocinar tu propia comida en condiciones de poco tiempo, nos ha enseñado a ser prácticos, buscando recetas saludables pero fáciles de hacer.

Tener la fortuna de migrar en pareja facilita gran parte muchas partes del proceso, pues se cuenta con alguien que comparte (al menos en mi caso) tu idioma, contexto socio-cultural y la experiencia de ser extranjero. Pero al mismo tiempo puede ser retador y muchas relaciones se enfrentan a una prueba de fuego al enfrentarse a estar realmente como único apoyo entre sí.

Al migrar tenía un plan muy estructurado en mi cabeza de cómo iba a ser mi residencia médica, pero al llegar tuve que ajustar mis planes, reducir las revoluciones del ritmo al que venía viviendo, y simplemente dejar que todo fluyera. Ahora no tengo un plan 100% estructurado, sino que estoy disfrutando el proceso de la residencia, sin fijarme una fecha determinada de finalización, pero sabiendo que el objetivo es tener una buena calidad de vida y hacer lo que me llene de felicidad.

Las lecciones son múltiples y aquí sólo menciono en retazos algunas pocas, no estoy segura de dónde vaya a estar en 10 años, pero de lo que sí estoy segura es que el camino que he recorrido me ha enseñado a fluir con la vida, a seguir mis sueños, a priorizar mi felicidad, mi relación de pareja y mi vida personal, y sobre todo, estoy segura que el migrar me ha cambiado de tal forma que ya no soy quien era antes de haber viajado, que sigo teniendo en mi corazón todo lo que me dio mi país, mi familia, mis amigos, pero que también sigo construyendo progresivamente una versión más fiel a mis principios y a quien sueño llegar a ser.

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Bertha
hace un año

Ustedes dos son realmente un ejemplo de Apoyo y Resilencia para poder adaptarse a un Pais y una Cultura tan diferente y tan retadora. Los admiro y Respeto por su valentía.

Andrea Plazas
hace un año

Ay Male que hermoso lo que compartes! Gracias por ser la voz de lo que muchos migrantes viven, no dejes de hacer esto

Deconstrucción de la identidad que creíamos tener

 

Desde pequeños nos preguntan qué queremos hacer de grandes, pero muchas veces los sueños expresados por les niñes se ven como tiernas ilusiones que de todas formas se abandonarán en algún momento, pues no se ajustan a lo normativo y esperado en nuestra sociedad. En el colegio nos preguntan qué carrera vamos a estudiar, pero muchas veces se muestra la desilusión en caso de no ser lo normativo y esperado en nuestra sociedad. En la universidad nos preguntan en qué nos vamos a especializar, o si vamos a hacer una maestría o un doctorado, esperando que siempre sigamos teniendo mayores ambiciones para obtener cada vez más y más títulos, pues es lo normativo y esperado en nuestra sociedad. Algunos tienen la oportunidad de seguir en la rueda académica, muchas veces endeudándose más y más por obtener arduamente otro título más. Pero después de todo este esfuerzo, muchas veces nos vemos desilusionados al entrar a un mundo laboral, donde a muchos profesionales se les paga menos de lo realmente merecido, con horarios extenuantes para simplemente existir de la casa al trabajo y del trabajo a la casa, con pocos momentos de esparcimiento.

Toda esta cultura de lo normativo y esperado por nuestra sociedad nos lleva a vivir afanadamente, pensando que siempre estamos tarde… ¿pero exactamente para qué estamos tarde? Muchas veces ni sabemos la respuesta, pero seguimos corriendo indefinidamente hacia una meta que nunca alcanzamos a ver.

La pregunta que valdría la pena hacernos es ¿cómo romper la rueda de hámster en la que nos hemos metido?

En mi caso, no me imaginé que la respuesta fuera Alemania. Alemania tiene fama de muchas cosas, algunas son reales, otras más acentuadas a cómo nos las imaginamos, pero tiene otras características que nunca nos hubiésemos imaginado. Una de esas características que me sorprendieron fue cómo cambiaría la perspectiva que tenemos de la vida.

Pasar de sentir que siempre estamos tarde en la vida, a ver que cada persona tiene un ritmo para hacer cada cosa, sin tener definiciones de bien o mal para ese ritmo que se desee tener. Pasar de sentir que debemos cumplir un check-list bien establecido por nuestra sociedad (casa, carro, estudio, hijes) a encontrarnos en un ambiente donde gente de nuestras edades lleva vidas completamente diferentes, y ver que todas esas decisiones están bien, que lo importante es hacer lo que resuene con uno en ese momento de la vida.

Pasar de estar en el lugar donde tenías a aquellas personas que te conocían, que sabían el pasado que habías tenido y los logros que habías ido adquiriendo a lo largo de tu vida, a ser une inmigrante más, alguien sin conocidos, sin una red de apoyo, alguien que hasta su título tiene que demostrar… Dejar de ser ejercer la profesión donde ya se conocía a los colegas y se había ido adquiriendo cierta seguridad al trabajar, y llegar a un entorno donde nadie te conoce, nadie sabe lo que puedes o no hacer, qué tanto pueden confiar en ti ni qué tal es trabajar contigo. Tener que empezar de cero y volver a crear tu nombre en tu entorno.

Pero ¿qué tal si esto es en realidad lo que necesitamos? Al salir de esa zona de confort, de donde todo lo teníamos, nos enfrentamos a la oportunidad de dejar esa carrera interminable, de dejar de preocuparnos por mostrar a los demás cuánto hemos logrado, porque de eso se trata en gran medida nuestra cultura, de mostrar a los demás en términos materiales quienes somos, pero olvidando muchas veces nuestra esencia.

Alemania me ha mostrado en repetidas ocasiones las etiquetas que he perdido, pero al mismo tiempo romper esas etiquetas me ha permitido ver que nuestra identidad es una constante construcción, que siempre tenemos la oportunidad de seguir aportando aspectos nuevos a lo que queremos ser, nos permite ser cada vez más fieles a nosotres mismes, nos permite salir de ese pensamiento que sólo podemos ser una cosa en la vida, sino que tenemos una vida larga en la que vamos cambiando constantemente y los sueños nuevos que vayamos teniendo se pueden cumplir.

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Bertha
hace un año

Que importante es poder conocerse uno mismo e ir creciendo en sueños y experiencia

Horneando un sueño

Entrevista con una de las finalistas de la séptima temporada de “The Great Canadian Baking Show”

Cami presentando los entrecots a los jueces

Cami en la semana "retro" del Show

Torta inspirada en el salpicón colombiano

Hoy les quiero contar una historia inspiradora en la que la protagonista es una amiga mía del colegio, quien actualmente vive en Canadá. Es la historia de Camila García Hernández, una de las personas más inteligentes que se graduó en mi promoción del colegio, absolutamente talentosa para el arte, los juegos de mesa y todo lo relacionado con computadores. Gracias a Instagram pude enterarme de que había participado en la séptima temporada de “The Great Canadian Baking Show”, hecho que me sorprendió agradablemente y me llenó de curiosidad. Inicialmente no pude ver las transmisiones desde Alemania, así que seguía lo que pasaba por las publicaciones de Instagram, pero posteriormente tuve la fortuna de ver la mayoría de los capítulos por YouTube.

He de contarles, que aún sabiendo lo que iba a pasar, disfruté muchísimo del Show; lloré, me reí, me estresé y sufrí con los participantes al correr en sus últimos detalles de cada receta horneada. Me encantó ver la forma en la que Cami integraba a Colombia con sus tradiciones y sabores en sus recetas, dejando a todo el mundo sorprendido con su genialidad y diversidad. Y algo que me pareció absolutamente espectacular y positivo fue la forma tan agradable y compañerista en la que se veía transcurrir el Show, así que no dudé en pedirle una entrevista a Cami para poder saber sobre esta maravillosa experiencia.  Ella con su gran corazón y amabilidad me contestó las preguntas que se agolpaban en mi cabeza.

Este es el resultado.

M: ¿Cómo fue el proceso para llegar al concurso? ¿Qué te llevó a querer participar en un concurso así?

C: Empecé llenando una aplicación online con varias preguntas como el por qué estaba aplicando, qué tipo de recetas me gustaba cocinar, qué significa para mí la cocina, por qué me gustaría estar en el programa, etc. Después me llamaron para una entrevista por Zoom y me dijeron que llevara un baked good del que estuviera orgullosa. Durante la videollamada me volvieron a hacer prácticamente las mismas preguntas que en el formulario online, pero grabando las respuestas. Y luego de eso, la siguiente etapa es un “bake along”. Aquí me daban un prompt, donde te dicen lo que debes cocinar y la idea es hacer la receta (que uno debe mandarla con anticipación).

Posteriormente hay una videollamada como de 2 horas, en las que uno debe explicar cosas como el por qué elegí los sabores, y también preguntas generales para conocerlo a uno mejor y ver cómo se comporta uno con las cámaras. Creo que yo fui una de las primeras que hizo el bake along, así que después de como un mes me escribió el productor diciéndome que agendáramos una cita para poder preguntarme algunas cosas adicionales, pero realmente era para decirme que ¡había pasado al concurso!

Algo que también me llevó a participar en el concurso es que siempre me gustó la versión UK del programa, que es la original (“The Great British Bake Off”). Lo veía mucho, incluso antes de empezar a cocinar, porque es muy wholesome, la gente se ayuda, y pues siempre me pareció muy chévere. Después descubrí que había una versión en Canadá, entonces me animé a cocinar más y más. Fue Tota, mi esposo, quien me animó a aplicar, diciéndome “no pierdes nada”, y pues me parecía una buena idea el poder tener la experiencia… por lo que uno aprende mucho y me imaginaba lo emocionante que podía ser, y la oportunidad de compartir la experiencia con personas que también eran muy amables.

M: Lo que se ve en cámaras es un ambiente súper compañerista, colaborador y amable. ¿Era así detrás de cámara?

C: Es 100% cierto; el ambiente es muy colaborador. Parte de las razones por las que en el concurso no hay un premio económico – sino que es el honor y el famoso plato para el ponqué – es que hace que la competencia sea mucho más amable, y se caracteriza por personas que entran al concurso tienen el mismo objetivo de tener una gran experiencia. De todas formas al estar separado de su familia, es estresante, pero pues uno termina volviéndose muy amigo muy rápido con los otros concursantes. Yo me he estado reuniendo con cierta frecuencia con los bakers, especialmente los que viven cerca, pero también hemos viajado para reunirnos con otros. Realmente yo creo que esa fue la mejor parte de la experiencia; el conocer a esa comunidad y la oportunidad de conocer también a otros bakers de otras temporadas también ha sido muy chévere.

M: ¿Cuál fue el reto que más te gustó?

