Temas por leer en esta sección

  1. #8M
  2. Historias que inspiran - #1: Julia Domna
  3. Gordofobia en medicina
  4. Higiene menstrual - Rompiendo el tabú
    1. Higiene femenina ecológica y sostenible
  5. Historias que inspiran - #2: Las Patronas
  6. El día que mi ser feminista se sintió derrotado por el patriarcado
  7. Poderosos mensajes que nos deja Barbie 
  8. Historias que inspiran - #3: Ruth Bader Ginsburg
  9. Misoginia en Medicina – Los prejuicios y sesgos que afectan a las mujeres
  10. La vida más allá del diagnóstico: Endometriosis, el dolor que se normaliza y estigmatiza
  11. Historias que inspiran - #4: "Una Historia Compartida" por Julia Navarro
  12. ¿Qué pensar sobre el Miss Universe 2023?
  13. Historias que inspiran - #5: El poderoso mensaje sobre salud mental que nos regaló Simone Biles en los Olímpicos de Tokio
  14. Fomentar la ciencia en las niñas
  15. ¿Por qué vale la pena hacer parte de la lucha feminista?
  16. El impacto de leer desde una perspectiva feminista
  17. Normalizar la diversidad corporal
  18. ¿Qué define a una mujer?
  19. 25N
  20. Curso de acción contra el acoso callejero de L'Oreal Paris
  21. Gisèle, la mujer que hizo que la vergüenza cambiase de bando

#8M

8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, un día para conmemorar.

Históricamente originario en conmemoración a eventos después de la Revolución Industrial, en el que muchas mujeres fueron explotadas laboralmente, en condiciones precarias de trabajo a muy bajos sueldos y sin leyes que las respaldaran. Al momento de alzar la voz pidiendo condiciones más justas eran acalladas por la policía al detenerlas. Pero la revolución feminista no se amedrentó y continuaron peleando por sus derechos, muchos de los cuales ahora damos por hecho, pero que costaron la vida de muchas mujeres antes de nosotras.

Fueron varios eventos los que se han considerado importantes en movimientos feministas, pero una tragedia ocurrida el 25 de marzo de 1911 fue clave en este tema; un incendio en la fábrica Triangle Shirtwaist en Nueva York que arrebató la vida a más de 100 trabajadoras textiles. Este evento avivó la llama al fuego de la revolución feminista (pun intended). Pero también es importante reconocer el papel de los movimientos feministas durante la revolución rusa de 1917, quienes alzaron su voz para mejorar sus condiciones de vida y lograron el voto femenino el 23 de febrero de 1917 (en calendario juliano, o el 8 de marzo en calendario gregoriano). No fue hasta después de la Segunda Guerra Mundial que varios países se sumaron a la conmemoración del Día de la Mujer, y no fue hasta 1975 que las Naciones Unidas declaró al 8 de Marzo como Día Internacional de la Mujer. (información sacada de NatGeo en Español) Solo menciono algunos eventos, pero no es sino que nos pongamos curiosos y busquemos en internet o en libros sobre este tema, para que veamos la inmensidad de hechos que han ido sumando progresivamente en la historia de la humanidad.

La lucha sigue y se han sumado nuevos aspectos a medida que se van abriendo nuevos temas a la discusión de la mesa (temas que, a pesar de ya existir desde hace tiempo, antes - muchas veces - no tenían la oportunidad de llegar a “la mesa”). Aspectos como violencia de género, equidad, derecho a decidir, condiciones laborales, reconocimiento de derechos a la comunidad LGBTIQA+, entre otros, son los que ahora resuenan en nuestras cabezas y nos hacen seguir luchando hoy en día.

El año pasado tuve la fortuna de encontrarme por casualidad un día el libro “Las mujeres que luchan se encuentran” escrito por Catalina Ruiz-Navarro en la casa de mis papás. Un libro que desde su portada y nombre me llamaron la atención, y desde que lo abrí y empecé a leerlo me costaba soltarlo en las noches. Un libro que le recomiendo a cualquier persona, pues de forma fácil y rápida de leer plantea temas sumamente importantes que al lector le enseñarán seguro algo nuevo. Temas variados, perspectivas diferentes, en fin, definitivamente enriquecedor. Un libro que nos muestra los privilegios en los que hemos vivido y nos abre los ojos a temas a los que tal vez no nos habíamos tenido que exponer previamente, pero que definitivamente vale la pena discutir y aprender. Con frases que abren la grandiosa oportunidad de reflexionar y querer participar activamente en la lucha  como “hasta que no vivamos en la piel del otro o de la otra, no podemos pensar en un cambio verdadero y profundo. Hay que hacerlo con el que falta, con el que ya no está. No lo podés hacer solx, porque no hay construcción posible en soledad” (frase de Amancay Diana Sacayán, activista travesti argentina).

En este ejercicio de aprendizaje, quiero seguir leyendo libros de mujeres sobre mujeres. El próximo libro que me quiero leer es “Una historia compartida” escrito por Julia Navarro, que hace homenaje a mujeres que han sido protagónicas en la historia universal, a pesar de que en muchos casos han sido silenciadas, ocultadas y marginadas.

Me siento privilegiada de estar viviendo en estos momentos, en los que cada vez se le da mayor visibilidad a las mujeres que hacen el cambio. Personajes como Greta Thunberg, Malala Yousafzai, Jane Fonda, Emma Watson, Michelle Yeoh, Jamie Lee Curtis, Katya Echazarreta, KarolG, el equipo de Volcánicas, Ashley Frangie y Lety Sahágún (de Se regalan dudas), Miriam Lara-Mejía (La Gorda Feminista), Jameela Jamil, Allyson Felix y Lilly Sigh, cada una en su campo, cada una a su manera, inspirando mujeres en todo el mundo. Estos ejemplos solo por mencionar a algunas pocas mujeres relevantes de nuestra historia reciente, pero sin olvidar que la lucha se ha hecho con mujeres de renombre en la antigüedad, y al mismo tiempo sin olvidar reconocer a la mujer de a pie, a la mujer luchadora pero no renombrada, que con su ejemplo también deja huella en esta revolución.

Así que la invitación es a leer, informarnos, aprender, estar abiertos a nuevas perspectivas y vivencias, y a aportar un granito de arena en la lucha, sin importar quien seamos, que tan pequeños nos sintamos, no subestimemos la fuerza que podemos tener; sigamos luchando por nuestros sueños, por lograr nuestras metas, por dar ejemplo a las nuevas generaciones. Seamos esa persona que soñamos ver de pequeños. Y a las mujeres les quiero añadir un mensaje más; no nos dejemos meter ese cuento que nos han querido vender que las demás “son competencia”, que esa es la estrategia para que no nos podamos unir y lograr ese tsunami revolucionario que conseguiríamos si dejáramos de pensar que solo una logrará un puesto en la mesa, sino que deberíamos pelear porque se amplie la mesa, porque haya más puestos, o incluso porque la charla dejara de ser en una mesa a puerta cerrada y se trasladara al cielo abierto, donde toda persona quepa, tenga una voz y sea realmente escuchada.

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Bertha
hace 2 años

Hay tanto que agradecer a todas y cada una de las mujeres, desde nuestra madre, hijas, hermanas, a todas las de antes, las de ahora por el aporte muchas veces callado y no reconocido....Estoy leyendo "Una Historia Compartida" de Julia Navarro y me llena el alma, saber todas las historias de mujeres que han sido protagonicas y las que no lan sido pero todas dejando huella.

Historias que inspiran

Un espacio para hablar de mujeres extraordinarias de la historia universal, de quienes vale la pena aprender, pues son ejemplos de fortaleza, rebelión, astucia y poder en un mundo dirigido por hombres.

Muchas veces a estas mujeres no se les ha dado el papel protagónico que merecen, pues la historia ha sido escrita por hombres, quienes no ven la influencia que pueden tener las mujeres en toda nación. Así que el poder de reescribir desde perspectivas diferentes nos permite conocer nuevas narrativas, pues la historia de la humanidad tiene tanto tinta femenina como masculina en sus páginas. Ya es hora de tener modelos a seguir para todxs; ver que detrás de la palabra líder puede estar cualquier persona, sin importar su raza, idioma, género u orientación sexual, todxs tenemos podemos ser fuerza generadora de cambio desde nuestra autenticidad.

Historias que inspiran #1

La vida de Julia Domna por Santiago Posteguillo

La historia de Julia Domna, retratada en forma de historias noveladas, escritas de forma agradable y entretenida por el escrito español Santiago Posteguillos (en "Yo, Julia" y en "Y Julia retó a los Dioses"), son la historia de la primer mujer extraordinaria de esta serie de Historias que inspiran que les quiero recomendar. 

Su historia empieza en el momento histórico en el que el emperador romano del momento, enloquecido y sin herederos, retiene a las esposas de sus gobernadores militares más fuertes para evitar un golpe de Estado, pero Julia, que no es una persona pasiva, toma parte en el partido, pues conoce el juego mejor que nadie. Todo se moverá al momento coyuntural donde estos 5 gobernadores se pelearán por la silla del Emperador. Pero más allá del Imperio, Julia ve la Dinastía que desea forjar, pues a ella en su infancia le dijeron que se casaría con un Emperador; así que, o lograba que su esposo fuera Emperador, o cambiaba de esposo. Y ella, locamente enamorada como estaba, haría todo para lograr sus objetivos.

Un libro lleno de intrigas políticas, traiciones, astucia y asesinatos, donde el premio gordo se lo ganará el más hábil. Es la historia del poder que puede tener una mujer con la ventaja de que, al ser subestimada por su género, puede mover cartas que nadie tiene previstas. Porque los hilos que se mueven debajo de las cobijas matrimoniales pueden cambiar el curso, incluso, de Imperios enteros.

La historia continúa en “Y Julia retó a los Dioses”, donde, posterior a la muerte de su esposo, Julia debe enfrentarse al reto de mantenerse en el juego, dificultado tanto por problemas familiares como personales de salud. Julia ha tomado tanta relevancia histórica que hasta los Dioses romanos empiezan a tomar partido sea para ayudarla o atacarla, poniéndole pruebas para retarla a demostrar que merece seguir en la partida.

Si el primer libro es bueno, el segundo es aún mejor. Es difícil escribir sin dar más detalles de los deseados, pero realmente les quiero recomendar que se lean los libros. Los libros están escritos con tal riqueza que uno permanece pegado al texto, celebrando cada victoria y sufriendo cada tragedia. Simplemente maravillosos, enriquecedores e inspiradores.

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Plazas Andrea
hace 2 años

Wow! Siempre tienes excelentes recomendaciones!

Bertha
hace 2 años

Si Julia Domna esuna mujer con una Inteligencia y fortaleza que inspiró eb esa epoca y hoy sigue siendolo.Me encantaron esos libros.Recomendadísimos

Gordofobia en medicina

El tema de la gordofobia es multifacético y necesita un abordaje extenso. Hoy solo quiero hablar desde la generalidad del sector salud, pero en otros momentos abordaré el tema desde otras problemáticas que envuelve.

¿De dónde nace el término gordofobia?

La lucha anti-gordofóbica nace originalmente en respuesta al concepto de la fat phobia (fobia a la grasa/gordura) a finales de los 70’s, donde se generaron varias políticas de control corporal, dietario, estético y de salud. En época de movimientos de liberación de género, esto desencadenó una ola de repudio a las dietas, a las normativas de corporalidad y los estereotipos de belleza, naciendo así este movimiento que busca visibilizar la diversidad corporal y concientizar sobre el maltrato que reciben las personas que no entran en “la normativa”, acuñando el término de gordofobia a ese sentimiento de repudio a las personas con peso por encima de “lo normal”.

¿Cómo se ve en el sector salud?