C: El “reto más chévere” no lo podría definir en una sola receta, sino que fue el hecho de poder aprender tantas cosas nuevas en general. El que me pidieran hacer cosas que yo nunca hubiera pensado que fuera capaz de hacer y ver que sí podía hacerlas fue lo que más me gustó.

M: ¿Qué fue lo más retador del concurso?

C: Yo creo que es el tiempo que dura pues termina siendo muy agotador. Y con tiempo me refiero no sólo al concurso como tal, sino también al tiempo de práctica previa al concurso, que fueron como 6 semanas, mientras se sigue trabajando simultáneamente y uno está muy muy cansado. Encontrar tiempo para descansar era difícil, especialmente porque uno siente que podría estar practicando. Yo nunca había estado tan cansada física y emocionalmente. Pero la verdad que estar con los otros bakers me ayudó muchísimo.

M: ¿Cuál receta te gustó más hacer?

C: Lo que más me gustó hacer fueron los entremets; siento que me conecté mucho con los sabores, como que me gustaban mucho y fue algo que yo nunca hubiera pensado que podía hacer antes de estar en el Show por ser tan complicados. Así que verlo funcionar tan bien y adicionalmente el hecho que estuviera inspirado en mis papás fue muy emocionante; funcionó bien y a mí me sabía rico, entonces me gustó mucho hacerlo.

(Si quieren ver la reacción de los jueces de esta receta, aquí les dejo el link: https://www.instagram.com/reel/Czti06Srk63/?utm_source=ig_web_copy_link&igshid=MzRlODBiNWFlZA==)

M: Me encantó ver que llevabas la bandera colombiana en alto y que pudiste mostrar gran variedad de sabores en los platos que presentaste. ¿Qué tan difícil fue que te consiguieran los ingredientes? ¿Cómo fue el proceso creativo para poder integrar los sabores a las recetas? ¿Alcanzabas a probar antes cómo iban a quedar?

C: El tema de los ingredientes no fue muy difícil, por lo que aquí hay muchas tiendas latinas. El Show es filmado en Toronto, por lo que me dijeron que todo lo que yo pudiese conseguir en Toronto, que ellos lo podían conseguir para mis recetas, y pues también podían conseguir algunas otras cosas, porque ellos tienen proveedores con los que yo no tengo contacto. Me sorprendió que hubo una receta que yo cambié la noche anterior – como a medianoche – en la que quería usar panela también, y Jacob (la persona encargada de los ingredientes) ¡me la consiguió! Y pues no podía creerlo; yo le había dicho que sería chévere, pero que, si no se podía, yo entendía, y él sin problemas me la consiguió.

La parte creativa la fui desarrollando desde antes de empezar el concurso, al ir aprendiendo las técnicas con los detalles que nos daban para poder prepararnos.

Uno de mis objetivos era claramente explotar el factor “Colombia”, al ser algo distinto y adicionalmente quería que la gente conociera más. Entonces, a pesar de no haberlo usado en todas las recetas, porque había algunas que inspiraban otras cosas para mí, siempre lo tuve muy presente, porque eran sabores y cosas con las que crecimos. Por eso me pareció muy chévere poder integrarlo.

Al practicar podía probar los platos para irle dando los toques finales a las recetas y ver qué funcionaba y qué no, pero en el concurso como tal no podíamos probarlo todo.

M: Ahora que ya se acabó el concurso, ¿planeas seguir horneando?

C: 100% que planeo seguir horneando. Antes de mudarnos a Toronto siento que solíamos vivir en Kitchen Aid y al mudarnos, prácticamente hace 2 años (bueno, 1 año al momento de haber aplicado al concurso), dejé de hornear mucho durante todo el proceso de adaptación a la nueva ciudad. Pero después de haber vivido la experiencia del Show, revivió mi gusto por hornear. Por otro lado, el hecho de haber aprendido muchas cosas nuevas y haber ganado más seguridad y confianza en cosas que puedo lograr, tengo ganas de seguir explotando esa confianza para probar nuevas cosas y retarme más.

Tengo la ventaja de que ahora cuento con una red de expertos en quienes me puedo apoyar para preguntarles cosas cuando algo no funciona o necesite consejos o incluso ideas de recetas nuevas. Siento que el programa sólo avivó más mis ganas de hornear.

M: Me pareció hermoso ver que varios de los amigos que hiciste allá fueron a tu matrimonio en Colombia, creo que eso muestra las relaciones tan especiales que se pueden formar. ¿Quieres compartirnos algunas experiencias que te hayan marcado de la amistad que han formado, tanto durante como después del concurso?

C: Hay demasiadas experiencias demasiado hermosas. Todos los bakers fueron gente demasiado especial durante el programa. Por ejemplo, yo me quemé durante uno de los episodios y la verdad ni me di cuenta, pero fue una de las bakers (Heather) quien al darse cuenta se preocupó por mí y se aseguró que comprara la crema adecuada y todos los días me preguntaba cómo seguía. Mi vecina fue Candice, y todos los días se aseguraba que me despertara para llegar a tiempo a la tent… pues la verdad a veces me costaba el despertarme a tiempo. Fui a llorar a su cuarto más de una vez, y hablábamos de muchas cosas. Loïc me salvó en el último episodio, porque mi stand no estaba funcionando, y él me acompañó a Home Depot para poder optimizarlo. Kathy y Andrew nos dieron un espacio para hacer comidas en sus cuartos muchas noches. A mí me estaba costando mucho acordarme de comer en muchas ocasiones y yo creo que ellos también se daban cuenta que tanto yo como otras personas estábamos un poco despistadas. Así que ellos nos recordaban de descansar, parar, nos invitaban a reunirnos a comer y disfrutar el proceso que estábamos viviendo. Siento que tuve experiencias muy lindas con todos los bakers. Niv y Rainier son las personas más chistosas que conozco y siento que siempre lograban que así uno estuviera triste al final la pasara rico. Fueron demasiadas experiencias, y pues también nos hemos reunido varias veces. Ahora estamos planeando ir con Niv a visitar a Rainier y Andy. Loïc, Niv y Candice fueron a mi matrimonio en Bogotá. Candice y Andrew viven muy cerca y por eso podemos vernos con cierta frecuencia. Loïc vino a visitar Toronto para ver la semifinal juntos. Es muy chévere, es lo más chévere del programa.

M: Una última pregunta que quisiera hacerte es la siguiente. Siendo conscientes que este concurso es algo poco relacionado con la profesión que ejerces, habiendo vivido la experiencia y los retos que implicó haberla vivido, ¿tienes algún mensaje que darles a las personas que leen este blog sobre el salirse de su zona de confort o “del molde de nuestra profesión”?

C: Personalmente para mí esta experiencia fue muy enriquecedora, especialmente por el hecho de estar tan alejado de lo que es mi trabajo diario. Siento que generalmente uno se mete mucho en la rutina y pues mi trabajo no es mi pasión; me gusta lo que hago y soy feliz, pero no quiero que eso sea toda mi vida. Entonces fue muy chévere poder tener una experiencia tan distinta, poder tomar dos meses fuera del trabajo para hacer algo completamente distinto fue muy especial y siento que también fue importante el poder apreciar mi vida fuera del trabajo y poder organizar un poco más mi work-life-balance. Entonces yo les quiero invitar a retarse a salir la rutina y a tener hobbies fuera de su trabajo.

Receta inspirada en la tradición colombiana de el queso en chocolate caliente

Los entrecots de Cami, una receta inspirada en sus papás, que ella describe como su receta favorita del Show

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Fiestas lejos de casa

Hay algo que a muches latines nos gusta y es el poder vivir la navidad y el año nuevo cerca de nuestras familias, con nuestras múltiples tradiciones y comida típica de la época. Es difícil sentirse lejos de ese calor de hogar.

Por ejemplo, en mi caso, las navidades son con al menos 60 personas reunidas, cantando, riendo y contando historias. Llevo 3 navidades lejos de casa. La primera fue la más dura, pues estuvimos mi esposo y yo muy solos, pero afortunadamente hemos podido compartir los otros 2 años con diferentes amigues, pudiendo vivir nuestras tradiciones desde la lejanía, pero acercándonos un poco a ese sentimiento de casa. Es lindo ver cómo esos pequeños detalles como lo son cocinar recetas típicas de nuestras casas nos hacen sentir ese abrazo familiar, y también cómo el compartirlo con otres nos une como amigues.

Este año estuvimos en la casa de un amigo del Salvador, con una pareja de Cerdeña, otra de Turquía y otros amigos egipcios. La navidad se ha vuelto una experiencia universal que más allá de la religión es una gran razón para compartir y celebrar. En esta ocasión no todos celebrábamos navidad porque hubiésemos crecido con esa tradición, sino que se convirtió en una oportunidad de compartir comidas típicas de nuestros países e intercambiar regalos. En fin, es encontrar un punto intermedio, donde podamos sentir ese calor de hogar, pero adaptado a las condiciones actuales que vivimos.

Si estás lejos de casa, te abrazo y entiendo lo duro que puede ser. La ilusión de estar cumpliendo un sueño fuera del país suele verse opacada en fechas en las que uno desearía estar cerca de su familia, comiendo buñuelos y natilla (o lo que les guste comer en navidad), pero sólo paso a mandarles un abrazo y a recordarles que va a llegar el momento en el que puedan compartir con sus familias nuevamente. Por ahora aprovechen de esas familias que uno va creando al lugar al que se migra, que, sin importar las nacionalidades, las religiones o cualquier otra cosa, todes somos humanes y la conexión con otres es lo que nos ayuda a vivir mejor.

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Bertha
hace un año

Realmente el poder replicar nuestras tradiciones cuando se está fuera de la patria, no solo es grato al alma sino que es una forma de ser embajadores de Colombia ante el mundo. Los extrañamos tanto...pero nos tranquiliza el verlos felices y rodeados de amigos especiales

Andrea Plazas
hace un año

Que bello mensaje! Feliz navidad para ti y feliz Año Nuevo!

Experiencias con la Fachsprachprüfung (prueba de idioma)

Al momento de querer realizar una especialización médica en Alemania, la gran mayoría de personas deberán realizar dos exámenes. El primero es el examen de idioma (Fachsprachprüfung; FSP) y el segundo el examen de conocimiento (Kenntnisprüfung del que ya hablamos en otro momento). Por motivos de la vida, yo no tuve que hacer el examen de idioma, pero cuento con varios amigos que lo realizaron el año pasado, y después de sus experiencias, quise aprovechar para entrevistarlos y compartírselas a ustedes. Encontrarán todo un arcoíris de historias, pues cada uno ha tenido un proceso diferente, pero eso es justamente lo que nos permite enriquecernos al final del día; poder recoger experiencias de diferentes personas para poder aportar a la nuestra personal.

Para facilitar la lectura, para las preguntas que yo establecí seguí usando la M (María Alejandra) (como en ocasiones previas) y para mis amigos usaré también sus iniciales; G (Gina), S (Sergio), A (Andrea) y MP (María Paz).

 

M: ¿Cómo fue tu preparación para la FSP?

G: Para mi preparación para la FSP hice primero un curso que me ayudara con toda la base de cómo funcionaba el examen y de cómo podía dirigir una Anamnesis, un examen físico; en fin, las bases de cómo es la comunicación clínica para el examen y la vida en el hospital en general. Creo que el curso fue bueno y hay muchos cursos disponibles con información buena, pero si siento que, aunque ayuda a tener una visión general del examen, no es la única preparación necesaria para el examen. En el Estado donde hice mi examen hay 65 casos que pueden aparecer en el examen, así que primero me dediqué a estudiar los temas clínicos que aparecían en esos casos para re-aprenderlos pero ahora en alemán, y cuando ya iba terminando los temas me dediqué a empezar a simular y a mejorar la expresión oral a la hora de hablar con otros el tema; las preguntas para llegar a un diagnóstico, el presentar el paciente y demás. Creo que el tiempo que le dediqué en total al estudio del examen fueron aproximadamente 5-6 meses. Hubo semanas que estudiaba más, otras que menos, pero creo que el poder balancear un poco el estar estudiando con hacer otras cosas, especialmente como a la mitad del proceso cuando ya ha pasado esa fase inicial en la que uno cree que sólo debe estar estudiando, pero también hay que vivir la experiencia de estar en un país nuevo y todo lo que esto conlleva.

S: Fue bien extraña, diría yo, y más larga de lo que sentí había sido hasta que reflexioné sobre el cómo me había preparado. Llegué en octubre a Alemania, en noviembre y diciembre hice mi curso alemán de B2, enero y febrero hice el curso de C1 y en febrero empezaba también el curso de alemán médico. Teníamos unos amigos que ya iban un poco más adelantados en el proceso y por eso empezaron a mostrarnos cómo era el examen. Yo empecé haciéndoles de paciente de nuestros amigos, pero mi nivel de alemán todavía no daba como para ser el mejor paciente, pero esto nos permitió de todas formas empezar a tener contacto con las preguntas y saber cómo funcionaba el examen. Mi foco inicial fue la gramática, por lo que el examen no es tanto de conocimientos médicos sino de idioma. Y pues yo estoy convencido que al inicio lo que más lo frena a uno es el idioma, así que me enfoqué en aprenderlo lo mejor posible. Porque por más que uno ya sea médico y tenga los conocimientos, es necesario poder transmitirlos. En mi caso, hace un tiempo no ejercía medicina general, y por eso aún me sentía un poco inseguro en algunas cosas, pero el idioma es el freno más grande. En los grupos de estudio nos enfocábamos en irnos corrigiendo la gramática entre todos. Temporalmente estamos hablando de febrero, pero yo presenté mi examen en octubre el año pasado, así que poquito a poco fui haciendo estos ejercicios y revisando temas, pero unos cuatro meses antes del examen fue que me puse mucho más juicioso con los temas. Para estudiar los temas cogía la lista de los casos que se pueden tener en la FSP e hice un Excel, donde podría ir teniendo un conteo no sólo de las veces que lo practicaba sino también de cómo me sentía al hacerlo y qué tanto sentía que ya tenía preparado el tema al hacerlo presentado en una fecha en particular. Ya en un momento más avanzado fuimos haciendo simulaciones, tomando turnos en el grupo de estudio para rotarnos quién fuera a ser el médico, dándole prioridad a quién tuviese el examen más pronto. También tuve la oportunidad de simular con otro amigo, que es muy bueno tanto en conocimientos como en idioma. Las simulaciones consisten en que alguien hace de paciente y lee el caso y la otra persona debía hacerle las preguntas pertinentes durante 20 minutos, luego se tenía otros 20 minutos para escribir eso que se preguntó de una forma estructurada en forma de historia clínica y luego otros 20 minutos de presentar al paciente y responder preguntas. Esto me dio la seguridad de poder ver que había estudiado los 65 casos, y que al menos una vez lo había simulado. Esto me ayudó a llegar al examen no diría que tranquilo, porque uno siempre tiene algo de nervios, pero si con la mente más apaciguada al saber que sin importar el caso que tuviese que presentar, lo podía resolver. Era diferente dependiendo del tema, pues algunos me quedan más fáciles, pero pues sabía que ya los había hecho todos.

A: Mi proceso de aprendizaje para la preparación de la FSP se dividió en 3 partes. La primera fue cuando estuve con el curso de Med&Master (una agencia privada colombiana que ayuda a médicos con su proceso de migración a Alemania a hacer su residencia). Eran clases presenciales en Alemania, con una profesora y varios compañeros que estaban en el mismo proceso que yo. Las clases ayudaban a aprender de qué se trataba el examen y también aprender palabras y frases claves que uno siempre iba a usar tanto en el examen como en la vida real en el hospital. Eso duró unos 2 meses y luego empezó mi segunda fase, que consistió en el estudio individual. Lo que hice fue buscar diferentes fuentes de información (AMBOSS, DocCheck) e hice resúmenes de todas las enfermedades de principio a fin. Una vez ya resumidas y leído la primera vez, las volví a leer y las volví a resumí para poder integrar aún más la información y además para ver qué coas importantes se me habían ido olvidando, o que tal vez no había anotado (fuera porque antes no lo entendía bien en alemán o alguna cosa por el estilo). Y la tercera parte fueron las simulaciones. Cuando aún faltaban unos 3 meses para el examen simulaba 3-4 veces por semana, y el resto del tiempo repasaba las tarjeticas de resúmenes de los temas. Cuando ya estaba a 1-2 meses del examen si simulaba mínimo unas 9-10 veces entre semana, y me tomaba los fines de semana libres. Ese descanso también me parecía importante para el aprendizaje. Las simulaciones las contaba las veces que yo hacía de doctora, porque en ese tiempo también ayudaba a otras personas haciendo de paciente, pues a pesar de que también se estudia y se aprende, no es lo mismo.

MP: Yo me tomé un curso financiado por el BAMF (oficina federal de migración y refugiados) de 4 meses de duración que estaba enfocado en la FSP. Me pareció útil en cuanto a que ofrece una estructura clara y obviamente la obligación de tener que interactuar en alemán diariamente 4 horas con los demás colegas. Algo fundamental es averiguar cómo funciona la FSP en el Estado donde uno está inscrito. Hay grupos de Telegram que incluso tienen documentos con los “patrones” de exámenes anteriores. En mi Estado son alrededor de 50 casos activos. Yo la verdad los leí una vez, porque sentía que aprendérmelos me quitaba espontaneidad, pero me fue muy útil para entender en qué debía enfocarme. Sé que hay Estados donde a pesar de la FSP sólo evalúa el idioma, hacen muchas preguntas académicas, hay estados donde no usar los términos académicos es pecado. Hay personas que literalmente se los aprenden de memoria y les sirve. Pero el caso es que hay que leerlos.

Adicionalmente, yo hice una Hospitation** de mes y medio en medicina interna, de los que sólo 15 días fueron antes de mi examen. En mi caso, que soy introvertida y no hablaba alemán con nadie, me fue muy útil para perderle el miedo a hablar en alemán. La continué después del examen porque me pareció valioso entender cómo funciona un hospital en Alemania y porque yo no tenía idea de cómo tomar muestras de laboratorio ni canalizar (cosas que hacen parte del día a día de los residentes acá). Además el jefe (Chefarzt) terminó dándome una recomendación para un trabajo, así que puntos extras para la Hospitation (porque ahí en el hospital no estaban contratando médicos/as sin Approbation). En la Hospitation no todo fue perfecto, hubo días que lo odié, me sentía más estorbo que ayuda, porque los residentes estaban ocupados y yo me sentía una carga extra, pero pues es todo parte del proceso.

**Hospitation: prácticas no pagas en un hospital, que usualmente se hacen antes de obtener el permiso de trabajo

 

M: ¿Cómo fue el proceso antes de tu examen? (En términos de burocracia, de cómo te sentías, de cómo era tu situación laboral, etc., y de qué adaptaciones fueron necesarias para poder prepararte mejor).

G: En términos de la burocracia del examen es importante conocer bien la lista de documentos que uno tiene que enviar, pues si uno los envía todos, realmente no hay razón para que haya problemas, especialmente teniendo en cuenta que ya hay personas de cualquier universidad de mi país (y de prácticamente cualquier parte del mundo) que se han podido preparar y pasar el examen. Lo importante es ser organizado, revisar las veces necesarias que los papeles estén en regla, y tratar de volver a revisarlos en cada paso del proceso. Primero revisar que todos los papeles estén en español, esperando que todos estén listos a su tiempo (porque hay algunos que se demoran más en salir que otros, y aunque uno quisiera lograr hacer el proceso más rápido, toca tener paciencia). Si por querer ir adelantando me salto a la traducción de los documentos antes de que todos estén en mi idioma original, pues va a haber mayor probabilidad que después a uno se le olvide hacer uno de los pasos con esos documentos “rezagados”. Es mejor lento pero seguro, y a nivel económico es mucho más fácil enviar 1 solo paquete para traducción, 1 solo paquete para legalización y ya enviar 1 solo paquete con todos los papeles para el proceso.

En cuanto a las adaptaciones para prepararme para el examen creo que si sirve mucho tratar de integrarse y buscar exponerse a situaciones que lo obliguen a uno a hablar en alemán. Más allá de que sea o no a nivel de algo médico, el simple hecho de tener que hablar hace que uno vaya perdiéndole el miedo a ese nuevo idioma y siento que eso le da a uno la tranquilidad para enfrentarse al examen. Yo personalmente no hice ni Hospitation, y mi tipo de visa tampoco me permitía tener un Mini-Job, entonces yo, por la manera en la que se fue dando mi proceso, cuando ya tenía la fecha de mi examen pensaba y sentía que meterme a una Hospitation, por más de que me fuera a servir para el idioma y exponerme al mundo médico, tal vez no me iba a dejar tanto tiempo para estudiar los casos y preparar las simulaciones. Y a mí eso no me daba tanta tranquilidad. Y para mí lo más importante era el no olvidar que mi prioridad era prepararme y pasar ese examen. Y como cada examen de cada país para residencia es diferente, yo quería enfocarme en prepararme bien para este examen con la estructura que tiene.

S: La burocracia depende mucho de quién maneje el caso de uno. En mi caso fue supremamente tedioso. Se suponía que se demoraban 12 semanas en contestarle a uno para que le dijeran si los papeles que necesitaban estaban completos. El mío se demoró 19 semanas y luego otras 2 en que me dieran la fecha del examen, que fue 3 meses después. En esos momentos de espera uno se siente como que ni sabe qué hacer, especialmente porque la persona encargada de mi caso ni me contestaba el teléfono, entonces me tocó llamar a la directora de esa persona. Y fue ella la que fue a hablar directamente con el encargado de mi caso para que al fin obtuviera una respuesta; que ya habían revisado mi caso y que obtendría una respuesta pronto. Para el momento de obtener información sobre mi permiso de trabajo y necesité volver a hablar con él, me tocó pegarme al teléfono hasta que me logré comunicarme con este tipo. Ahí me dijo que le faltaba un documento, que yo ya lo había enviado, pero que aparentemente perdió, así que me tocó enviarlo otra vez por fax.