Soy médica y fui educada para determinar por medio del IMC (índice de masa corporal) si una persona estaba en la normativa, tenía desnutrición, sobrepeso u obesidad, y – muchas veces sin ver mucho más allá – catalogar a la persona como “sana” o “enferma”. Pero claro, como muchas cosas en medicina, el IMC fue creado pensando en la normativa del hombre blanco europeo alto, y por eso NO ES UN INDICADOR PRECISO DE LA SALUD, porque no tiene en cuenta factores importantes como porcentaje ni distribución de grasa corporal en las diferentes regiones del planeta. Porque para nadie es un secreto que el prototipo de latina es muy diferente al estereotipo de mujer europea o de algunas partes de Asia. Entonces ¿por qué deberíamos ser medides bajo la misma regla que fue creada para un grupo tan específico de personas? Siento que, si fuéramos educados en ver más parámetros que peso y talla, podríamos determinar de forma más integral y objetiva la salud. Uno de mis ejemplos favoritos es la relación cadera/cintura, que muestra el riesgo de padecer enfermedades serias y que se ajusta a diferentes tipos de cuerpo según la región de donde es la persona. Se ha visto que la obesidad abdominal es un buen marcador de riesgo de enfermedad seria (ej. Enfermedad cardiovascular), permitiendo un cambio de perspectiva, pues depende de la distribución de grasa corporal y no del peso neto.

Discriminación gordofóbica del sistema 

Les voy a contar algo que me pasó hace un tiempo en una consulta médica. Fui a donde una ginecóloga que me había visto 1 vez hace 2 años, y en esta segunda cita el comentario resumido de la doctora fue (con cierto aire de superioridad y leve desprecio) “noté que te subiste de peso, no te voy a hacer exámenes de sangre, porque el simple hecho de que te hayas subido de peso ya me dice que tienes resistencia a la insulina”. Yo, queriendo demostrar(me) que soy una persona saludable, y que su juicio fue gordofóbico y sin base científica, me hice los exámenes por mi cuenta, y con una sonrisa puedo contarles que mis exámenes son saludables. Así que volvemos al tema de la estigmatización del sistema, y de la discriminación que se tiene cuando no se está en lo establecido como “normal”. Y se los cuento desde la perspectiva de una persona que “solamente ha sufrido de sobrepeso”, pero fue un momento en el que me hizo pensar aún más en las personas que están “más fuera de la normativa” que yo, y de todas las barreras sociales y del sistema de salud a las que se ven enfrentades constantemente. Es importante saber que “una persona gorda no equivale a una persona enferma”, pues, aunque algunas enfermedades se pueden llegar a asociar al sobrepeso, causalidad y asociación no son lo mismo, y por eso el peso es un factor de riesgo de algunas enfermedades, pero no es condenatoria a padecerlas.

¿Por qué es un tema importante para todes?

La gordofobia es un tema que marca a cualquier persona sin importar el peso que tenga, pues tanto se nos ha dicho que parte de la fórmula del éxito está en la belleza y los estándares de belleza nos dictan que ésta está en la delgadez. Todo esto pudiendo generar gran carga en salud mental, dismorfias y trastornos de la conducta alimentaria. Así que estamos rodeadas de personas que temen engordar (sin importar cómo luzcan realmente) y personas que reciben la misma respuesta a cada consulta médica “baja de peso que eso te solucionará el problema” (sin importar si el problema es triglicéridos altos, dolor de alguna parte del cuerpo, acné, depresión, o cualquier otra cosa… como si mínimo 6 años de carrera se pudieran resumir solucionando el “problema peso”).

Con esto lo que quiero es fomentar a una valoración integral de las personas, a dejar juicios de valor de lado, y al respeto a toda persona como es (y no como la sociedad desea que sea). La salud se ve en todas las tallas y si se ve que hay algo que no está bien, busquemos la forma más saludable y equilibrada de solucionarlo pues muchas veces el asunto está en cómo se aborde el tema; el comer saludable y el ejercicio para tener una vida equilibrada y salud por más tiempo, así como generar endorfinas para ser felices, vs. críticas estigmatizantes, dietas restrictivas (que solo lograrán un efecto yo-yo más fuerte) y aislamiento social (en términos de no conseguir ropa agradable en todas las tallas, en complicaciones para conseguir ciertos servicios a razón del peso, y en términos de bullying en todos los ámbitos).

Nuestra crianza tiene gran influencia en cómo pensamos sobre nuestro cuerpo y el de otres, pero podemos deconstruir conceptos que no ayudan y podemos transmitir un mensaje positivo a les demás. Una frase que me encanta es “del cuerpo de otre no se habla” (pues nadie sabe la lucha que cada une vive internamente) y el concepto que debería aplicarse siempre es “si una persona no puede cambiar algo de su aspecto físico en los siguientes 5 minutos, ni se lo comentes”.

Así que este es un llamado a todas las personas que se sienten identificadas en alguna medida con el tema a disfrutar su vida con el cuerpo que tienen (y no esperar eternamente al “cuerpo ideal” para empezar a hacer esos planes que tanto sueñan), a ampliar su concepto de salud y a dejar los juicios tanto del cuerpo propio como del de les demás. Y a las mujeres; no se desenfoquen de los grandes objetivos de la vida por estar pensando en cómo se ven, que ese es el objetivo de tenernos comiendo solamente lechuga: que no nos alimentemos bien para que no tengamos la fuerza necesaria ni la concentración suficiente para alcanzar nuestros objetivos si lucháramos por ellos tan fuertemente como lo hacemos contra nosotras mismas ante un espejo.

 

Bibliografía:

Una historia de gordxs, Breve análisis sobre los dispositivos de normalización de los cuerpxs. – María Luz Moreno

Gordofobia en el ámbito médico: Señales y consecuencias (bodypositive.com.mx)

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Andrea
hace 2 años

Me encanto esta entrada! Sabes que llevo mucho pensando sobre cómo abordamos a los pacientes cuando hablamos de su peso… y como este peso no necesariamente (como valor absoluto) indique un estado de salud. Debemos empezar a trabajar en una visión mucho más amplia de la salud, Gracias por expresarlo

Bertha
hace 2 años

La gordofibia Se ha vuelto en el negocio de la modernidad, llevando a que desde etapas tempranas de la vida, las mujeres se dejan encerrar en Estereotipos de la sociedad y la moda, olvidandose de cultivar su Espiritu, su mente porque la belleza exterior al final se va.
Y me quedo con la reflexion que hace Maria Alejandra, de preocuparnos por tener Mente sana, hacer ejercicio y comidas saludables No Dietas.

Higiene menstrual – Rompiendo el Tabú

Higiene menstrual, dos palabras que muchas personas no juntarían por conceptos erróneos como que “la menstruación es sucia”, o por el hecho de volver tabú un tema que a la mayoría de las personas menstruantes les será importante por una gran porción de sus vidas. Por eso es que hoy, 28 de mayo, Día Internacional de la Higiene Menstrual, vale la pena poner sobre la mesa realidades que envuelven esta temática.

Afortunadamente cada vez se ha visibilizado más su relevancia, y se ha mostrado cómo la salud menstrual se ve afectada en diferentes países, pues por medio de la concientización es que se puede empezar a generar cambios sociales. Algunas de las organizaciones que han estado involucradas en esta visibilización son UNICEF, quienes por medio de su programa de “Agua, Saneamiento e Higiene en las escuelas” busca que se transforme el mundo para que ninguna persona con útero tenga que sufrir vergüenza, estrés o tener barreras innecesarias a la información y los productos de salud femenina. Otra es UNFPA, quien a nivel mundial busca mejorar la información sin estigma sobre salud sexual y reproductiva, incluyendo temas de higiene menstrual, para lograr un empoderamiento de personas jóvenes que defiendan sus derechos y salud.

Todo empieza desde aspectos tan sencillos como contar con la disponibilidad y acceso a agua segura, que los baños y letrinas estén en las mejores condiciones, que haya acceso a productos de higiene femenina y una adecuada información. Y digo tan sencillos desde la posición cómoda del privilegio; de haber nacido en una familia con la posibilidad de tener agua potable constantemente, de haber vivido, estudiado y trabajado en lugares con baños en buenas condiciones, con la facilidad económica de poder comprar estos productos sin que impactara la economía de mi hogar y que conté con una adecuada información del tema. Pero esta no es la realidad mundial, no es ni siquiera la realidad nacional o local, por lo que el privilegio no debe nublarnos la empatía, y nos debe hacer conscientes de que poner estos temas sobre la mesa nos permite mejorar a todos en comunidad.

Porque vivir en condiciones en las que el agua y las instalaciones de mala calidad limitan la seguridad, salubridad y privacidad, ya pone en desventaja a las personas menstruantes. Por otro lado, si se sigue viendo a la menstruación como un tabú, es difícil que se genere el empoderamiento y conocimiento suficiente para mejorar las condiciones de vida y salud de estas personas.

Los datos demuestran que una mejora en la educación sobre estos temas tiene impactos positivos generando mayor permanencia en las escuelas, reduciendo tasas de mortalidad materna, de embarazo adolescente y de infección por enfermedades de transmisión sexual y también mejorando las tasas de vacunación y de índices de desarrollo.

La tarea de cualquier adulto responsable de personas en desarrollo es brindar la información adecuada para la edad, confiable y precisa, pues todes hemos vivido la desinformación que trae el hablar de estos temas con los pares de nuestra edad que tienen tan poca información como nosotres en ese momento de la vida. Esta información no debe ser exclusiva para las personas menstruantes; a medida que se brinde información a todes les niñes es que se rompen barreras y se genera una relación positiva con temas que nos atañen a todes.

Para romper barreras es importante tener en cuenta el estigma y prácticas perjudiciales vinculadas con la menstruación en el contexto cultural específico en el que se está. Aunque no sea la realidad a la que usted esté acostumbrade, hay millones de personas que viven ante la menstruación situaciones como abuso (muchas mujeres se enfrentan a matrimonios y maternidades desde el inicio de su vida menstrual), estigma (destierros, aislamientos de algunos espacios públicos durante la menstruación), y/u oportunidades educativas perdidas (días de ausencia escolar por dolor, malestar y/o falta de productos de higiene femenina o de instalaciones sanitarias).

Se estima que la pobreza menstrual afecta a 1 de cada 5 mujeres en mundo. El impuesto rosa es algo que sigue existiendo en varios países y del que muchas personas no tienen información, pero es el coste adicional que tienen los productos destinados a las mujeres (que no se adjudica a mayor costo de producción, pues muchas veces su equivalente masculino cuesta menos; ejemplo las máquinas de afeitar femeninas vs. masculinas). Esta diferencia de precios también se ve en productos para todas las edades y que van más allá de la higiene, incluyendo juguetes, útiles escolares y vestuario. Es por eso que, el impuesto menstrual o impuesto al tampón que se sigue viendo es algo que debería preocuparnos a todes, pues hace que los productos de higiene femenina no estén exentos de impuestos que tienen otros productos de necesidad básica, y son productos que nos acompañarán aproximadamente una semana mensual durante unos 30 años. 

La oleada de concientización que se ha generado en los últimos años ha incentivado a un incremento en el conocimiento sobre el impacto que pueden tener los productos de higiene femenina de baja calidad en aspectos de vulnerabilidad a infecciones del tracto urogenital. Esto ha generado una estandarización en la calidad que deben cumplir estos productos de higiene femenina. Gracias a esto, cada vez más contamos con un mayor número de productos de higiene menstrual, desde toallas (ecológicas desechables o reutilizables), tampones ecológicos, copa menstrual, disco menstrual, hasta ropa interior especialmente diseñada para la menstruación. Pero el problema no está en solamente suministrar productos, sino en mejorar su accesibilidad desde la información hasta los precios para su obtención.

La menstruación es un asunto de igualdad de género y derechos humanos, por eso es que, rompiendo tabúes, aumentando consciencia e incrementando los esfuerzos para el cubrimiento de las necesidades y aseguramiento de la salud, dignidad y derechos de las personas menstruantes, podremos subir un escalón más hacia un mundo más equitativo. Así que hoy les invito a ser voz en esta problemática, en visibilizar las inequidades y en brindar información de calidad a quienes la necesiten, pues todes merecemos una vida plena, libre de discriminación y con adecuado acceso a salud, información y bienestar en todos los ámbitos.

 

Bibliografía:

Manuales sobre salud e higiene menstrual | UNICEF

Día Internacional de la Higiene Menstrual (unfpa.org)

Impuesto rosa - Wikipedia, la enciclopedia libre

5 maneras en las que el mundo está cambiando su visión sobre la menstruación (unfpa.org)

La salud y la higiene menstrual son temas de derechos humanos (amnesty.org)

Higiene femenina ecológica y sostenible

Un aspecto adicional importante en la temática de higiene femenina es el impacto medioambiental que generan estos productos. Es por esto que, replantearse opciones para buscar la más ecológica y sostenible, puede generar un gran impacto a corto, mediano y largo plazo.

Muchas de las opciones tradicionales, con las que muches crecimos, suelen fabricarse con plásticos, fibras sintéticas, perfumes, polímeros absorbentes químicos, algodón blanqueado con cloro, entre otros, con los que se pueden, en ocasiones, generar irritaciones e incluso infecciones (por mala transpiración que genera un microclima húmedo y caliente, amado por las bacterias y hongos).

Así que, al plantearnos cambiar nuestros hábitos en este tema, llegamos a la elección del producto ecológico y sostenible que deseemos implementar en nuestras vidas. Cada uno tendrá sus ventajas y desventajas, y cada persona puede ver cuál se acomoda mejor a su estilo de vida y gustos.

Compresas desechables:

Existen en versión ecológica, con un núcleo absorbente de algodón ecológico, libres de perfumes y absorbentes químicos. Son biodegradables y compostables.

Compresas de tela:

Lavables y reutilizables, suelen venir en diferentes versiones de tamaños. Suelen tener una vida útil de 3 años.

Tampones:

Los ecológicos están hechos de algodón puro, reteniendo el flujo, pero permitiendo el paso del aire a través de sus fibras sin alterar la mucosa vaginal. Su aplicador es de cartón 100% biodegradable.

Ropa interior absorbente:

Especialmente diseñada para absorber el sangrado, fácilmente lavables, es simplemente usar la ropa interior “especial para la ocasión”.

Copa menstrual:

Una opción que cada vez ha ido ganando más fanaticada, pues es hipoalergénica, viene en varios tamaños, no genera desechos y tiene una vida útil de 10 años. Tiene el gran beneficio que, al recolectar y no absorber la sangre menstrual, no genera resequedad vaginal. Deben ser esterilizadas antes y después de cada uso (hervirse por unos 4 minutos)

Disco menstrual:

Por la misma línea de la copa menstrual, solo varía un poco el nivel al que se debe introducir, y suelen ser un poco más difíciles de insertar y extraer que las copas menstruales, pero suelen tener una capacidad mayor que las copas.

 

Les invito a investigar y cuestionarse cuál opción se puede ajustar más a sus gustos, y a que todes aportemos un granito de arena al cuidado del planeta.

 

Bibliografía:

Higiene íntima ecológica y sostenible - Ahora en Veritas

Copa Menstrual o Disco Menstrual: ¿Cuál elegir? (asanacup.com)

Productos de higiene femenina ecológicos que hay que probar | Cero y Zen (zerozen.co.uk)

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Plazas Andrea
hace 2 años

Genial esta entrada. Muchas veces por haber nacido con privilegios desconocemos las problemáticas profundas que pueden vivir otras comunidades. Que se siga hablando de higiene y salud menstrual en todo lado y en todo momento

Bertha Suárez
hace 2 años

Realmente solo con una educacion e informacion completa y apropiada, podemos sentirnos mas seguras, máxime, que hoy por hoy se cuenta con muchos recursos ecologicos que permiten un manejo idóneo en esos momentos especiales de nuestras vidas con una higiene personal segura y ecologica. Felicitaciones por esta disertación tan bien documentada .

Historias que inspiran #2

Las Patronas

Las Patronas, un grupo de mujeres del pueblo de Guadalupe, México, que desde mediados de los
90’s proveen de alimentación y ayuda a migrantes en su camino hacia Estados Unidos. El trabajo que
han realizado en favor de los derechos de los migrantes les ha dado reconocimiento internacional,
como con el Premio Nacional de Derechos Humanos y el Premio Nacional por Acciones Voluntarias y
Solidaridad en 2013.


El grupo inició después de que un día sus fundadoras fueran a comprar comida y observaron el tren
llamado popularmente como “La Bestia” (o “El Tren de la Muerte”) llevando migrantes, quienes
pedían comida a gritos. Las mujeres les entregaron la comida que tenían y al regresar a casa, con las
manos vacías, hablaron de su experiencia. Desde ese día decidieron continuar con ese trabajo. Sin
importar las necesidades personales que tenían para mantener a sus familias, ellas daban lo que
tuvieran a la mano, con la única recompensa de recibir las sonrisas de los migrantes. Fueron
creciendo lentamente, pero no fue sino hasta que salieron documentales como “El tren de las
moscas” (2010, España), que oficialmente empezaron a recibir ayuda y voluntarias. Actualmente el
grupo prepara entre 15 y 20 kg de arroz con fríjoles diarios, entregando alrededor de 300 almuerzos
cada día. Durante el paso de “La Bestia” (alrededor de unos 15 minutos) lanzan bolsas con comida y
botellas de agua a los migrantes. Su conocimiento internacional ha sido tal, que ahora les avisan los
horarios del tren y el aproximado de personas que pasarán, facilitándoles preparar todo y estar en el
momento indicado en las vías. Incluso hay conductores que reducen la velocidad cuando se acercan
al pueblo.


La popularidad que han ganado les ha permitido organizar grandes eventos de solidaridad, en los que
la población dona alimentos no perecederos y ropa en buenas condiciones. Por otro lado, han
generado la oportunidad de creación de mesas de discusión e incluso documentales (“De Nadie”
(2005), “La Patrona” (2009), “El tren de las moscas” (2010), “Llévate mis amores” (2014) y “Como el
viento” (2015) son algunos ejemplos), por medio de los que se han dado a conocer aún más y han
podido seguir recolectando alimentos, medicinas y dinero que apoya la labor de estas mujeres.

 

Lo que nació del impulso solidario se ha convertido en un movimiento revolucionario que ha
permitido romper paradigmas sobre los migrantes basados en conceptos como “nadie es ilegal” o
“que alguien sea migrante no significa que esa persona vaya a ser mala”. Son ejemplo a seguir y nos
enseñan a entender que todos somos humanos, que a algunas personas les tocaron condiciones de
vida más duras y que en ocasiones pesa más el sueño de una vida mejor que los riesgos que puede
tener cruzar la frontera en un tren apodado “El Tren de la Muerte”. Las Patronas son un símbolo de
esperanza y solidaridad, un ejemplo de persistencia ante una causa justa sin importar los ataques y
críticas que se puedan recibir, y la representación del amor al prójimo que tanto deberíamos poner
en práctica.

 

Bibliografía:

Las Patronas: 25 años de alimentar migrantes en México - (revistaamazonas.com)

Las Patronas - Wikipedia

Luz Media

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Plazas Andrea
hace 2 años

No tenía ni idea de esta problemática. Gracias por visibilizar estos temas

Bertha
hace 2 años

Si hay amor a Dios se refleja en su mandamiento primordial "El amor y respeto al projimo" que bien lo han hecho y seguido haciendo, Las Patronas, ejemplo a seguir.

El día que mi ser feminista se sintió derrotado por el patriarcado

Empecé a ejercer como médica en septiembre del 2019, en un servicio de urgencias generales en una clínica de Bogotá. Empezar siempre es duro, pues implica adquirir nuevos conocimientos, aprender a manejar diferentes escenarios para solucionar problemas de la forma más eficiente posible. Empezar también implica ser nuevo en algo, en tener que apoyarse en personas más experimentadas para poder sobrellevar los nuevos retos. Empezar es enfrentarse a situaciones por primera vez, y unas semanas después de haber empezado a trabajar me enfrenté a una situación que viéndola desde atrás me hubiese gustado afrontar de una forma diferente. Pero al mismo tiempo entiendo que el sistema fue más fuerte que yo, y que no pude ser fiel a mis convicciones por falta de confianza en mí misma. Esta experiencia me cambió y me hizo ser consciente de la importancia que tienen esos pequeños actos revolucionarios en contra del sistema. Pero les cuento resumidamente la historia para que entiendan de qué hablo.

Antes del 21 de febrero del 2020 la legislación colombiana permitía el aborto bajo tres circunstancias particulares; 1) peligro para la salud o vida de la gestante, 2) malformación no compatible con la vida del feto, 3) embarazo producto de una agresión sexual, incesto o inseminación no consentida. Gracias a la sentencia C-055, ahora en Colombia está despenalizado el aborto hasta la semana 24 de gestación, y posteriormente se siguen manteniendo las tres circunstancias previamente mencionadas.

Un día en urgencias, antes de que saliera la sentencia C-055, atendí a una joven que en su motivo de consulta me contó que había ido el día previo a un lugar a abortar, que le habían dicho que volviera al día siguiente para realizar un control y verificar que el aborto se hubiese culminado, pero que había decidido asistir a nuestro servicio de urgencias. En ese momento no sabía lo que implicaba eso en el sistema que vivía, así que después de terminar la valoración general, hacer preguntas generales de cómo se sentía, si tenía dolor o si la podía ayudar de alguna otra forma, fui a sentarme al computador a digitar la historia clínica y solicitar los exámenes que consideraba pertinentes (como ecografía transvaginal y prueba de embarazo). En ese momento se me acercó un compañero (hombre valga la aclaración) que tenía más experiencia que yo en los servicios de urgencias y me dijo que tenía que denunciar a la paciente, porque estaba realizando un aborto ilegal. Yo no entendía el por qué debía denunciarla, pero me sentí presionada por mi compañero. Intenté hablar con la paciente, para que diera una “razón valida” que se ajustara a las circunstancias aceptadas en ese momento por la ley (teniendo en cuenta que el concepto de salud embarca el bienestar físico, mental y social, una respuesta valida hubiese sido el malestar mental que se generó en el embarazo). Yo solo buscaba una luz para poder sustentar mi apoyo a esta paciente. Lastimosamente no recibí una respuesta satisfactoria (para el sistema), pues yo creo que ni la paciente misma estaba pensando en las implicaciones que podía conllevar no tener la “respuesta correcta”. Me vi nuevamente presionada por mi compañero, que me dijo que el procedimiento era llamar a la una sección de la policía que protege infancias y denunciar a la paciente. Finalmente, derrotada por el sistema, tuve que hacer la llamada. La historia terminó bien para la paciente, pues el saco gestacional (la bolsita donde se desarrolla el feto) estaba anembrionado (no tenía un embrión) y por eso, al no haber “infancia que proteger”, la policía se fue y la paciente no tuvo que enfrentarse a una acusación mayor.

Esa experiencia me marcó inmensamente, me hizo ver cómo el sistema patriarcal nos ha oprimido a las personas gestantes y cómo, a veces, a pesar de nuestras convicciones nos vemos arrollados por el sistema en el que vivimos. Me sentí culpable mucho tiempo por haberme dejado envolver en la minucia del sistema y no haberme parado firmemente en mi posición, por haber abandonadoee mi sororidad por la fortaleza de un hombre que me estaba “explicando lo que tenía que hacer”. Pero de esa experiencia me quedó un gran aprendizaje y es que siempre existe una forma de ayudar a esa hermana que necesita ayuda en un momento determinado, que yo puedo seguir firme a mis convicciones y salvar vidas con pequeños actos de rebeldía. Aprendí que yo podía haber manejado la situación mejor y lo aplicaré a la próxima oportunidad, pues no quisiera volver a ver mi ser feminista ser nuevamente derrotado por el sistema patriarcal.

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Poderosos mensajes que nos deja Barbie

Antes de leer este texto, si no se han visto la película, les recomiendo ir a verla. Greta Gerwig hizo un trabajo fenomenal al crear esta película que es absolutamente fantástica, divertida, atrevida y con mensajes profundos que vale la pena concientizar.

1. Entendimos mal el mensaje de pequeñas

La primera interacción que tiene Barbie con Sasha (la niña que Barbie pensaba era quien jugaba con ella en el mundo real) nos revela los conceptos que muchas personas tuvieron sobre Barbie; que Barbie había hecho sentir mal a las mujeres desde su invención por haber idealizado estándares de belleza, que caían víctimas de roles de la sociedad patriarcal, y al Sasha tratar a Barbie burlonamente muestra ese estereotipo de que a las mujeres atractivas no se las toma enserio por considerarlas “cabeza huecas”.