Durante este tiempo apliqué a un Mini-Job, en una clínica, donde podía hacer las anamnesis iniciales y de vez en cuando podía entrar a cirugía. Siento que me ayudó, porque me permitía seguir practicando el idioma y pues claramente me ayudó económicamente.

La mayor adaptación que fue necesaria en ese momento fue el poder buscar espacios para estudiar. En las mañanas trabajaba, en las tardes hacía el curso. Lo otro fue que tocó tomar una rutina de estudio muy fuerte. Viéndolo en retrospectiva, preparé muy bien ese examen, pues todos los días le sacaba el tiempo a un estudio de calidad. Al puro final era hacer unas dos simulaciones diarias prácticamente. Entonces era un tiempo bastante duro, sin importar si tenía trabajo o no, no le bajé el ritmo de estudio.

A: La burocracia me pareció un poquito jarta, especialmente porque los tiempos de espera son bastante diferentes entre procesos; hay gente que todo el proceso le sale súper rápido porque la persona encargada de su caso es súper eficiente, mientras que hay otros casos como el mío, en el que el encargado de mi caso era súper demorado, no respondía los correos. Entonces llegó a ser muy frustrante en algún momento ver que gente que había pasado los papeles más tarde que uno ya había presentado el examen y había empezado a trabajar. Fue frustrante y preocupante, pero al final del día son cosas que uno no puede influir. Son cosas que uno tiene que aprender a soltar y entender que si se demora más no es por algo que uno haya hecho mal.

En cuanto a mi situación laboral, yo no tenía puesto en ningún lado, no tenía nada seguro y no sabía a dónde iba. Me fui preocupando de las cosas paso a paso. De nada me servía preocuparme por el trabajo que tendría en un futuro si todavía no había pasado el examen.

MP: Antes del examen mi mayor estrés fue la parte burocrática. La trabajadora que llevaba mi caso nunca me respondió un solo correo. Yo había enviado mis papeles preliminares (como los certificados académicos y de antecedentes y eso) antes de llegar a Alemania. En Alemania estudié desde A2 hasta B2, y cuando completé B2 envié un segundo paquete con todos los documentos que faltaban (eso ya fue como para mayo de 2023) y la primera respuesta me llevó casi 6 meses después; meses en los que ni por vía telefónica ni por correo electrónico logré averiguar si al menos ya habían recibido los documentos y nunca nadie me pudo decir si sí o si no. De hecho, los terminé enviando dos veces. Pero esa fue mi experiencia personal. Una amiga con la que hice el proceso simultáneamente obtuvo respuesta al mes de enviar sus documentos.

En total me demoré un año exacto desde que llegué a Alemania y que presenté la FSP (recordando que empecé el proceso desde el curso de A2). Creo que a hoy sigue siendo un proceso de muchos alti-bajos. Había días donde me cuestionaba mucho por qué me había venido, pero creo que cuando uno toma la decisión de venirse de la manera más consciente posible, intentando no romantizar nada, uno se devuelve a esas razones y se aferra a seguir adelante. Para mí la verdad la soledad no ha sido un reto muy grande, porque he aprendido a disfrutar enormemente de estar conmigo misma, pero el tema del idioma sí ha sido una gran lucha. No se cuántas veces me sentí bruta y fracasada por no estar avanzando a la velocidad que yo me imaginaba que lo iba a hacer. Yo no romanticé el emigrar, pero sí tenía una expectativa con respecto al idioma que ahora en retrospectiva puedo ver lo ridícula que era; yo pensaba que en un año de cursos intensivos me iban a garantizar el dominio absoluto del alemán. Sin importar el nivel con el que llegues a Alemania desde tu país, ya a llegar el momento en el que estás en el metro/tram/tren, el vehículo se detiene y dan una explicación por altoparlante en el que, si tienes suerte, entenderás un par de palabras. Hoy ya suelo entender esos mensajes, pero cuando me ponen a escuchar conversaciones entre dos alemanes, probablemente entienda la mitad. Hay pacientes a los que les entiendo todo y hay pacientes a los que les entiendo un 10%. Y así es; cada día será mejor, pero hay que tenerse compasión. Entender eso fue muy valioso, porque fui consciente de que para pasar el examen no tenía que hacerlo perfecto; nadie espera que uno sea perfecto.

Gracias a las condiciones de vida personales, el factor económico nunca fue un factor que me preocupase. Me vine con cuenta bloqueada, y cuando se me acabó, mi papá me pudo seguir apoyando económicamente.

 

M: ¿Cómo fue la experiencia durante el examen per se?

G: Debo confesar que antes del examen yo estaba muy nerviosa y tenía muchos miedos, pero llegó un punto en el que me dije que mi valía no dependía de un examen. Siento que a veces nos ponemos una presión muy grande, el hecho de estar en otro país, de haber dejado atrás muchísimas cosas, obviamente el factor económico de todo el proceso y el esfuerzo que esto requiere es grande, pero al final uno ya es médico, ya tiene muchas herramientas y uno no puede olvidar eso. Así que antes del examen logré empoderarme para poder presentarlo bien, con confianza y seguridad. Pensar que por más que me equivocara, seguir hablando. El examen lo disfruté, aún en los momentos en los que dudaba, como en la parte escrita, en la que se tiene tiempo de pensar y que abre la puerta para sobre-pensar todo, pero que eran momentos en los que me tenía que volver a enfocar en lo que estaba. Pensar que si había cometido algún error en alguna parte, pues seguirle metiendo la ficha en lo que quedaba. Siento que algo que me dijiste tú, Male, fue en pensar la presentación del paciente como si se estuviera hablando con colegas, porque ellos ya lo son. Eso me sirvió mucho, y siento que es diferente cuando uno está en la universidad en alguna evaluación a ahora, en el que ya todos somos realmente colegas. Y a los colegas se les puede decir “no sé”, al igual que ellos también te lo podrían decir, y está completamente bien. Siento que ese también es el punto del examen; tu poder decir “no sé” y no entrar en pánico ni en crisis; es saber que aún cuando no se sabe algo, igualmente se cuenta con otros conocimientos o herramientas útiles para el caso. Hay muchas veces que ellos mismos te lo enseñan. Incluso en el examen te pueden enseñar eso que no supiste, porque al final del día se trata de enriquecer nuestro conocimiento, no de rajar a las personas y ya.

S: La verdad, viéndolo en retrospectiva y quitando el factor de ansiedad que el examen genera, siento que la experiencia fue muy buena. Las personas de la comisión que me evaluaron fueron muy amables; estaba la de gramática y los dos médicos. La charla fue muy amena, incluso en un momento fuera del examen en el que se pudo interactuar con ellos. Durante el examen claramente hay una gran presión y ansiedad, y creo que no es compartida por todo el mundo, pero si es compartida por las personas que no venimos (va a sonar feo) pero que no venimos con una chequera grande. Es muy diferente una persona que cuente con un respaldo económico “inagotable” sin importar los resultados a casos como el mío, en los que la gran mayoría de dinero que hasta el momento estuvieron invertidos en el proceso es el dinero que yo tenía ahorrado desde Colombia. Mi cuenta bloqueada iba hasta octubre, mes en el que presentaba el examen. Entonces era esa sensación de que o pasaba el examen o me quedaba sin plata, y me hubiese tocado pedirles prestado dinero a mis papás. Y yo ya llevaba trabajando unos 3 años en Colombia, por lo que ya era económicamente independiente de mis papás, y el volver a sentir que les tendría que volver a pedir dinero ni siquiera es tanto el orgullo, sino la pena de tener que hacerlo, porque mis papás ya no tenían que pensar en mi mensualidad, sino que podían gastar su dinero en ellos, y eso me generaba orgullo; el saber que ellos podían estar tranquilos que yo ya era independiente económicamente de ellos. Ese fue un factor que me generó gran ansiedad a la hora de presentar el examen. Y lo que si es cierto es que este examen te abre las puertas para tu vida laboral. Adicionalmente yo para el momento del examen ya contaba con una oferta laboral, así que lo único que necesitaba era pasar el examen para poder empezar con un trabajo oficialmente.  De todas formas siento que la comisión, sabiendo que uno va nervioso, intenta explotar ese factor, o así lo siento yo, y saben que eso lo tienen que explotar, pues como vamos a trabajar con vidas, tenemos que saber comunicarnos así estemos nerviosos o si no la vamos a embarrar. En el primer momento del examen recuerdo que la persona empezó a hablar rapidísimo y lo primero que pensé fue “no estoy entendiendo nada”, pero le pude decir con tranquilidad que me hablara más despacio para poder entenderle mejor. Y eso es parte del examen; estos exámenes al ser hablados escomo jugar cartas; tu me das una carta y yo tomo la decisión de cómo hacer la siguiente jugada, si iba a estar tranquilo, si me la iba a jugar toda, si me iba a poner la soga al cuello. Siento que es un examen bien hecho y es justo (por lo menos el examen que me tocó a mí).

A: Mi experiencia con el examen fue muy buena la verdad. Fui la primera persona que entró de mi cohorte y de la gente que estaba presentando el examen ese día. Mi mamá siempre me ha dicho que uno debe entrar con seguridad a todos los lados y que demostrar seguridad hace que la gente lo tome más en serio a uno, y eso fue lo que yo hice; aparenté estar segura todo el tiempo, intentando parecer lo menos nerviosa (a pesar de que tenía nervios). Al fin y al cabo los evaluadores no le quieren hacer el mal a uno, porque he escuchado muchas veces eso, la gente diciendo que “el evaluador quería que yo perdiera y por eso no me dejaron pasar”. Pero la verdad es que yo creo que nadie tiene el tiempo ni las ganas de negarle el examen a médicos extranjeros, uno no debe tener una mentalidad de víctima. Uno debe ir sabiendo que se preparó, que estudió y que las cosas se van a dar. No hay que condicionarse con las experiencias de los demás. Siento que a mí me tocó un caso sencillo, fue muy fácil saber qué era, porque eran síntomas muy específicos y evidentes. El tiempo pasó corriendo, la verdad yo siento que el examen lo hice en menos de 30 minutos, pero claramente se demora su buen tiempo, pero lo sentí súper rápido, porque siempre estaba ocupada y la tensión del momento también fue un factor contribuyente. Esa tensión fue interesante, me hacía sentir que estaba haciendo algo y que debía hacerlo lo mejor posible.

MP: El examen lo presenté en Münster. Acá hay rumores de que la prueba es súper difícil, pero a mí me tocó una comisión agradable, siento que ninguno de los evaluadores tiró a matar. Llegué nerviosa por el examen, pero tranquila con el proceso que había derás y eso me permitió mostrarme segura.

 

M: Ahora que ya pasaste la FSP, ¿cómo fue el proceso burocrático posterior? (permiso de trabajo, condiciones laborales, nuevo trabajo (?), tiempos para obtener los papeles oficiales)

G: El proceso burocrático posterior siento que igual como todo en Alemania, son necesarios muchos detalles que es bueno tener a alguien que ya haya pasado el proceso. Yo digo que no es necesario invertir en una agencia, porque es mucho dinero para lo que realmente hacen por ti, pero eso no significa que uno no pueda buscar ayuda. Entonces es asesorarte y eso implica pedirle a gente que ya haya pasado por el proceso, y en el camino uno incluso puede encontrarse con gente que se dedica a ayudar a otros, y que muchas veces esas asesorías también se pueden encontrar gratuitas. En general los tiempos para obtener todo puede ser entre 2 y 3 meses. Yo personalmente usé ese tiempo para descansar y prepararme para la siguiente fase que es el trabajo. Después de tanto tiempo enfocado en el estudio, también es importante dedicarse el tiempo para descansar y disfrutar cada paso del proceso; disfrutar la preparación y la realización del examen, disfrutar el buscar y obtener un trabajo, y luego ya empezar a trabajar.

S: El proceso burocrático fue sufrido, porque ese proceso que usualmente se demora 15 días en mi caso se demoró como 5 semanas. Ya casi iba a empezar a trabajar y nada que llegaba mi permiso de trabajo. Pero luego de que me logré comunicar con ese señor y le logré enviar nuevamente ese papel que había perdido, pasaron 15 días para que me llegara el documento. Siento que ha sido una ayuda gigantesca el tener amigos y personas cercanas que me han apoyado, porque más allá del apoyo emocional, que es indudable, el tener personas que están teniendo el mismo proceso que uno, ayuda a poder intercambiar información sobre documentos y trámites por hacer. Tuve la fortuna de tener personas alrededor mío que habían llegado pocos meses antes que yo y que habían venido con agencia, por lo que yo me pude apoyar en el conocimiento que ellos iban adquiriendo durante su proceso para aplicarlo al mío. Siento que si uno quisiera ayudar a otras personas de forma desinteresada, ya tengo claro qué documentos, para qué y demás información que se puede dar.

A: El proceso burocrático en esta ocasión fue mejor. El encargado de mi caso se demoró mucho menos en esta ocasión y me llegó mi permiso de trabajo más o menos unas 3 semanas después de tener mi contrato de trabajo. Con respecto a el contrato de trabajo; yo envié muchas aplicaciones a cuanto lugar en Niedersachsen (donde vivo e hice la FSP) había. Uno no tiene que cerrarse a que no haya un puesto de trabajo en un lugar específico, y que por ese hecho no me van a dar un trabajo; si uno está interesado en un trabajo uno siempre puede enviar lo que se llama una aplicación de iniciativa, y si las cosas salen, pues mejor para uno. Por ejemplo, mi puesto de trabajo lo conseguí así.

 

M: ¿Qué recomendaciones le darías a quien quiere hacer el examen en un futuro?

G: Recomendaciones, no sólo para el examen sino también para la gente que quiere venir, es el manejo de las expectativas. Siento que más que todo hay muchas agencias que te pintan un proceso lineal, rápido, sencillo y el proceso va realmente mucho más allá de eso. A uno no se le puede olvidar que, a excepción de gente que ya lleva mucho tiempo hablando alemán, el aprender un idioma nuevo para la preparación del examen implica en cierta medida volver a estudiar medicina, todo eso que uno aprendió en 6 años, ahora comprimido en pocos meses. Yo les recomendaría no ser tan duros consigo mismos y darse el tiempo para aprender. Entre uno mejor prepare el examen, mejor se va a sentir para la transición para empezar a trabajar. Creo que la gente que ya está en Alemania no son tan cerrados para ayudar, así que para las personas que están en el proceso de venir a Alemania o de prepararse para el examen, les invito a que pierdan ese miedo a preguntar y a pedir ayuda, porque los que ya hemos pasado por el proceso entendemos por lo que están pasando ustedes y podemos ayudarles. Tal vez no todo el mundo tenga la misma disposición, pero hay mucha gente que sí la tiene. Y otra recomendación es tomarlo con calma, que es sólo un examen, y por más de que sea importante pasarlo, no descuidar el proceso por sólo enfocarse en el fin. El manejo de expectativas incluyendo el examen mismo es importante. Nadie dice ni habla de lo que es prepararse para el examen y no pasarlo, pero hay gente a la que le pasa y siento que está bien normalizarlo, porque no es fácil y es un examen que requiere mucha preparación y esfuerzo; no sólo mental y académico, sino a nivel de resistencia física y mental de cómo controlar los nervios, cómo tratar que ese miedo no se exprese a la hora del examen de tal forma que parezca que uno no sabe el tema. No dejen de lado otras cosas que les ayudan y les dan paz. Siento que encontrar ese balance entre lo que uno necesita para prepararse y lo que uno necesita para no perder la cabeza es muy importante; ya sea meditando, haciendo ejercicio, algún hobby, leyendo, o lo que sea necesario para mantener su salud mental en un proceso que es desgastante en cuanto a tiempo, a dinero y a emociones.

S: Que no dejen para última hora la preparación, que sean juiciosos estudiando. Es necesario estudiar a diario, de a 2-3 horas diarias, sin correr, pero con buen ritmo. Yo empecé a estudiar sin incluso saber la fecha de mi examen. También les recomendaría que siempre tengan en cuenta que es sólo un examen, que uno ya es médico y que es un ser humano, que es normal tener miedo y que al frente también van a hacer seres humanos que están haciendo su trabajo, para ayudar a bajar la tensión. Es un examen, es un momento y va a pasar y ya. Siento que es de demasiada constancia y de tener claro que es completamente distinto lo que a uno le dicen las agencias cuando uno está pensando en venirse que lo que realmente pasa acá. Muchas veces le venden a uno la idea de que en un año uno ya va a ser médico, ya va a haber presentado el examen de conocimiento y ya se habrá recuperado toda la inversión. Yo no me vine con agencia y las cosas me salieron rápido en la medida de lo posible, no he recuperado mi inversión, no he presentado el examen de conocimiento, ni siquiera sé la fecha de mi segundo examen; lo que quiero decir es que todo va saliendo pero a un ritmo muy diferente al que a uno le venden antes de venir. Es un curso de paciencia y es un reto muy grande. Cuando se mira para atrás, se puede pensar que sólo estoy aprendiendo alemán y que si hoy quisiera devolverme a Colombia siento que perdí el tiempo, pues no, siento que soy una persona completamente diferente a la que se vino desde Colombia, porque ha cambiado mucho de mi personalidad y de mi forma de ser. La conclusión es que cada proceso es diferente y que si se llega a no pasar el examen no es el fin del mundo, se vuelve a presentar y ya está. Hay agencias e instituciones que ayudan de forma gratuita, así que se puede buscar otras opciones más económicas y que pueden brindar una buena ayuda. La mejor forma es intentar hablar con muchas personas para saber cómo fue su proceso, que recomiendan y que no recomiendan y demás, para poder tomar las decisiones con información adecuada.

A: Les recomendaría primero concentrarse en aprender la terminología en alemán. Cuando uno se pone a hacer resúmenes es importante ponerle cuidado a los términos médicos para poder comunicarse bien. Claramente el estudiar todas las enfermedades que pueden aparecer en los casos es un proceso tedioso, pero es importante haberlas leído todas y estudiado bien. Y por último les recomiendo buscar personas con quienes simular, teniendo en cuenta que sean personas que estén como mínimo en el mismo nivel de alemán que uno. Algo que me parece que la gente no tiene mucho en cuenta es que es importante estar en ambientes que no se relacionen con medicina pero que si involucren una socialización con la cultura alemana, porque así uno empieza a acostumbrarse a la velocidad a la que hablan, entender palabras que no son de ambiente hospitalario sino del común y que uno la verdad no escucha a menos que esté en la calle socializando. De ahí uno también puede aprender cosas para el examen. Y otra recomendación es no aprenderse los términos médicos de memoria sacados de una lista, sino que uno va aprendiendo la terminología a medida que va aprendiendo los temas y las enfermedades.

MP: Más allá de la preparación académica me parece muy valioso y sobre todo importante trabajar en los nervios. Conozco a un par de compañeros que manejan el idioma mejor que yo, pero que los nervios les ganaron el día del examen. Recomiendo para eso no dejar las rutinas o actividades que a uno le den paz y bienestar (deporte, yoga, bailar, salir a tomarse un café, etc.). E intentar bajarle un poco la relevancia al examen. Osea sé que perderlo tiene sus implicaciones grandes, pero yo de verdad me repetí una y otra vez que si lo perdía no era el fin del mundo y siento que eso me ayudó a llegar tranquila el día del examen.

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Bertha
hace un año

Pienso que son muy valientes y perseverantes quienes hacen este proceso, aunque puede ser largo y a veces tedioso, todos coinciden en que lo más importante es repetirse mentalmente que ya se es Médico en el país de origen y que quienes evalúan son seres humanos Médicos también. Así que, si se tiene un objetivo claro se pueden sortear los impases, máxime si se cuenta con red de apoyo

Reflexiones después de las experiencias con el  FKK 

Después de crecer en una cultura latinoamericana, donde el nudismo es algo bastante exótico, y en muchas ocasiones hasta criticado, llegar a vivir a Alemania, donde la cultura del FKK (freie Körper Kultur, cultura del cuerpo libre) fue claramente un shock cultural. Lo curioso es que las implicaciones y el análisis que se puede hacer de este paralelismo en los mundos que he vivido es bastante amplio y van más allá del nudismo per se.  

El FKK (cultura de cuerpo libre) es algo bastante conocido de la cultura alemana, y por más que a uno le cuenten cómo funciona, la primera experiencia con el nudismo en espacios públicos puede ser un gran shock cultural. Para quienes no sepan sobre este tema cultural del cuerpo libre en Alemania, el FKK se basa en la creación de espacios públicos donde el nudismo es aceptado (o hasta solicitado; como en saunas o algunas termales). Es importante tener en cuenta que culturalmente el nudismo en Alemania no es sexualizado en estos contextos del FKK, sino que se ve como algo natural y normal, así que, por más que se vea todo tipo de cuerpos las rápidas miradas que se pueden dar no se hacen desde el criticismo hacia el cuerpo ajeno, sino por la misma naturaleza curiosa humana. La naturalización del nudismo se da desde la infancia, donde en vez de complicarse la vida buscando el baño más lejano, los niños se pueden cambiar al lado del mar o de la piscina por la comodidad y la naturalidad de lo que es el cuerpo humano desnudo.  