Esta película llegó para recordarnos el verdadero objetivo con el que fue creada Barbie: Antes de que fuera creada, las niñas jugaban con muñecas de bebé, condicionándolas para su futuro papel de madres, pero Barbie llegó con sus proporciones adultas para que las niñas pudieran imaginar qué querían ser de adultas, llegó a romper esa creencia de que las mujeres solo sirven para ser madres y nos mostró que cualquiera puede lograr sus sueños, que cualquiera puede ejercer cualquier profesión y que no hay límites para lo que podemos realizar en nuestras vidas.

2. "Sé lo que quieras ser”

El famoso slogan de Barbie es un mensaje claro que en la película se profundiza aún más. Pudimos ver a mujeres estando literalmente en todas las posiciones laborales imaginables, sin que nadie se cuestionara por un instante en sus capacidades para poder ejercer dicha profesión.

Sin embargo, el mensaje puede ampliarse pues aún cuando tengamos todo el abanico de posibilidades, también está bien en ciertos momentos no estar segures qué queremos ser. Lo importante es querer descubrir nuestros propios objetivos y sueños. Esto nos lleva a la siguiente enseñanza

3. No nos quedemos en un solo rol predestinado

Cada Barbie tiene su rol determinado, y en la película vimos como la “Barbie estereotipada” de Margot Robbie pasa por una crisis existencial cuando deja de ser el estereotipo para el que fue diseñada, viendo que nunca había hecho otra cosa (por ejemplo, en términos laborales) que ser “Barbie estereotipada”, y esto la lleva a querer buscar quién es ella realmente, más allá del concepto con el que había sido diseñada. Podemos tomar este ejemplo para entender que por más que se busque encasillarnos en algún estereotipo, siempre tenemos la oportunidad de crecer, de descubrir más cosas de nuestro ser y de enriquecer nuestras vidas con nuevos aprendizajes y sueños. 

4. A las mujeres nos quieren contradictoriamente perfectas

A través de nuestras vidas las mujeres vamos interiorizando las expectativas externas que la sociedad ha idealizado de las mujeres. Estas expectativas nos piden que seamos (contradictoriamente) perfectas, pues nadie logra cumplir con las expectativas que se tiene de nosotras. En la película, Gloria, representada por America Ferrera, dice EL PODEROSO MONOLOGO con el que nos podemos sentir representadas la mayoría de las mujeres en la sociedad actual.

Es literalmente imposible ser mujer. Eres tan guapa y tan lista y me revienta que no sepas lo que vales. Siempre tenemos que ser extraordinarias, pero no sé cómo siempre lo hacemos mal.

Tienes que estar delgada, pero no demasiado y no puedes decir “quiero estar delgada”, tienes que decir “quiero estar sana”, pero también tienes que estar delgada. Tienes que tener dinero, pero no puedes pedir dinero porque eso está mal. Tienes que ser jefa, pero no mala. Tienes que liderar, pero no machacar las ideas del otro. Se supone que tiene que encantarte ser madre, pero no puedes hablar todo el día de tus hijos. Tienes que ser profesional, pero también cuidar siempre de otros. Tienes que responder por el mal comportamiento de los hombres y si dices algo te echan en cara que te quejas. Tienes que estar guapa para los hombres, pero no demasiado como para tentarles o para amenazar a otras mujeres, porque debes ser parte de la hermandad. Pero tienes que destacar y estar siempre agradecida. Pero sin olvidar que el sistema está amañado así que debes, aún sabiéndolo, estar agradecida. No puedes envejecer, ni ser maleducada, ni fanfarrona, ni egoísta, ni derrumbarte, ni fracasar, ni mostrar miedo, ni salirte de lo establecido. ¡Es demasiado difícil! Es demasiado contradictorio y nadie te da una medalla ni te da las gracias. Y, de hecho, resulta que no sólo lo haces todo mal, sino que además todo es culpa tuya.

Estoy tan cansada de verme a mí y de ver a cualquier otra mujer hacer lo imposible para gustar a la gente. Y si todo también es así para una muñeca que represente a las mujeres, entonces apaga y vámonos”.

 

Estas palabras me sacaron más de una lagrimita y me hicieron pensar “esto va a ser mi biblia de ahora en adelante”, pues he estado en esa posición de sentirme “no suficiente”, como muchas mujeres que conozco. Solemos minimizar nuestras habilidades, solemos sentir presión de completar absolutamente todo, simultáneamente, perfecto y haciendo parecer que todo lo tenemos bajo control. Pero parte de la lucha del feminismo es justamente poder salir de estos roles estereotipados, que nos obligan a comportarnos de cierta forma, a pensar como se espera que lo hagamos, a tomar las decisiones que otros consideran oportunas y a vernos como la sociedad lo dicta.

5. ¿Cuál es la definición del éxito?

Barbie lo tenía “todo” en Barbieland y hubiese podido seguir su vida allí obteniendo su “happily ever after” de típica película, pero en vez de resignarse con la salida cómoda, Barbie decide enfrentarse a la crudeza del mundo real, con todas sus incoherencias para poder definirse a sí misma bajo sus propios ideales de éxito. La sociedad nos ha influenciado en pensar que el éxito se mide principalmente en términos económicos, pero cada persona tiene la oportunidad de reflexionar sobre esos aspectos a los que les da prioridad en su vida y de esta forma redefinir su propio concepto del éxito.

6. Cada persona merece un lugar

Un mensaje que nos deja la película es que cada persona merece tener su propio camino, su propio destino, y no tenemos que aferrar nuestro éxito, nuestra vida, nuestros días a factores externos. Ken giraba su vida solamente en torno a Barbie, y se sentía inmensamente frustrado cuando ella no le daba la atención que él sentía necesaria. Al final Barbie le impulsa a buscar su propio camino, a encontrar quién es él realmente sin estar amarrado al concepto de Barbie.

Pero además de este mensaje, también es importante considerar otros aspectos. En toda sociedad, toda persona debe ser igualmente reconocida como importante, y en la sociedad de Barbieland los Ken y Allan no eran tomados en serio para absolutamente nada. Situación que todas las mujeres hemos vivido en el mundo real, donde “las mesas de decisiones importantes” están constituidas principalmente por hombres (heterosexuales y blancos, usualmente), que toman decisiones por nosotras y nuestros cuerpos, y sobre el mundo en general. Reflejar esto en la película da el mensaje claro para quienes han vivido constantemente en el privilegio de haber nacido con pene. El respeto que se da simplemente por ser hombre, las ventajas que trae que su voz sea oída y tomada en cuenta, sin dudas por el simple hecho de haber nacido hombres. Claro está que el feminismo no busca “la supremacía femenina” sobre la masculina, sino que busca la igualdad de los géneros, abriendo las puertas para que toda persona tenga su lugar en la sociedad y sea respetada por el simple hecho de ser una persona, sin importar detalles como raza, género, orientación sexual, religión, o cualquier otro que se les ocurra.

7. La educación nos libera

Las Barbies olvidaron quienes eran al haber sido “infectadas por el discurso del patriarcado”, y necesitaban una dosis de realidad, un discurso feminista bien halado para volver a ser ellas mismas, empoderadas, realizadas, apoteósicas y listas para tomar el mundo en sus manos. El mensaje que podemos tomar para llevarnos a casa, además del empoderamiento que trae el feminismo en nuestras vidas, es la importancia de la educación y la liberación de fuerzas externas que ella puede traer a nuestras vidas.

8. Dejemos atrás el síndrome de impostor(a)

Con el lavado cerebral que trajo Ken con sus ideas de patriarcado las Barbies olvidaron sus logros y sentían que no merecían ningún crédito si llegaban a ganar algún mérito, muchas veces agradeciendo a factores externos y no a sus habilidades propias.

La mayoría de las personas hemos vivido el síndrome de impostor(a) en algún momento, pues hemos crecido en una sociedad que nos ha enseñado a que nunca somos suficiente para lograr “la grandeza”. Especialmente a las mujeres se nos hace dudar de nuestras capacidades y se justifican nuestros logros a factores como belleza estética o incluso favores sexuales a cambio de logros personales. Es por eso que debemos concientizarnos de las cosas que realmente sabemos hacer y también las que todavía no, pues podemos seguir trabajando para mejorar en ellas. No necesitamos completar al 100% la “lista de requerimientos” que nos hemos inventado en nuestras cabezas para merecer reconocimiento. Si nos echan flores por algo, tenemos la posibilidad de regarlas o de botarlas a la caneca, de todas formas, ya nos fueron regaladas. Incluso los pequeños logros valen la pena ser celebrados.

9. Empatía con quienes nos rodean

Lograr ponernos en los zapatos de quien está frente nuestro para entender la perspectiva que tienen con respecto a una situación nos permite conectar a un nivel más profundo, nos permite leer las circunstancias en las que se desarrollan los eventos a nuestro alrededor y nos permite dejar un mejor mundo al ayudar de la mejor forma que esa persona lo requiere en un momento determinado. En la película lo vemos con Barbie pidiéndole perdón a Ken e impulsándolo a buscar su mejor versión, una que no esté amarrada al concepto de Barbie.

10. Impulsémonos entre todes a ser mejores versiones nuestras

Seamos conscientes que todas las personas tenemos luchas personales, momentos de crisis y de desesperación, y usemos nuestra voz para ser inspiración en otres, para ayudarles a salir de esos momentos difíciles, y permitirles volver a creer en sí mismes; hoy por ti, mañana por mí, pues todos tenemos la posibilidad de caer en estas mismas luchas. Gloria es la que logra sacar a “Barbie estereotipada” de su crisis personal, en la que ya no se sentía valiosa ni “suficiente” y luego el resto de las Barbies a retomar sus vidas y recordar quienes eran realmente. 

11. Concientización sobre el acoso a las mujeres

La incomodidad que percibe Barbie al ingresar al mundo real es pan de cada día para la mayoría de las mujeres en algún momento de sus vidas. Últimamente he visto que muchas cosas que todas damos por hecho, los hombres no lo habían ni pensado previamente. Un ejemplo clásico es la incomodidad que sentimos cuando un hombre camina detrás nuestro, especialmente en una calle solitaria y peor aún si está relativamente oscuro. Como nosotras no sabemos si el que camina detrás nuestro es de esos hombres “que no le harían nada a una mujer”, solemos asumir lo peor en defensa propia. Pero lo bueno de hablar abiertamente de este tipo de comportamientos que nos incomodan, es que los hombres pueden caer en cuenta en los cambios que pueden hacer para hacernos la vida más fácil a todes (en el ejemplo, por favor caminen más lento alejándose un poco de nosotras al menos). Si después de recibir los mensajes no cambian, ya el problema es otro. Pero la concientización es el primer paso para generar el cambio social.

12. El pasado nos fortalece y permite ayudar a otres

Esa Barbie a la que las otras llamaban “rara” de frente y a sus espaldas, esa Barbie que terminó transformada después de haber sufrido mucho tiempo en manos de quien no la trataba como debía hacerlo, fue justamente quien se apoderó de ese sufrimiento y lo transformó en potencial de liderazgo y de guía para las otras Barbies.

De cada experiencia que hemos vivido tenemos la posibilidad de dejarnos definir por ellas, o pasar por las fases de duelo y tomar las enseñanzas para poder transformar esa energía en algo positivo.

13. Salir de la zona de confort

Barbie vivía cómodamente en Barbieland, con días llenos de diversión y comodidad, pero tuvo que enfrentarse a un mundo completamente nuevo y terminó viviendo el mayor desarrollo de su personalidad hasta convertirse en una mejor versión de sí misma. La vida nos enfrenta muchas veces a situaciones donde podemos escoger quedarnos cómodamente en nuestra zona de confort, sin tener que esforzarnos mucho y sin tener que pensar mucho en otras opciones, pero en la vida muchas veces nos arrepentimos más de esos “qué hubiese pasado si…”, así que llenémonos de valor para enfrentarnos a nuevos escenarios, pues lo desconocido y retador nos permitirá crecer y seguir creando una mejor versión nuestra.

*   *   *

La película se puede analizar a mayor profundidad, sin lugar a dudas, pero estos mensajes creo que son un buen inicio en la concientización de la importancia y el impacto que debería tener esta película en nuestras vidas. Definitivamente una obra maestra.

P.D.: Recuerden ir al ginecólogo regularmente 😉

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Andrea Plazas
hace 2 años

Sabes que la peli me dejó como con una dualidad! Ame el monólogo de gloria, me sentí súper identificada y también derramé la lagrimita como tú jajaja. Me pareció que en algunos conceptos no estoy tan de acuerdo, pero me pareció genial la forma en que se plasmó una visión increíble de cómo es ser mujer en este mundo. Gracias por escribir sobre algo que deberíamos estar hablando todos en todo momento

Bertha
hace 2 años

Si siempre valoramos a las personas por su esencia y no por su apariencia contribuimos a un mundo mejor

Historias que inspiran #3

Ruth Bader Ginsburg

(1933-2020)

Ruth Bader Ginsburg, mejor conocida como RBG, una mujer que ha sido una inspiración para generaciones de mujeres a romper barreras estereotípicas de género. Sin importar cuánta discriminación basada en su género tuvo que enfrentar durante su carrera, ella persistió en sus sueños académicos y llegó a ser la segunda mujer (primera judía) en llegar a la corte suprema de los Estados Unidos.

Nacida en 1933 en Brookling, New York, de una familia judía, hija de emigrante judío y una americana nativa, RBG proviene de una familia que valoraba la educación y le incentivó el amor a aprender. Decidió iniciar su carrera en derecho en Harvard, siendo una de las 9 mujeres dentro de una clase de 500 hombres, y frecuentemente tuvo que enfrentarse a discriminación y subestimación, con comentarios como que ellas le habían quitado el cupo a los hombres que deberían estar ahí, o siendo excluidas de ciertos sectores de la biblioteca. En su último año se trasladó a Columbia, convirtiéndose en la primera mujer en trabajar en las revisiones de leyes tanto de Harvard como de Columbia. Se graduó de Columbia siendo top de su clase, pero a pesar de haber demostrado lo brillante que era académicamente, tuvo muchos problemas para conseguir un trabajo. En su caso se juntaba el ser mujer con el ser judía, pues en los 50’s las firmas de abogados estaban apenas empezando a contratar judíos. Y para sumarle a la lista, adicionalmente el ser madre también fue usado en su contra.

A pesar de todos los “obstáculos” logró empezar su carrera laboral y después de haber estado en diferentes trabajos, empezó a dar clases como profesora de derecho en la universidad Rutgers, donde enseñó algunas de las primeras clases de Mujeres y Derecho. Fue cofundadora del Proyecto de Derechos de la Mujer en la Unión americana de Libertades Civiles, siendo voz importante en casos de discriminación de género, 6 de los cuales llegaron ante el Tribunal Supremo de Estados Unidos y 5 de éstos los ganó, incluido el famoso caso de un hombre que reclamaba la pensión de su esposa fallecida después del parto. Este caso fue significativo, pues demostraba la discriminación basada en el sexo (que es bidireccional, y que, al haber sido demostrada en hombres ya no era vista como “quejas de mujeres berrinchosas” sino como algo en serio; Ruth Bader, utilizando a los estereotipos del patriarcado en su contra), hecho que logró catapultar su posición como abogada por la igualdad de género.

Posteriormente el presidente Jimmy Carter la nominó a la Corte de Apelaciones de Estados Unidos para el Distrito de Columbia, donde se ganó una reputación de centrista, votando en varias ocasiones con los conservadores. Fue el presidente Bill Clinton quien la nominó a la Corte Suprema, convirtiéndose en la segunda mujer (y primera judía) en ser juez del más alto tribunal de Estados Unidos.

Desde su posición de poder, RBG advocó por los derechos femeninos y la igualdad de género, siendo famoso uno de sus casos en el que se anuló la política de admisión exclusiva de hombres en el instituto Militar de Virginia. Ella alegaba que ninguna ley o política debería negar a las mujeres “la plena ciudadanía, la misma oportunidad de aspirar, lograr, participar y contribuir a la sociedad en función de sus talentos y capacidades individuales”.

Con el pasar de los años la Corte Suprema fue volviéndose más conservadora, y RBG giró hacia la izquierda, volviéndose famosa por sus discusiones con el resto de sus compañeros. Tuvo un papel importante en la ley conocida como el Obamacare y también en la Ley para la legalización del matrimonio entre personas del mismo sexo en los 50 Estados.

Ruth Bader Ginsburg falleció a los 87 años, después de batallar dos décadas contra el cáncer, dejando solo a dos mujeres en la Corte Suprema y abriéndole la posibilidad a Trump de instalar a otro conservador de su gusto (antes de su muerte eran 4 progresistas contra 5 conservadores), para pesar de muchos progresistas americanos. Posterior a su muerte continúa siendo ícono de la cultura liberal, y sigue siendo ejemplo para muchas personas a nivel internacional, siendo una mujer que siempre fue inquebrantable en su compromiso con la igualdad y la justicia.

Hoy les quiero recomendar la película “On the basis of sex” (“Una cuestión de género”), en la que retrata de forma espectacular la vida de esta mujer inspiradora, mostrándonos la fortaleza y resiliencia que demostró durante su vida hasta llegar a la cúspide de la Corte americana.

 

Bibliografía:

Ruth Bader Ginsburg: la vida de la jueza que abanderó las causas liberales en Estados Unidos - BBC News Mundo

Ruth Bader Ginsburg, jueza de la Corte Suprema de EE.UU. y heroína pop de la cultura liberal - BBC News Mundo

Ruth Bader Ginsburg | National Women's History Museum (womenshistory.org)

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Bertha
hace un año

Su Inteligencia y determinación la hacen grande y su legado permanecerá

Misoginia en Medicina

Los prejuicios y sesgos que afectan a las mujeres

 

Durante la carrera de medicina vivimos varios ejemplos de prejuicios y sesgos que refuerzan ideas del patriarcado, como que ninguno de mis compañeros tuviera que oír que los pacientes los llamaran de otra forma que no fuera “doctor”, mientras que nosotras teníamos que oír llamados como “mi amor”, “princesa”, “mi vida”, “enfermera”, “niña”, entre otros. Otro ejemplo es ver que los pacientes suelen pensar que los residentes hombres eran los “del cargo alto”/especialista e ignoraran muchas veces a las especialistas. Y uno que es supremamente sexista es que, al aplicar a una residencia médica, la primera pregunta que se nos hace es “¿y qué pasaría si quedas embarazada durante la residencia?”, haciendo que las mujeres tengan que luchar contra el reloj para entrar a una residencia médica, antes de que por edad o por estatus marital sean un “riesgo” por su “necesidad de tener hijos”.

Pero hay otros ejemplos que pasan más desapercibidos y de los que terminamos siendo parte tanto médicas como médicos. Uno de ellos son los prejuicios que reciben las mujeres cuando buscan ayuda en temas de salud mental, pues a muchas se les lanza comentarios como que son problemas hormonales, que estaban sobrepasando las cosas, que están “gritando necesitadas de atención” o que están siendo melodramáticas.

Recientemente se ha vuelto viral un estudio que mostró que las pacientes mujeres tienen un mayor riesgo de no obtener cuidados urgentes en un post-operatorio y de muerte en cirugías realizadas por cirujanos hombres. Las razones detrás de esto tienen un fundamento misógino. Por ejemplo, los dolores ginecológicos suelen ser minimizados y normalizados (“es parte de ser mujer”), atrasando diagnósticos como endometriosis. Otro factor importante es que los cirujanos hombres suelen actuar subconscientemente bajo prejuicios y estereotipos con respecto a sus pacientes, minimizando o ignorando muchas veces los síntomas que ellas expresan. Por otro lado, el miedo o alertamiento intrínseco que sienten la mayoría de las mujeres en sus interacciones con los hombres puede hacer que no se sientan cómodas al compartir información con respecto a síntomas, estilos de vida y hábitos personales con médicos hombres.

Algo que poco concientizamos al estudiar medicina es lo sexistas que nos educan con mensajes como “las mujeres tienen presentaciones atípicas de infarto”, cuando la realidad es que en los estudios clínicos a través de la historia médica las mujeres han tenido una menor visibilidad o han sido excluidas, por lo que muchos de los síntomas que han sido descritos como “atípicos” puede que sean subestimados, y el estar tan acostumbrados a los cuadros “típicos” de las enfermedades, muchas veces se ignoran los síntomas, poniendo en riesgo a las mujeres al ser erróneamente diagnosticadas. El problema es que a pesar de que en 1993 se hubiese implementado estándares de inclusión de mujeres en estudios clínicos, los datos suelen analizarse en conjunto a pesar de que proporcionalmente las mujeres sean menos representativas en los estudios, haciendo que los síntomas o experiencias que presentan sean subvalorados en el conjunto de datos. Esto puede explicar por qué muchos médicos pueden estar fallando en identificar marcadores de enfermedad en mujeres. Así que, a pesar de que cada vez se estén recolectando más datos en mujeres, no están siendo adecuadamente reportados y compartidos con la población médica y general, pues no siguen el “patrón de la normativa masculina” (que termina siendo considerado como normativa universal).

Las pacientes suelen ser vistas como sobre-emocionales y muchos médicos suelen considerar que exageran y que son menos confiables a la hora de reportar sus síntomas/su dolor, siendo frecuente oír frases como “todo está en su cabeza”, o que su enfermedad es mental y no física. Este problema de estigmatización sexista viene desde la época de Hipócrates, considerado el padre de la medicina y creador del juramento hipocrático, pero que también fue el primero en acuñar el diagnóstico “formal” de “histeria”, que se consideraba un padecimiento causado por el útero cuando una mujer no estaba embarazada, sugiriendo que no estaba cumpliendo su "objetivo de vida de ser madre", haciendo que su útero se revelara contra ella; fortaleciendo la visión patriarcal de que la función de las mujeres en la sociedad es valiosa en la medida que son madres o que debían arriesgarse a ser castigadas al decidir no serlo. Aunque en la actualidad no es un diagnóstico oficial, sigue siendo usado para describir despectivamente a las mujeres “excesivamente emocionales”.

Otro tema que rodea esta problemática es la estigmatización y vergüenza que sufren los cuerpos femeninos desde hace siglos, conllevando a silenciar muchas de las conversaciones importantes que deberíamos tener sobre lo normal y lo patológico que puede ocurrir en nuestros cuerpos. Así que el poner sobre la mesa estos temas y el hablar abiertamente y compartir información entre mujeres es una forma de rebelión contra esta misoginia médica que nos afecta a nosotras. 

En conjunto la problemática es compleja, multidimensional y puede ser abordada desde muchas más problemáticas, pero lo importante es que al hacer consiente la misoginia en la medicina, podemos empezar a considerar estrategias para disminuirla. Entender que el sistema patriarcal está tan intrínsecamente metido en nuestro sistema de pensamiento y en todos los aspectos de nuestras vidas, nos permite empezar a buscar cada vez más ejemplos en los que tenemos el potencial de mejora. Así que a mis colegas les invito a preguntarse cuando estén frente a una paciente si están tomándose a la ligera lo que les dice, si están ignorando diagnósticos que pueden ser mortales por el hecho de no presentarse de la forma “descrita en los libros”, o si se le está atribuyendo como causal de la problemática de nuestras pacientes a las hormonas o a alguna enfermedad mental. Y a las personas fuera del personal de salud también les invito a cuestionarse si también están siendo parte del problema con estigmas y prejuicios sexistas alrededor de la salud y la enfermedad femenina.

 

 

Bibliografía:

Women And Medicine: How Sexism Within Healthcare Led To The Rise Of The Wellness Industry | Glamour UK (glamourmagazine.co.uk)

Medicine and Misogyny: The Misdiagnosis of Women – Confluence (nyu.edu)

The female problem: how male bias in medical trials ruined women's health | Women | The Guardian

The Long History of Gender Bias in Medicine | Time

Medical misogyny is very real and a new study has proven how deadly it is for women (inews.co.uk)

Association of Surgeon-Patient Sex Concordance With Postoperative Outcomes | Health Disparities | JAMA Surgery | JAMA Network

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Bertha
hace un año

Solo cuando se dan cuenta que la atención de una médica l es científica más humana, mas empatica , con los pacientes, es cuando nos valoran y nos respetan.