Puede sonar como algo banal, pero el shock cultural es real y lo enfrenta a uno a cuestionarse muchas cosas sobre el impacto que la cultura en la que vivimos puede hacer en nuestra forma de percibir el mundo y a nosotros mismos.  

Habiendo crecido en una cultura donde es normal y cotidiano hablar del cuerpo del otro y del propio, en general con tintes bastantes dañinos en términos de imagen corporal por su trasfondo gordofóbico, sexista e incluso racistas, se vuelve normal que la gente comente sobre el cuerpo ajeno, tanto, que dejamos de ver lo dañino que es que las personas con las que te encuentran hagan comentarios sobre tu cuerpo, usualmente negativos en caso de haber aumentado de peso vs positivos si se ha bajado de peso; pues en nuestra cultura la pérdida de peso se asocia con el éxito en cualquier ámbito de la vida, vs que la gordura se asocia a pereza, desidia y el fracaso absoluto como ser humano. También naturalizamos el hecho que cada persona te de “consejos” sobre las mejores formas de bajar de peso; muchas veces sin un respaldo científico adecuado y sin el consentimiento ni la solicitud de dicho consejo. Nos acostumbramos a que es normal odiar nuestro cuerpo, que la persona anormal es la que diga que se siente cómoda en su cuerpo tal cual es, que lo normal es desear alguna cirugía o algún cambio radical. Asociamos números y tallas con la perspectiva que tenemos de nosotros mismos, olvidando que cada persona tiene muchos más componentes en su ser que lo hacen un conjunto especial y único.  

Al llegar a Alemania el panorama cambia, pues aquí es realmente exótico hablar del cuerpo ajeno, dar consejos no solicitados sobre dietas y ejercicios para bajar de peso o cualquiera de esas costumbres tóxicas que mencioné previamente. El otro día reflexionaba al respecto, y si hay algo que extrañaría sinceramente en caso de dejar de vivir en Alemania es justamente esa libertad de ser y dejar al otro ser tal cual es, es justamente esa liberación de la presión de la opinión pública con respecto a algo tan personal como lo es el aspecto personal; algo que no es un determinante seguro de salud, éxito ni belleza.  

Claramente enfrentarse a esos espacios de nudismo público puede ser un poco aterrador, pero analizándolo bien, uno es el que tiene el raye en la cabeza y uno es el problema; todas las personas que se encuentran ahí están en un espacio seguro, donde no se sexualiza ni critica el cuerpo ajeno, sino que se disfruta de un espacio agradable de la forma más natural que se pueda tener. Es liberador cuando uno logra relajarse en esos espacios y disfruta de la actividad que se está haciendo, dejando de lado esa consciencia de uno mismo (meter barriga, estar en determinadas posiciones para que no se vea ni un gordito, el maquillaje y el peinado perfecto, etc.). Sigue siendo un proceso largo, pues los rayes que uno trae son grandes y un cambio de cultura tan grande requiere su buen tiempo en ser interiorizado, pero definitivamente es un ejercicio interesante y la reflexión detrás es muy enriquecedora. A quienes viven aquí y vienen de culturas como la mía, les invito a hacer un día un plan de estos, que pueda que se liberen de muchas de las presiones y cargas con las que han cargado varios años de su vida.  

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Las amistades alemanas

Antes de conocer la cultura alemana es frecuente escuchar diferentes conceptos sobre cómo son los alemanes, usualmente siendo calificados de fríos, poco amables, con un lenguaje fuerte y difícil de entender, rodeados de mucha burocracia e inflexibilidad. Aunque es cierto que son culturalmente bastante diferentes a lo que uno vive en Latinoamérica, también es cierto que se les debería dar una segunda oportunidad, empezando desde un punto de vista más neutro y abierto a conocerlos.

Mi experiencia personal con los alemanes ha sido variada, empezando desde el colegio donde estudié (el colegio alemán de Bogotá o Colegio Andino), donde una gran proporción del profesorado era alemán. Aquí se veía cierta transformación cultural de los alemanes desde el momento en el que llegaban a Colombia y su adaptación a la alegría y leve locura latina. Cuando he venido a Alemania he tenido la fortuna de encontrarme con muchas personas que rompen esos estereotipos de frialdad y demás que suelen tener los alemanes.

Siento que lo importante a tener en consideración es saber que los alemanes son personas que respetan mucho el espacio personal y las formalidades, que no es fácil entrar en su círculo cercano de amigos, PERO que, una vez se logre entrar a su círculo, son excelentes y fieles amigos. Las amistades que he podido generar aquí con algunos alemanes han sido de excelente calidad, encontrándome con personas con sentido del humor (que pueda que no sea igual al nuestro, pero cada cultura tiene su humor y hay momentos en los que se puede llegar a puntos comunes de humor), que realmente se preocupan por el bienestar de su círculo, con los que se pueden compartir grandes momentos de calidad, disfrutando de cocina casera, charladas agradables y juegos de mesa o planes al aire libre, y con quienes se puede contar en momentos de necesitar ayuda (sea con el sistema, con recomendaciones de cosas alemanas, vueltas por hacer, etc.).

Si estás en el proceso de venir a Alemania es normal tener ciertas angustias con respecto a la cultura y la gente con la que empezarás a convivir. Es cierto que no todo el mundo es tan amable (yo también me he cruzado con gente que no quiere ver extranjeros de cerca, o que son groseros), créanme que en todo país hay gente maravillosa. Pueda que el proceso no sea tan rápido, y que no estés siendo invitado a cada fiesta desde el primer fin de semana, pero la construcción de amistades de calidad con alemanes vale la pena. Es agradable estar con gente de tu cultura (yo también lo hago con frecuencia), pero no se cierren a conocer y hacer amigos de otras culturas, pues esto no sólo mejorará su idioma al tener que esforzarse por hablar en alemán, sino que también les permitirá crecer como personas al conocer diferentes perspectivas del mundo, conocer nuevas visiones y compartir un poco de su país natal con la nación a la que quieren llegar o acaban de hacerlo.

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Historias de migrantes - #1 

Construyendo sueños, un paso a la vez

 

En sueños de migrante les he ido contando algunas cosas sobre mi experiencia de migrar a Alemania como médico. Ahora quiero abrir conversaciones con otras personas que también han migrado a diferentes países y con diferentes sueños y proyectos, y desde diferentes contextos que los míos para seguir enriqueciendo nuestras conversaciones y experiencias. Espero que las disfruten. 

 

Esta semana hablé con otra persona que también ha vivido un proceso de migrante pero a un país completamente diferente del que yo me encuentro. Mi hermana viajó a Washington a trabajar como economista antes de empezar con su sueño de hacer un doctorado.

 

Cada proceso migratorio es diferente, pero siento que es valioso escuchar otras historias para poder prepararse de la mejor forma a la hora de tomar la decisión de migrar, también nos permite tener un apoyo en momentos difícil (que toda persona que ha migrado ha vivido) y nos permite ver una luz al final del túnel que es todo ese proceso con la ilusión de que llegará el día en que eso que tanto soñamos sea una realidad.

 

Cuéntanos un poco sobre lo que te llevó a querer migrar fuera de tu país

Sinceramente, no tenía planeado salir del país. Al menos no tan pronto. Aunque supongo que estaba abierta porque, después de todo, estaba aplicando a posiciones laborales fuera de Colombia. Mi plan era viajar para hacer mi doctorado. La oportunidad de trabajar en Washington adelantó mi viaje y la vi como un paso intermedio que me haría más competitiva a la hora de aplicar a los programas de doctorado.

 

¿Cómo fue el proceso de migrar? 

Considero que el proceso de irme no fue tan difícil. Después de todo, la empresa se encargaba de todos los temas legales de visa. Los retos en esta etapa fueron principalmente económicos, todos consecuencia directa del tipo de contrato que tenía. Mi ignorancia a la hora de firmar el contrato. Voy a listarles los diferentes retos.

Primero, no era sujeta a un apoyo financiero para la mudanza. Eso implicaba que yo tenía que costear todo; desde el tiquete. Afortunadamente llevaba trabajando un tiempo desde Colombia y durante este periodo ahorré el dinero suficiente para no tener que pedir préstamos. Después de todo, mucha gente tiene que endeudarse para poder venir.

Segundo, mi contrato no incluía ningún tipo de beneficio, ni siquiera seguro médico. Pagar un seguro de manera privada era simplemente imposible económicamente para mí, así que estuve sin seguro médico, rezando porque nada me pasara. Y de pasarme algo, me salía mejor viajar a Colombia y ser atendida allá que quedarme acá.

Finalmente, mi contrato tenía una restricción de días que yo podía facturar. Como la mayoría de personas, uno intenta suavizar consumo, es decir, repartir esos días a lo largo de todo el año. En términos prácticos, esto implicaba trabajar medio tiempo, lo que tenía dos grandes consecuencias. Por un lado. al tener un ingreso de medio tiempo, mi salario no era suficiente para poder arrendar un apartamento sin codeudor y, sin conocer a nadie, no tenía codeudor. Mis opciones eran apartamentos estilo Airbnb que por mes salen más costosos, pero podía viajar a Colombia por periodos largos para poder ahorrar, o conseguir sublets. Sin embargo, los sublets son usualmente por periodos muy cortos de tiempo, lo que implicaba tenerme que mudar muchas veces y sentir que no tenía un lugar, un hogar. Por otro lado, dado que en la práctica mi contrato era de medio tiempo, el Departamento de Estado me obligaba a salir del país cada tres meses. ¿Con qué dinero iba yo a viajar cada tres meses?

Cualquiera diría "¿y por qué no conseguiste otro trabajo?". Quise hacerlo, claro. Pero la visa no lo permite. La visa me da un permiso de trabajo vinculado única y exclusivamente a la institución que la patrocina.

Así pues, toda la inestabilidad e inseguridad repercute en la salud física y mental. y sus consecuencias no faltaron. Tuve que volver a Colombia por cuatro meses, sumida en una depresión clínica muy seria y con la necesidad de un periodo de terapia intensiva.

Cuéntanos un poco sobre el proceso de conseguir vivienda, el transporte, las actividades extracurriculares, la socialización

Esta parte de la migración fue la más dura.

¿Vivienda? Una pesadilla. Costoso y con requisitos económicos que no cumplía.

¿Transporte? Washington tiene un gran sistema de transporte público para ser una ciudad americana. No obstante, mi contrato inicial no contaba con subsidio de transporte y el salario no era suficiente para poder hacer uso del sistema. Así que me compré una bicicleta que hasta el día de hoy me sigue acompañando. Prioricé vivir a biking distance del trabajo, así me costara más el arriendo porque aún así, me salía más barato que vivir más lejos y tener que pagar transporte.