Esta semana volvemos con otra historia de

La vida más allá del diagnóstico

Un espacio maravilloso para conversaciones enriquecedoras con personas que he tenido la fortuna de conocer y me han inspirado por la forma en la que han aprendido a convivir con diferentes enfermedades, pero que no han dejado que este diagnóstico les defina o limite a llegar tan alto como han querido. 

Es un espacio para reflexionar, aprender y concientizarnos de la fragilidad de la vida, pues muchas veces llegan enfermedades sin previo aviso y nos hacen replantearnos la forma en la que hemos estado viviendo. Muchas veces son un llamado a que adoptemos un estilo de vida más consciente y saludable. 

Son historias de personas que se han vuelto una voz y ejemplo de vida para otros. Es la oportunidad para los que leamos estas historias para aprender lecciones de amor propio, autocompasión, estilo de vida saludable y sobre todo un llamado a disfrutar nuestras vidas al máximo.  

Endometriosis

el dolor que se normaliza y estigmatiza

 

La endometriosis es un desorden doloroso en el que un tejido anormal, similar al endometrio (que recubre la parte interna del útero) compromete otros órganos (ej. ovarios, trompas de Falopio, pelvis, y, en casos menos frecuentes, órganos más allá de la pelvis). Al ser un tejido similar al endometrial funciona como el tejido normal, implicando que en cada ciclo menstrual se engrosa y sangra; pero al no tener siempre la forma de ser expulsado, puede quedar atrapado y generar cicatrices o adhesiones. El dolor que genera esta enfermedad suele ser severo e incapacitante, teniendo un impacto a largo plazo en la calidad de vida del 5-10% de las mujeres/personas con útero que sufren de endometriosis.

La endometriosis vive estigmatizada en una compleja red que incluye la normalización social del dolor, el estigma alrededor de la salud menstrual, la ignorancia de la enfermedad y la dificultad diagnóstica por la variabilidad de síntomas y la dificultad de un diagnóstico certero no invasivo (cirugía), llevando a un diagnóstico usualmente tardío (5-10 años desde que empiezan los síntomas). La otra gran problemática aparece en temas del tratamiento, pues las terapias hasta ahora implementadas 1) no son curativas (el dolor puede aparecer) y 2) no funcionan para todas las pacientes (algunas técnicas quirúrgicas no se pueden implementar, especialmente en mujeres que busquen un embarazo).

Hoy quise traerles la historia de una de mis mejores amigas, Claudia, quien fue diagnosticada hace 7 años con endometriosis. Creo firmemente que el difundir nuestras historias nos hace más conscientes y sensibles de los temas importantes. Esta historia puede que resuene en quienes la lean, sea en carne propia o en alguien que conozcan. En caso de ser así, les dejamos material adicional para poder encontrar la ayuda adecuada.

M: ¿Puedes contarnos qué síntomas has tenido asociados a la endometriosis?

C: Desde que me llegó el periodo yo sentí cólicos muy fuertes. Me acuerdo que desde la primera vez fue muy doloroso. Con los años sólo se hizo más doloroso. Eran cólicos que me hacían quedarme en la cama 1 o 2 días, en ocasiones vomitaba, una ocasión me desmayé. Era un dolor que no solamente se quedaba ahí en la parte abdominal baja, sino que se dormían las piernas, y la espalda me dolía mucho.  Vivir con ese dolor realmente era duro, pero en ocasiones mi vida no podía parar; tenía que igual ir al colegio, luego a la universidad, y además yo nadaba. Me pasaba algo también y era que cuando hacía cardio muy duro me daba un cólico horrible horrible, entonces muchas veces, después de pruebas de natación me tocaba meterme a la ducha hirviendo mientras tú me pasabas Gatorade por la puertica de la ducha. Cada vez que me llegaba el periodo eran 3 días al menos de dolor, con los primeros 2 muy intensos. 

M: Antes de recibir el diagnóstico, ¿qué te decían con respecto a tus síntomas?

C: Antes de recibir el diagnóstico, yo creo que fui como a 5 ginecólogos (hombres y mujeres), me decían que era normal, que el periodo dolía. Una vez una ginecóloga mujer me dijo que “no fuera floja”, que “si quería tener hijos tenía que saber que eso dolía, entonces que no fuera floja”. La conclusión de todos era que ese dolor era normal. Me recetaron pastillas para los síntomas tipo Ibuprofeno, probé todos los tipos de pastillas para el dolor menstrual; Calmidol, Buscapina, etc.

M: ¿Cómo fue todo el proceso del diagnóstico?

C: Después de ir a todos estos ginecólogos, llegué finalmente a la ginecóloga que me diagnosticó. Ella me dijo que teníamos que hacer exámenes. Empezó con pruebas de sangre y una ecografía pélvica. La ecografía salió perfecta, pero en los exámenes de sangre los niveles de estrógeno me salieron anormalmente altos. Al ver los resultados la doctora me dijo que eso podía ser un signo de endometriosis, pero que para confirmar el diagnóstico tenía que hacer una cirugía laparoscópica; ósea meter una camarita por el ombligo para revisar mi útero, y en caso de tener endometriosis me dijo que la podían tratar de una vez.

Como para explicar un poco lo que tengo. El endometrio es lo que se arma en las paredes del útero (internamente) las semanas previas a la menstruación y eso es lo que sale en nuestra menstruación. Es ese tejido que se construye cada ciclo menstrual. En la endometriosis se tienen células anormales endometriales, y yo tenía muchos focos de esas células tanto dentro como fuera del útero, entonces terminan armándose unas telarañas de tejido alrededor del útero y se hacen unos puntos negros dentro del útero. Entonces, durante mi cirugía, lo que hizo la ginecóloga fue que al entrar y ver los focos de células anormales que tenía, en esa época todavía se quemaban (cauterizaban) esos puntitos, creo que ahora ya hay mejores técnicas para tratarlos, pero a mí me cauterizaron, y me retiraron el tejido anormal que estaba alrededor del útero. En mi caso, mi ovario derecho estaba ya casi atrapado por ese tejido anormal, ósea la ginecóloga me dijo que un par de años más de retraso en el diagnóstico y tratamiento y hubiese podido perder ese ovario. 

M: Cuando recibiste el diagnóstico, ¿cómo te sentiste?

C: Sentí un alivio al saber que no era que fuera floja, sino que el dolor era real y no era normal, pero al mismo tiempo me sentí un poco triste de que tuviera esta enfermedad, especialmente porque es crónica. Entonces también hubo algo de tristeza, pero creo que sobre todo el alivio de saber que mi dolor era real.

M: ¿Cuál ha sido tu tratamiento, ¿cómo te ha ido con él, y qué opciones te plantearon en ese momento?

C: En ese momento la laparoscopia era parte del tratamiento, pero para impedir que volvieran a salir otros focos de endometriosis, tuve un tratamiento hormonal adicional con una pastilla que induce la menopausia; ósea impide que me llegue el periodo. Yo creo que cuando me dijeron que eso iba a pasar fue un choque duro, porque era perder una parte de mí que era mi ciclo menstrual. Pero bueno, fue lo que me plantearon, en ese momento no me dieron otra opción, y la verdad es que cambió mi calidad de vida del cielo a la tierra. Yo dejé de estar incapacitada 4 días al mes. Antes vivía con dolor; dolor antes de que me llegara y cuando me llegaba, entonces tener la oportunidad de vivir sin dolor fue un cambio muy bonito. Hoy en día ya dejé esa hormona, que la tomé por 7 años, y ahora tengo un dispositivo intrauterino (el Mirena). La inserción fue muy dolorosa y además duré 1 mes después con dolor y con sangrado. Me dijeron que eso también podía ser parte de la enfermedad, pero que también el hecho de cambiar de hormona. Yo tengo la esperanza de poder volver a menstruar algún día. No sé si nada occidental tenga la respuesta, pero es una esperanza que tengo, el volver a menstruar de una forma normal. 

M: ¿Cómo ha sido en general tu experiencia con el personal de salud con respecto a la endometriosis?

C: Ufff. Yo creo que mi proceso de diagnóstico fue una muestra de un machismo muy grande que existe en la medicina y es que hay un desconocimiento de las enfermedades que afectan particularmente a las mujeres. Pero además hay esta concepción de que el dolor hace parte de nuestra experiencia de vida como mujeres. Y yo creo que esas dos cosas; tanto el desconocimiento como tener el dolor tan normalizado, llevó a que yo tuviera que soportar más dolor del que tenía que soportar. Llevo leyendo mucho sobre mi enfermedad, todos estos años desde mi diagnóstico en 2015, y no se sabe por qué pasa, se sabe que al menos 10% de las mujeres del mundo padecen de endometriosis y ese es un número absurdo. Pero además los tratamientos son limitados, no se indaga más allá del dolor que tiene la mujer. La experiencia que yo tuve es una experiencia yo creo que transversal a muchas mujeres que tenemos esta enfermedad, porque el dolor ha sido normalizado. Entonces yo sí creo que necesitamos no sólo mujeres en investigación, porque pues yo recibí comentarios bastante machistas también por parte de ginecólogas, sino personal médico que tenga un enfoque de género a la hora de investigar y a la hora de tratar a sus pacientes. Que mire más allá del paradigma de que “es normal sentir dolor menstrual”. Yo creo que es una enfermedad altamente prevalente y el hecho de que sepamos tan poquito es una muestra de que la salud femenina está rezagada en muchos sentidos. Es una enfermedad prevalente, dolorosa, absolutamente incapacitante y conocemos muy poquito de ella. 

M: Desde que recibiste el diagnóstico, ¿sientes que ha cambiado tu perspectiva con respecto al tabú que tienen todos los temas relacionados con la menstruación?

C: Si, claro. Yo creo que yo crecí en un ambiente en el que se hablaba muy poco de la menstruación, más allá de unas pocas charlas en el colegio, mi mamá me enseñó qué hacer cuando me llegaba, pero era algo que se discutía muy poco. Yo recuerdo que cuando tú y yo nadábamos juntas, nosotras sí hablábamos del tema; que nos dolía, que no podíamos nadar. Me acuerdo de las primeras veces aprendiendo a usar tampón juntas, porque teníamos que competir. Pero al final del día eran muy pocos los espacios en los que yo podía hablar de mi experiencia menstruando y yo creo que eso también llevó a que yo viviera unas menstruaciones en silencio y muy adolorida. De hecho, yo estaba ya tan como acostumbrada a que me doliera, que yo no iba a hacer nada al respecto. Fue mi mamá la que me empujó a consultar. Una vez que yo llevaba 3 días en la cama porque no me podía levantar, mi mamá dijo “no más, esto hay pararle bolas y vamos a buscar un médico que te pare bolas”. Entonces yo creo que darme cuenta de que había algo más pasando conmigo me llevo a darme cuenta que lo estaba sufriendo en silencio. 

M: ¿Qué problemáticas consideras que empeoran la estigmatización de la endometriosis?

C: Un poco todo lo que hemos hablado; que no podamos hablar del dolor sin ser estigmatizadas como flojas, que no podamos hablar de menstruar, que no podamos hablar de nuestros ciclos, que no podamos hablar de nuestra sangre, en general como no poder hablar de esta temática. Yo creo que es muy difícil poder describir la cantidad de dolor que uno puede sentir, porque uno se acostumbra al dolor.

Para concientizar a la gente una mujer con su equipo creó un dispositivo que simula los cólicos menstruales en las mujeres (pero además venden medicamentos para tratar el dolor). La chica que lo hizo sufre de endometriosis y dice que el dolor que sienten las mujeres que sufren endometriosis en una escala de 1 a 10 está a partir de 9 o más, incluso mayor al nivel que alcanza la maquinita. Hay hombres que no pueden pasar del nivel 6. Cuando yo a veces decía que no me podía parar era verdad, tenía mucho dolor. Entonces creo que no creerle al nivel de dolor que sienten las mujeres es también una forma de estigmatizar la enfermedad.

M: ¿Cómo crees que podrían mejorar el personal de salud para poder llegar más rápido al diagnóstico?

C: Escuchar cuando una mujer cree que siente dolor e ir más allá de de decirle "el dolor menstrual es parte de la vida de una mujer" o de una ecografía, porque en una ecografía se ven muy pocas cosas que pueden estar ocurriendo en nuestro útero. Entonces si te llega una mujer que te dice que está sintiendo mucho dolor, ir más allá de la ecografía, indagar alimentos u otros factores que estén contribuyendo al dolor, etc.

M: ¿Sientes que fuera de los consultorios médicos, en la sociedad general, existe también estigmatización de la enfermedad, o es más desconocimiento de ésta?

C: Yo creo que de la enfermedad no hay estigmatización, sino que simplemente hay desconocimiento tanto de la enfermedad como del ciclo menstrual de las mujeres, y creo que lo que más triste me parece es que no nos crean cuando decimos que tenemos dolor.

M: A las personas que puedan leer este blog y sufran de síntomas similares o conozcan a alguien que los sufra, ¿qué les recomendarías o qué mensaje les enviarías?

C: Lo primero y es mi mensaje principal; el dolor menstrual no es normal. Nuestras menstruaciones no tienen que doler. Si ustedes sienten que les duele mucho es porque hay algo mal, entonces insistan, si no sale nada en una ecografía puede que haya algo más. Sean conscientes que el dolor no es normal. Recomendaciones que a mí me han funcionado; evitar los lácteos durante la menstruación, el calor ayuda mucho a aliviar los síntomas, estirar la cadera y hacer ejercicio regularmente (no necesariamente cuando estén menstruando) ayuda. Sobre todo, no callen su dolor.

*   *   *

Les dejamos algunos materiales adicionales, que pueden ser útiles tanto para ustedes como para la red de mujeres que les rodea:

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Claudia Castellanos
hace un año

Gracias Male y Cejotica por ayudar con este mensaje a que otras mujeres puedan identificar que el dolor menstrual no es normal y no por ser mujeres debemos soportar ese dolor. Las quiero mucho!

Historias que inspiran #4:

"Una Historia Compartida"

por Julia Navarro

Julia Navarro, escritora española, con un encanto particular a la hora de relatar historias, que hace que no se quieran soltar sus libros una vez se ha abierto la primera página, publicó a principios de 2023 un libro titulado “Una historia compartida, Con ellos, sin ellos, por ellos, frente a ellos”. Un relato en el que quita el manto bajo el que se ha dejado a lo largo de los siglos a muchas mujeres que han sido protagónicas en el curso de la historia de la humanidad. Como ella misma lo describe, “este libro no es sólo la historia de ellas, sino la de todos, pero contada no a través de la supremacía masculina sino desde un lugar común”, pues para entender la historia no basta con solo relatar la de una parte de su población.

Hoy les quiero recomendar este libro, pues de forma corta pero enriquecedora, de forma amable pero informativa, y de forma bellamente descriptiva desde un punto feminista, entrega la historia de algunas de las mujeres que han escrito la historia pero que muchas veces han sido ignoradas, calladas, ocultadas o subestimadas. Claramente en poco más de 400 páginas no se puede hablar de absolutamente todas y mucho menos se puede esperar que en cada una de las mencionadas se logre un relato lo suficientemente largo, pero es que eso es justamente lo logra Julia Navarro en este libro; inspirarnos a querer saber más de estas mujeres, querer leer e informarnos desde otras perspectivas. En el libro ella misma hace varias recomendaciones de obras en las que uno puede detenerse a conocer más a esas mujeres que han capturado nuestra atención.

Quedé sorprendida con varios de los datos y varias de las mujeres que desconocía mencionados por Julia Navarro en el libro. Quedé con ganas de aprender más y de conocer más sobre estas mujeres que han dejado su huella, que, aunque haya intentado ocultarse, es imborrable. Creo que es un libro que se disfruta más al releerlo, al darse la oportunidad de explorar más allá del bello relato que la autora nos regala, pues es el abrebocas que nos puede regalar la oportunidad de aprender, de inspirarnos a dejar nosotras también una huella.

Es un libro ameno de leer, corto y enriquecedor. Definitivamente una excelente lectura para tener en nuestras bibliotecas, y también para visitar y revisitar aquellos episodios de la historia, en los que vale la pena un cambio de perspectiva para poder entender mejor a aquellas mujeres que muchas veces no son como las pintan; pues la historia contada desde una visión patriarcal ha minimizado o subestimado, pero también tergiversado y dañado la imagen de aquellas mujeres que retaron el molde social de su época para abrirnos la puerta al mundo como lo conocemos hoy.

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¿Qué pensar sobre el Miss Universe 2023?

Hace poco leí una noticia en la que se mencionaba que el concurso de belleza de Miss Universe de este año iba a ser revolucionario al contar con 2 mujeres transgénero, 2 madres y una modelo plus-sized. Y creo que es interesante hacer una reflexión sobre este tema.

Siento que es importante ver diversidad corporal, pues el ver cuerpos como los nuestros (los simples mortales que no tenemos ese cuerpo estereotipado típico de los concursos de belleza, de las películas de Disney o de las revistas) nos permite entender que el problema no son nuestros cuerpos, que cada persona es diferente y está perfectamente bien que así sea. Que no somos muñecas igualitas salidas de una fábrica. Y ver que Miss Universe – quienes se han caracterizado por tener mujeres que nos refuerzan esa frustración a quienes nunca seremos así – se están abriendo a tener mujeres más variadas es algo que indudablemente debe alegrarnos por el paso que implica romper paradigmas de lo que consideramos belleza.

Pero creo que nuestra reflexión debe ir más profundo.

Primero, presentar a Miss Nepal (Jane Dipika Garrett) como plus-size termina reforzando de todas formas que su cuerpo es algo fuera de lo deseado, pues la industria de la ropa ha sido bien buena en meternos ese mensaje en la cabeza. Por otro lado, la forma en la que la presentan también puede hacernos reflexionar sobre nuestra sociedad; “esta mujer perseverante de 23 años superó una serie de cambios de salud mental y hormonales para tener más autoestima y convertirse en la mujer que ven en el escenario ahora”. Centrar el discurso de quién en la concursante en “lo valiente que es de concursar a pesar de verse así”, termina volviendo a reforzar el mismo mensaje. Sin querer minimizar la historia de Jane Dipika Garrett, los paradigmas que ha logrado romper, la lucha interna que haya tenido que vivir para sentirse merecedora de participar en Miss Universe, siento que el simple hecho de que las mujeres “tengamos que pasar” por problemas de salud mental y hormonal para poder llegar algún día a tener la seguridad de poder “ser merecedoras” de admiración - como si no lo fuéramos por simplemente ser quienes somos - habla mucho de la sociedad en la que vivimos. Nos refuerza la idea de que sólo al ajustarnos a estereotipos de belleza podremos contar con la aprobación social, pero que si tenemos un cuerpo diferente “tenemos que luchar” para ser reconocidas como valiosas y merecedoras de ser vistas en la sociedad. Por otro lado, estoy completamente segura de que el discurso introductorio de cualquier mujer puede ser mucho más enriquecedor que ese, de que cualquiera de nosotras tiene una esencia más allá de nuestro aspecto físico, de que se puede hablar de nosotras mencionando temas mucho más impactantes en el mundo real, para que nuestro discurso al hablar de las mujeres se centre única y específicamente en el aspecto físico.

Claro, algunos dirán que siendo Miss Universe un concurso de belleza, el aspecto físico es un tema central para discutir, pero por eso mismo es que creo que nuestra reflexión sobre Miss Universe debe ser más profunda a que ahora están abiertos a aceptar mujeres que se “salen” de lo típicamente calificado en este concurso. Esa es una de las problemáticas que deberíamos estar cuestionando. ¿Es realmente revolucionario mostrar a una mujer que no sea talla 0? ¿Es realmente revolucionario mostrar a mujeres que ya son madres? ¿Es realmente revolucionario entender que las mujeres trans también son parte de nuestra sociedad y pueden ser vistas en un concurso de belleza? A lo que me refiero es que esas mujeres que hasta ahora tienen la oportunidad de presentarse a este concurso son las mujeres que abundan alrededor nuestro, así que, que nos sorprenda verlas ahí es una gran muestra de lo sesgada que es nuestra percepción sobre lo que vale la pena admirar, es una gran muestra del aislamiento que presentan las mujeres que no encajan en ese molde de Miss Universe, es una gran muestra de los subestimadas que son las mujeres una vez son madres, es una gran muestra de lo acostumbrados que estamos a relacionar la belleza con delgadez, es una gran muestra de lo cerrada que es la sociedad para aceptar a los individuos que la componen tal cual como son.

Centrar el juicio que hacemos sobre las personas basados en su aspecto físico es algo que de por sí debería ya ser cosa del pasado, pues, a pesar de que me digan que muchas de las concursantes tienen una carrera y demás, sean críticos qué tanto saben realmente de lo brillantes que son estas mujeres detrás de ese vestido bonito y cuerpo escultural. Si realmente apreciáramos a las concursantes más allá de su aspecto físico, las preguntas que se le harían serían diferentes, las recordaríamos más allá de aspecto físico o las frases chistosas o metidas de pata que hayan hecho en el concurso.

Claro que me alegra que poco a poco se pueda apreciar mayor diversidad corporal y  diversidad de mujeres en este concurso, pero creo que debemos seguir luchando por el tipo de discurso que hay detrás de todo, por el tipo de mensaje que estamos recibiendo y la forma en la que nos expresamos con respecto tanto a nuestro cuerpo como al de les demás.

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Bertha
hace un año

Creo que nunca se valora bien la belleza de la mujer, que lejos de ser la apariencia física impuesta, es su papel protagónico en todas las áreas lo que debe importar y trascender.

Historias que inspiran - #5

El poderoso mensaje sobre salud mental que nos regaló Simone Biles en los Olímpicos de Tokio

 

Soy una fiel fanática de los olímpicos, siempre fue mi sueño platónico participar en ellos, pues siempre he admirado la absoluta maravilla que logran estos atletas, superando cualquier barrera que los simples mortales consideramos posibles. Hay ciertos deportes que me gusta más ver, pero también hay deportistas que hacen que sin importar qué tanto me gustase ver el deporte antes, el simple hecho de verlos en su genialidad hace que me encante verlos brillar. Uno de estos ejemplos es la gimnasta estadounidense Simone Biles, quien, con sólo 24 años es la gimnasta más condecorada mundialmente, tiene un movimiento con su nombre, y siendo claramente la atleta con las mayores posibilidades de llevarse los oros en los Olímpicos de Tokio, sorprendió al mundo cuando decidió retirarse de la competencia al darle prioridad a su salud mental y seguridad física. Este hecho fue completamente nuevo en la historia, pero lo que hizo fue destapar una problemática ya existente tal vez de toda la vida y es que este tipo de competencias son una carga inmensa para la salud mental de los participantes, y no siempre pueden contar con las herramientas o la ayuda para darle el manejo más sano a su bienestar mental.

La salud mental ha sido estigmatizada a través de la historia de la humanidad, y hay ciertos grupos de personas a los que se les suele dificultar aún más su acceso por estos prejuicios sociales o incluso las implicaciones que pueden conllevar (injustamente) en un futuro. Así que muchas veces, las llamadas de atención a la salud mental de los atletas no provienen de ellos mismos, sino de gente que les rodea, pues el pedir ayuda en temas de salud mental suele asociarse a debilidad, cobardía, entre otros; todos estos adjetivos que alguien que se encuentra en la cúspide de los talentos humanos como lo son los atletas de los olímpicos, no quieren que se les asocie.

El tema con Simone Biles es que todos vemos la grandeza de sus movimientos, pero lo que las personas que no practicamos gimnasia no sabemos, es el impacto que puede tener un adecuado equilibrio mental con respecto a la seguridad física en este deporte. Y es que un bloqueo mental (o “twisties” como se llama en gimnasia) puede implicar que los movimientos que suelen ser tan naturales a la hora de hacer volteretas en el aire ya no funcionen, y un atleta puede terminar gravemente herido. Así que la salud mental en las gimnastas es un excelente ejemplo para demonstrar el impacto en la salud física que puede tener su afectación y no adecuada atención.