¿Actividades extracurriculares? Nulas. Llegué al comienzo del otoño. Una temporada hermosa. Sin embargo, las oficinas todavía no estaban abiertas del todo y fui de las primeras asistentes que hicieron mudarse. La oportunidad de interactuar con personas era en la oficina y, como mi unidad está llena de adultos hechos y derechos con sus vidas montadas acá, y sólo teníamos que ir a la oficina dos veces a la semana, establecer conexiones y amistades era supremamente difícil. Me sentía sola. No conocía a nadie. No conocía la ciudad y lo que esta podía ofrecer. Mi vida se convirtió en trabajar de 9 a 6 y regresar a un apartamento sólo, que no se sentía mío, y por el cuál pagaba más de lo que mensualmente me entraba. Antes esperaba con ansias la llegada del fin de semana. En esa época le tenía pánico al fin de semana porque era enfrentarme con la realidad: estaba y me sentía sola, y mi salario no me permitía inscribirme a cursos o actividades para conocer personas.

 

¿Qué ha sido lo más retador y satisfactorio de ser migrante?

Lo más retador ha sido el proceso de adaptación. Aguantar. Aguantar porque confías en que eventualmente este nuevo lugar se sentirá como tu hogar.

Lo más satisfactorio es sentir que lo lograste. Que estás del otro lado. Que este nuevo lugar se siente como tu hogar. Que superaste las tormentas de la adaptación. Que podrás enfrentar todas las tormentas que vienen porque ahora cuentas con una red de apoyo.

 

¿Qué ha sido lo más duro de ser migrante?

La soledad. No tengo palabras para expresar lo duro que es.

 

¿Qué tal ha sido Estados Unidos como país para llegar como migrante?

Yo llegué en una posición privilegiada. Tenía trabajo en aquello para lo que estudié. Hablo el idioma. La ciudad es muy diversa y cómoda. La llegada es fácil. Adaptarse no, pero no es culpa del país como tal.

 

¿Cuáles han sido las lecciones que has aprendido durante tu tiempo como migrante?

Explorar nuevos ambientes sin dejar de ser fiel a mí misma. Hay gente para todo. No tienes que pretender ser alguien que no eres para conseguir amigos.

Paciencia y compasión para conmigo misma.

Migrar no es fácil, a todos nos cuesta trabajo en alguna manera. Hold on, eventualmente la tormenta pasa.

 

Después de todo el proceso de adaptación que has vivido, ¿cuál ha sido tu experiencia ahora que ya estás más del otro lado?

Ahora estoy mucho más feliz. Tengo amigos, hago actividades por fuera del trabajo. Me da tristeza que ya cuando me estaba sintiendo contenta y estaba adaptada, debo partir. Pero le guardo un gran cariño a esta ciudad que aprendí a querer poco a poco.

¿Cómo fue el proceso de la visa?

La visa con la que me vine fue la G4, una visa diplomática, patrocinada por el Banco Mundial. Para ser completamente válida, debía trabajar tiempo completo y sólamente en la empresa que me la patrocinaba. Fue fácil de conseguirla, dado el apoyo que contaba del Banco, pues una vez firmado el contrato laboral, el Banco envío una carta a la Embajada. Luego fue simplemente ir a la Embajada, sin necesidad de cita ni nada, y a los 4-5 días hábiles uno ya tiene su visa. En Colombia la dan por un año, y al momento de renovarla uno puede hacerlo tanto en Colombia como en cualquier parte del mundo (fuera de Estados Unidos) o incluso se puede hacer internamente. En este caso, el proceso es un poco más complejo, porque toca contar con el PID (personal identification number), que toca pedirlo al Departamento de Estado y puede durar un poco más de tiempo. Una vez se acaba el contrado se vence la visa y uno tiene 30 días de gracia para salir el país. 

Los beneficios de la G4 son principalmente cuatro. Primero, al ser una visa diplomática, uno no tiene que hacer fila en ningún aeropuerto. Segundo, uno como trabajador no tiene que pagar nada (supongo que el empleador es el que debe hacerlo). Tercero, el proceso es ágil. Y cuarto, uno puede solicitar visa para su pareja o dependientes y, de cumplir ciertos requisitos, la persona que la reciba puede obtener también un permiso de trabajo.

Ahora que mi tiempo en el Banco se acaba y pasaré a un programa estudiantil, debo cambiar de visa. Los costos de la visa de estudiante corren por mi cuenta y es parecido al de turista, fueron algo cercano a los 180 dólares. Para cambiar el estatus uno puede salir del país y hacerlo en cualquier Embajada en el mundo, o hacerlo directamente acá dentro de Estados Unidos. Mi contrato actual se sobrelapa con mi nuevo contrato por una cuestión de días. Lo más fácil era tomar el segundo camino. No obstante, por reglas del Departamento de Estado y por la duración de los procesos, habría tenido que terminar mi contrato un mes antes de lo pactado inicialmente, lo que tiene implicaciones económicas (salario, bono) y legales (visa). Dado esto, decidí viajar a Colombia, donde puedo continuar trabajando de manera remota mientras proceso el cambio de visa.

¿Qué proyectos tienes ahora?


Se viene un nuevo capítulo al otro lado del país. Fui aceptada en una universidad prestigiosa para hacer un pre-doctorado en economía. Trabajaré para una eminencia en el tema que más me apasiona - la migración.

 

¿Qué tan diferente ha sido el proceso de mudarte estando ya dentro del país?


Muchísimo más fácil. Pero no creo que sea por el hecho de estar en el país, sino por la experiencia que uno adquiere y la facilidad que da tener una cuenta de banco, historial crediticio y demás. Es costoso, sí, pero la experiencia ayuda para que no sea tan estresante.

¿Cómo te sientes ahora que ves que tu proceso va tomando el curso que tenías soñado al venir inicialmente desde Colombia?


Todavía estoy lejísimos de que mi proceso tome el curso que quería. Esto que voy a hacer puede ser un paso intermedio, pero puede no serlo. Todo dependerá de mi experiencia este tiempo, de mi relación con mis jefes y colegas.

¿Qué le dirías a alguien que quisiera hacer un proceso migratorio como el tuyo?

Poner el bienestar primero. No mudarse si las condiciones económicas no te permiten un nivel básico de seguridad que te permita vivir tranquila. No hay necesidad de lujos, pero sufrir porque no sabes si vas a llegar a fin de mes, encerrarte porque cada salida implica gastos, andar angustiada porque no tienes seguro de salud entonces si te pasa algo te metes en un problema, eso no vale la pena.

El mensaje que quisiera dejarles es que se dejen sorprender. Los planes que nos imaginamos muchas veces no se dan como los planeamos, pero la vida se encarga de llevarnos por caminos a veces no tan concurridos en los que tenemos la oportunidad de afrontar retos, conocernos mejor, salir de nuestra zona de confort, y, finalmente crecer. En fin, logramos mucho más de lo que nos habíamos imaginado.

 

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Bertha
hace 9 meses

Me siento tan orgullosa de la valentía, la persistencia y la resilencia para sortear las dificultades para llegar a ser gratificante por haber logrado avanzar en sus sueños. El comino continúa y cada experiencia es muy valiosa. Las amo

El impacto de las estaciones del año

 

Migrar a un país con estaciones desde uno que lo las tiene implica un necesario ajuste mental a lo que implica tener estaciones en nuestro diario vivir. Cada vez que digo que vengo de Colombia muchos europeos se imaginan el trópico, y aunque en algunas partes de mi país es real, vengo de Bogotá, una ciudad situada a 2600 metros sobre el nivel del mar, donde la temperatura promedio puede ser de alrededor de 14°C. La mayoría no está acostumbrada a convivir en la cotidianeidad con temperaturas más allá de los 20-22°C ni menores de los 3-5°C. Así que el llegar como migrante a un país que rige mucho de su contexto alrededor de las estaciones es otro impacto al que nos debemos enfrentar.

Les digo mucho de su contexto porque son varios factores que se ven afectados; algunos son más obvios como las necesidades de ajuste de ropa, otros son obvios pero de todas formas requieren cierto ajuste mental como lo son los alimentos de temporada (viniendo de Colombia donde cada día era fácil levantarse con un antojo de alguna fruta o verdura y pasar a ver temporada de sólo manzanas, o de sólo cerezas, o de sólo espárragos puede ser duro), pero hay otros factores más sutiles pero que generan un gran impacto en nuestras vidas.

Uno es la luz solar. En mi país es normal que durante el año SIEMPRE tengamos unas 12 horas de luz solar, y podemos calcular la hora del día mirando el cielo. Cambiar de latitud implica un cambio en la inclinación de la Tierra en diferentes momentos del año, factor que termina impactando en la duración de los días a lo largo del año. Aún no me acostumbro y en verano siento que ya debo ir tarde al trabajo porque ya hay luz del día al despertar y en invierno siento que voy tarde porque siempre está oscuro y seguro ya voy tarde. Algo para lo que no estamos preparados al venir de nuestro contexto de 12 horas de luz solar es enfrentarnos a la oscuridad del invierno. He de decir que muchas veces no es el frío lo que más me afecta, sino el impacto emocional que tiene el que el sol se vea sólo de las tipo 8am a las 4pm, lo que implica que muchas personas entramos al trabajo estando oscuro el día y salimos cuando ya ha anochecido. Nunca pensé que eso fuera a tener un efecto tan fuerte en el ánimo, en las ganas de hacer planes, y casi que en la personalidad.

El otro factor es el impacto que tienen las estaciones en las personas. Como migrante uno puede ver cómo los alemanes se van “marchitando” con el paso del otoño y llegada del invierno y cómo vuelven a “florecer” con la llegada de la primavera y especialmente su pico emocional en el verano. Aquí es cuando la gente está más feliz, hace más planes, busca estar al aire libre, habla más, está de mejor ánimo…. todo cambia. Si ellos que han vivido toda su vida en este constante cambio de estaciones se pueden ver afectados de tal manera, no es sorpresivo que los migrantes también nos veamos impactados. A mí personalmente me ha ayudado tomar algo de vitamina D durante el otoño y el invierno, pues con la disminución de la luz solar nuestras reservas corporales se ven especialmente afectadas y se ha visto que aumentar la vitamina D a niveles normales ayuda positivamente en síntomas depresivos (más frecuentes en otoño e invierno por el impacto de las estaciones en nuestro ser).

Cuando nosotros llegamos inicialmente a Alemania estábamos a finales de septiembre, es decir que nuestros primeros meses de ajuste se fueron dando en los meses en los que la luz solar va disminuyendo, el clima se va enfriando, y claramente hizo que la migración fuera retadora desde ese nuevo aspecto.

Con todo este tema lo que les quiero decir es lo siguiente; 1) si vas a migrar y puedes decidir el momento en el que hacerlo, una buena idea para ayudar a la adaptación puede ser el procurar venir cuando las estaciones nos ayudan a ver todo más bonito, 2) si llegas en un momento de estaciones duras y sientes el impacto en ti es normal, suele ser pasajero, es importante que evalúes si necesitas apoyarte más en tu red de apoyo para sobrepasar este tiempo, y aún en esos meses hay planes buenos que pueden ayudarnos a sobrellevar el tiempo (como los mercados navideños, hacer muñecos de nieve o guerra con bolas de nieve, ver las hojas cambiar de color, entre otros) , y 3) no estás sola/o en esta experiencia; muchas personas (tanto locales como migrantes) tenemos dificultades con los cambios de estaciones, así que hablarlo con otras personas puede ayudar.

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Bertha
hace 8 meses

Con una buena red de apoyo puede ayudar a que se cumpla el Adagio: "Al mal tiempo buena Cara", es decir buenos amigos

¿Por qué decidí tener un hijo durante mi especialización médica en Alemania?

 

Nunca pensé que algún día decidiría tener un hijo fuera de mi país y parirlo en otro idioma, pero por diferentes motivos de la vida terminé en estas y por eso quiero aprovechar para contarles mi experiencia.  

 

Empecemos aclarando que soy consciente que cada embarazo es una experiencia completamente diferente para cada mujer y familia, y que las condiciones socio-económicas y culturales hacen que la experiencia sea muy variada, así que aquí sólo les quiero contar mi experiencia muy personal y tal vez algunos datos les sean de utilidad. 

 

Antes de decidir hacer mi especialización en Alemania, tuve la oportunidad de hacer una rotación clínica en Heidelberg, donde me enteré de que era posible tener una calidad de vida buena mientras se hacía una especialización médica. Desde hace tiempo tenía el sueño de algún día ser mamá, así que saber que en este país yo podía organizar mi proyecto de vida según lo que yo quisiera y no dependiendo de ya haber terminado mi residencia, fue un factor que pesó en esa decisión de venir a Alemania. 

 

Inicialmente había pensado en tener el parto como tal en Colombia, pero una amiga me contó cómo son las salas de parto alemanas y me encantó el concepto, pues era revolucionario en comparación a lo que yo había visto antes. Aquí las salas de parto son manejadas por matronas; mujeres especializadas en los cuidados del embarazo, parto y post-parto, y sólo ingresan ginecólogos en caso de necesidad médica por alguna razón de peso. Las salas cuentan con múltiples opciones para el parto (no solamente la clásica que conocemos con la posición de litotomía, cómoda para el que recibe el parto) para poder ir variando la posición a medida que se va avanzando en las diferentes fases del parto, buscando siempre la comodidad de la mujer que está en el trabajo de parto (como por ejemplo: tina si se quiere estar un rato en agua o tener el parto ahí, sillas especiales, la pelota de pilates, la pelota cacahuete, cuerdas para ayudar con los brazos a tener una posición cómoda, barras para poder acomodarse de lado, y muchas opciones más… si tienen curiosidad, les recomiendo chismosear las páginas web de clínicas alemanas de parto “Kreißsal”)

 

Por otro lado, un factor que me pareció increíblemente positivo son las diferentes medidas que tiene el gobierno alemán para dar un apoyo a las familias. Por un lado está la licencia remunerada ("Elternzeit + Elterngeld"), que en caso de ser tomada por uno de los padres son 12 meses y en caso de ser dividido entre los padres (o ser familias uniparentales) se aumenta a 14 meses de licencia paga (siendo un 65% del salario, pero con un tope de 1800€/mensuales, o mayor tiempo reduciendo el dinero a la mitad), y adicionalmente se cuenta con la posibilidad de un total de 3 años (contando los meses pagos en este tiempo) de licencia no remunerada ("Elternzeit"), tiempo que se puede dividir de la forma en la que uno desee (claro, hablando y coordinando bien en el trabajo) con un límite del cumpleaños #8 de la niña/el niño. Además las embarazadas deben pausar su actividad laboral a más tardar 6 semanas antes de la fecha prevista de parto, momento en el que inicia el “Mutterschutz“ (protección materna), se extiende hasta 8 semanas después del parto y es un tiempo en el que se recibe el salario completo que se había estado recibiendo hasta ese momento (que lo pagan entre el empleador y otra porción lo paga la aseguradora de salud). Sumándole a ésto, Alemania brinda una mensualidad por niño/a (llamado “Kindergeld”) que puede ir hasta los 18 años (o los 25 años, si aún no son independientes económicamente yvestán en un programa de formación profesional) y Baviera (el Estado donde vivo actualmente) brinda también una mensualidad durante el segundo y tercer año de vida del niño/a (llamado “Familiengeld”). 

 

La educación pública es de excelente calidad y con precios bastante accesibles. Se cuenta con la posibilidad de guarderías desde el primer año de vida ("Krippe"). Incluso, si no se logra obtener un cupo en alguna de las guarderías, existe una figura llamada "Tagesmutter", que son (usualmente) mujeres que reciben cierta cantidad de niños en sus casas durante el día y con quienes generan un vínculo de casi abuela-nietos. 

 

Otra historia es también el manejo en el trabajo (en mi caso el hospital donde estoy haciendo mi residencia) del embarazo y licencia. Durante la pandemia cada embarazo era enviado a casa para prevención de contagio. Yo fui el primer embarazo “post-pandemia”, así que inicialmente la clínica no tenía muy claro cuál era el procedimiento a seguir, pues todavía teníamos casos de Covid, pero ya no estábamos en el pico de la pandemia. Recursos humanos quería mandarme a casa, pero yo hablé con mi jefe para poder quedarme trabajando por el tiempo que yo me sintiera bien, pero teniendo en cuenta algunas reglas para minimizar la exposición a situaciones que pudieran poner en riesgo el embarazo. Esto incluía no más canalización de pacientes, no más turnos de noche, no más trabajo después de las 8pm, no más turnos de fin de semana, no más contacto con pacientes aislados por enfermedades infecto-contagiosas…. Hasta ahí el trato sonaba bastante bien, lo único no tan agradable era que ya no podía hacer procedimientos invasivos, que oficialmente no podía atender pacientes de medicina interna sino que iba a estar principalmente con pacientes de rehabilitación geriátrica (el otro fuerte de la clínica donde trabajo). Mis compañeros fueron extremamente lindos conmigo y me brindaron un ambiente laboral bien agradable para que yo pudiera trabajar de forma tranquila y segura, pero que no me fuera a aburrir (trabajando en conjunto casos de medicina interna, o haciendo ecografía juntos, pero todo desde la responsabilidad que ellos hacían el “trabajo riesgoso” pero yo podía participar en la parte intelectual o en aspectos que no implicaran riesgo para el embarazo). Trabajé hasta cuándo el cuerpo me lo permitió y luego hablé con mis jefes para quedarme en casa lo que faltaba del embarazo. Lastimosamente fue un poco más de tiempo del que hubiese deseado (tiempo que no trabajara sino que estuviera en casa bajo la figura del “Beschäftigungsverbot” [prohibición de ejercicio profesional] era tiempo que no me contaba para la residencia), pero al final me puse a reflexionar y me di cuenta de la fortuna que implicaba contar con un sistema que me permite darle la prioridad adecuada a mi salud. 

 

La otra gran idea revolucionada que me encanta de Alemania es que el sistema de salud incentiva (pagando el servicio) a las embarazadas a tener una matrona que brinde un acompañamiento durante el embarazo, (parto) y post-parto. Las matronas se dedican a los cuidados durante esta etapa de la vida, están actualizadas sobre los diferentes temas que implican esta transición, así que contar con ese apoyo es indudablemente una gran ayuda. Lo mejor es que usualmente hacen visitas domiciliarias, y en el post-parto vienen durante los primeros 3 meses de vida del bebé. Las matronas también suelen ofrecer diferentes cursos útiles durante el embarazo (curso de preparación del parto, cursos de lactancia, gimnasia acuática para embarazadas, yoga para embarazadas, primeros auxilios en bebés y niños, entre otros) y actividades post-parto (natación con bebés, masajes para bebés, ejercicios para regeneración/recuperación del piso pélvico post-parto, entre otros). 

 

Resumiendo todo, me siento afortunada de tener la posibilidad de vivir en un país que cuenta con un sistema que le da prioridad a las familias, que busca apoyar a las personas para que puedan hacer su proyecto de vida y que puedan ser parte activa en el crecimiento y desarrollo de una personita. Me encantaría ver esto aplicado en otros países, así que tal vez, dando a conocer la información más gente alce la voz pidiendo mejores condiciones que nos brinde el sistema en caso de querer tener hijos.

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¡Primera Navidad en Colombia desde que migramos!

Llegamos a Alemania en Septiembre del 2021, y por nuestras profesiones no hemos podido viajar a Colombia en época navideña. Este año, aprovechando la licencia de maternidad-paternidad, estamos muy emocionados de volver a nuestro país en esta linda época del año.

Nuestras navidades en los últimos años han sido experiencias bastante diferentes a lo que habíamos vivido antes de migrar. Desde pasar solos (en pareja pero sin familia o amigos) hasta celebrar con esos amigos que se han vuelto familia.

Para nosotros este año está siendo muy ajetreado, pues no sólo es nuestra primera navidad desde que migramos, sino que es la primera vez que nuestra familia conoce a nuestro hijo. Afortunadamente estamos rodeados de una familia y amigos supremamente amorosos que nos están recibiendo con los mejores sabores colombianos y con toda la alegría del poder compartir. 

Se suele decir que la Navidad es la época feliz del año, pero soy consciente que ese no es el caso para todas las personas. La soledad puede ser un factor, incluso estando rodeados de personas. El compartir en familia puede ser maravilloso, pero también puede ser algo que no se desee, especialmente si no hay un sentimiento de seguridad y amor respetuoso. Las situaciones son múltiples y variadas. Así que el mensaje sigue siendo el de repartir amabilidad y ser empáticos con quienes nos rodean. Nunca sabemos que está viviendo esa persona que está frente nuestro, pero una sonrisa amistosa o un gesto de amabilidad pueden ser "el highlight" del día de alguien. Así que, sin importar dónde estés celebrando estas fiestas, recuerda que incluso los pequeños detalles (para otras personas y para tí) pueden convertir el día en una celebración maravillosa.

Sea en nuestro país de origen con todas las tradiciones con las que crecimos como en el país al que migramos, donde llevamos un pedazo de nuestra tierra en nuestro ser, suele haber alguna cosa que nos haga especialmente felices. Buscar el espacio para poder traer eso que nos hace felices a donde estamos, recrear tradiciones de nuestra infancia, adoptar tradiciones de nuestro nuevo hogar o incluso crear nuevas tradiciones con quienes nos rodean. Nada está escrito en piedra, la idea es celebrar y disfrutar como nos haga más felices. 

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