Biles no es la única que ha sido abierta sobre su salud mental, Michael Phelps, quien también ha sentido el peso de una nación al ser el atleta más condecorado en juegos Olímpicos de la historia, ha hablado abiertamente sobre depresión e ideación suicida, y Naomi Osaka decidió no participar en el French Open ni el Wimbledon para cuidar su salud mental. Pero la relevancia del acto de Simone Biles, es que brindó la oportunidad a nivel mundial de abrir la discusión sobre la salud mental, en un momento históricamente importante, pues, en medio de la pandemia por COVID-19, la salud mental se volvió un tema tangible y que nos podía afectar a todos.

No debió ser una decisión fácil, pues todos los ojos del mundo estaban sobre ella, todo el mundo esperaba verla ganando otro oro, y tener todas las expectativas no sólo de tu país sino del mundo, es un gran peso que cargar a tus espaldas. El tener la fortaleza de priorizar nuestro bienestar más allá de las expectativas externas es un gran mensaje que Simone le dio al mundo, y  la respuesta tanto de otros atletas como de varios fans a nivel mundial de aplaudir y respetar esa decisión muestra ya un cambio en el paradigma mundial sobre la salud mental. El poner el precedente le abrió y le seguirá abriendo la puerta no sólo a los atletas a nivel Olímpico, sino que debería también servir para que el resto del mundo sigamos dejando atrás los estigmas sobre salud mental y le demos la prioridad que merece. También nos da el mensaje que tener dificultades de salud mental no te hace menos persona; y esto es algo que todos deberíamos interiorizar.

Simone Biles también fue abierta sobre los beneficios que le trajo el ir a terapia. Otro tema bastante estigmatizado en la historia de la humanidad, pues se ha considerado que ir al psicólogo o al psiquiatra es “de locos”. Pero realmente la terapia nos puede ayudar a reencontrar nuestro centro, nuestra felicidad en las cosas que amamos, y a disminuir los síntomas que pueden impactar negativamente nuestra salud mental. No todos los problemas los podemos solucionar solos, así que pedir la ayuda adecuada en el momento indicado puede ser realmente un salvavidas para todos.

Y es que, si debemos buscar algo que agradecerle a la pandemia, es no sólo esa pausa con enfoque a nosotros que nos brindó, sino también esa apertura de la discusión sobre la prioridad que debería tener la salud mental en nuestras vidas. Si este punto de la historia nos permite que se rompan estigmas, se abran las conversaciones y todos procuremos tener una mejor salud mental, ya es un gana-gana para la historia de la humanidad.

Hubo una frase del estadounidense Alex Bowen (participante en los Olímpicos en Waterpolo) al respecto que me encantó, y creo que todos la podemos aplicar; "los Olímpicos se tratan de convertirnos en nuestra mejor versión. Y está bien necesitar ayuda para llegar a convertirnos en nuestra mejor versión". 

Si tú o alguien que conoces está presentando problemas relacionados con su salud mental, no dudes en tomar acción; iniciar una conversación sobre salud mental, permitir saber al otro que estás ahí para escucharle, o incluso buscar la ayuda pertinente en el momento adecuado. 

Bibliografía:

The Tokyo Olympics Changed the Conversation About Mental Health | TIME

Simone Biles Mental Health Message is Game-Changing | Turnbridge

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Bertha
hace un año

La salud mental, después de mucha estigmatización ha empezado a estar en el punto de interés de mucha población. Ojalá venga acompañada de adecuadas políticas de Estado en cuanto a salud mental. Todo mi respeto para Simone Biles y todos los deportistas que han abierto los ojos al mundo en este tema tan trascendental para el ser humano.

Fomentar la ciencia en las niñas

El 11 de febrero se celebra el “Día internacional de la niña y la mujer en la ciencia” con el objetivo de erradicar las brechas de desigualdad en las ciencias a las que las mujeres se han tenido que enfrentar desde hace siglos. A pesar de los logros obtenidos por el movimiento feminista, que poco a poco ha logrado brindar mayores derechos a cierto porcentaje de la población femenina (pues debemos ser conscientes de las aún existentes limitaciones en derechos femeninos que se viven en algunas zonas del planeta), es importante reconocer que aún hay mucho camino por recorrer para lograr erradicar esa contracorriente contra la que las mujeres luchan diariamente (consciente o incluso inconscientemente).

Es interesante buscar la historia detrás de la historia de varios de los hallazgos que han sido relevantes en el mundo, donde en más de un caso se encuentra la dedicación de mujeres extraordinarias a quienes los hombres les han robado su logro y se lo han acreditado a su nombre, invisibilizándolas de forma efectiva en el impacto real que han generado estas mentes femeninas en el mundo como lo conocemos hoy.

Un buen plan para fechas como éstas es coger libros que tengan una buena información al respecto (como por ejemplo “Una historia compartida”, de Julia Navarro, del que hablamos hace unas semanas) o hacer una buena maratón de películas enriquecedoras. Algunas de éstas son:

  • “Talentos oscuros”: Relato de tres mujeres afroamericanas que desafiaron con su gran talento, inteligencia y dedicación la discriminación racial y de género en la NASA durante la guerra fría.
  • “Ágora”: Sobre Hypatía, la filósofa, astrónoma y matemática egipcia que luchó por conservar el conocimiento de la biblioteca de Alejandría en tiempos de grandes disturbios religiosos en el siglo IV.
  • “Radioactive”: Sobre la famosa Marie Curie, ganadora de dos Nobel y reconocida por su gran aporte con sus descubrimientos en materia de la radioactividad.
  • “Mission Blue”: donde la oceanógrafa Sylvia Earle promueve la conservación de los océanos y el combatir las amenazas ambientales que se enfrentan actualmente.
  • “Bombshell”: el relato de la vida de Hedy Lamarr, recordada por su belleza, pero quien realmente tuvo un impacto enorme en el desarrollo e invento de varias cosas que en la actualidad usamos frecuentemente, incluido el WiFi.

Para lograr un cambio en la mentalidad con respecto al papel de las mujeres en la ciencia es importante visibilizar y reconocer los logros a lo largo de la historia que han hecho las mujeres, pues crecer con roles a seguir con los que las niñas se puedan identificar es una de las primeras puertas que se abren para inspirar a más y más mujeres a querer seguir desarrollando ese potencial científico que se presenta en la niñez y no tiene género. Hemos crecido con mitos como que “las mujeres no son buenas para las matemáticas” o “las mujeres tienen que decidir si quieren ser exitosas y tener una familia como la sociedad lo espera o si esperan fracasar como mujeres siendo unas egoístas al poner como prioridad su trabajo”, entre otros. Todos estos estereotipos y paradigmas sumados a la poca representación que se ve en la cotidianidad empiezan a grabar el mensaje subconsciente de que “las mujeres no tienen un lugar en las ciencias”, convirtiendo la problemática en un círculo vicioso.

Tengo la esperanza que la lucha feminista siga logrando romper barreras de desigualdad, pero también creo que en nuestra cotidianidad también podemos aportar nuestro granito de arena fomentando la vocación y el interés en las ciencias en las niñas desde edades tempranas. Hay algunas cosas que podemos hacer para lograr este objetivo:

  • Eliminar estereotipos de género tanto en casa como en los colegios, pues estos comentarios generan un gran impacto que puede romper esa ilusión que se tiene de joven a la hora de querer emprender en ciencia.
  • Hablar sobre la relevancia e impacto que tienen las ciencias (en sus diferentes ramas) en nuestra vida cotidiana, buscando eliminar esa imagen de “las ciencias son sólo para ñoñ@s que nunca van a encontrar el amor en su vida” o cosas por el estilo.
  • Buscar actividades científicas (experimentos, juegos de mesa científicos, etc.) entretenidas para, desde una temprana edad, despertar la curiosidad de aprender y descubrir más.
  • Aprovechar esas preguntas curiosas que se tiene en edades tempranas para aprender todos en casa. Tanto niños como niñas tienen una gran creatividad a la hora de preguntar cosas; desde ejemplos como “¿por qué el cielo es azul?” hasta “¿qué es el amor?” con todos los matices intermedios, si nos ponemos a pensar, realmente es interesante investigar la respuesta a esas preguntas y no descartarlas simplemente porque desconocemos su respuesta y siempre estamos muy ocupados para buscar la información adecuada.
  • Abrir espacios para que ese interés científico siga desarrollándose… quien sabe, pueda que esa niña curiosa (y esperemos adecuadamente apoyada para perseguir sus sueños) termine descubriendo el siguiente hito de nuestra historia universal.
  • Leer, informarnos y compartir las historias de mujeres en las ciencias, para que las generaciones futuras crezcan con modelos a seguir.

Es natural que no toda persona tenga inclinaciones científicas, pero el objetivo es abrir las puertas para que, sin importar el género, las oportunidades de acceso a la ciencia sean equitativas. Concientizarnos de la importancia que tienen nuestras palabras a la hora de moldear opiniones sobre las ciencias en la niñez, de la importancia que tiene el abrir puertas de acceso, de la importancia que tiene la representación variada para inspirar nuevas generaciones, y de la importancia que tiene el permitir el libre desarrollo de talentos sin estereotipos, es el primer paso para poder combatir con las barreras que seguimos viviendo las mujeres en el mundo académico y laboral científico. Procuremos ser fuente de inspiración y no el factor contribuyente que hace que la curiosidad y las ansias de aprender y descubrir se vean perdidos al crecer las niñas.

 

Bibliografía:

Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, ¿por qué es celebrado cada 11 de febrero? (sanjuan8.com)

Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia: 5 películas que empoderan y muestran el rol femenino en esta área | TDPE | RESPUESTAS | EL COMERCIO PERÚ

9 claves para acercar a las niñas a las ciencias y fomentar su vocación (guiainfantil.com)

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Bertha
hace un año

Es un caminar que debe tener la fuerza y persistencia para lograr reconocimiento y visibilidad

¿Por qué vale la pena hacer parte de la lucha feminista?

Cuando escucho mujeres diciendo “yo no soy feminista” me pregunto el por qué podrían estar en contra del movimiento que les ha permitido tener acceso a tantas cosas que hoy damos por contadas. Hoy nos parece muy normal, pero sin la lucha feminista no tendríamos acceso como a la carrera profesional que soñamos, a tener una cuenta bancaria a la que tengamos acceso sin necesidad de pedir autorización de un esposo u otra figura masculina en nuestra vida, a tener una licencia de maternidad y no ser despedidas por quedar embarazadas, a vestirnos como deseamos, a expresar nuestra opinión sin ser quemadas por “brujas”, a usar métodos anticonceptivos en búsqueda de una elección a cuándo deseamos ser madres (si es que lo deseamos), a poder publicar obras (literarias, de arte, etc.) en nuestro nombre, a votar y ocupar cargos públicos, y la lista podría continuarse, pero el panorama nos cambia drásticamente cuando vemos todos esos derechos que hemos obtenido gracias a la lucha incansable y persistente de muchísimas mujeres antes de nosotras.

La pregunta se centra ahora en si todavía deberíamos seguir luchando, y mi respuesta es un claro y contundente sí. En este año que llevo desde que empecé el Blog, han pasado ante nuestros ojos muchísimas noticias debastadoras que nos conmueven el alma…hasta que llega la siguiente atrocidad y es fácil olvidarnos de esa gran noticia que ya dejó de ser titular. Pero sólo porque dejamos de verlo no implica que ya no está ocurriendo. Noticias como las injusticias que sufren las afganas a manos de los talibanes, la opresión que luchan las mujeres de Irán, la guerra que están teniendo que sufrir las ucranianas, la lucha que están haciendo las estadounidenses al ver sus derechos cada vez más cercados por los grupos conservadores son sólo algunos de los ejemplos de las últimas noticias, pero hay muchos casos de violencia de género y discriminación a los que las mujeres a nivel mundial se tienen que enfrentar.

Así que, en días como hoy, donde tantas personas de toman las calles para seguir luchando por nuestros derechos, deberíamos dar nuestro apoyo, pues ese privilegio con el que contamos algunas personas no es la realidad para todas; y hasta que todas las personas no seamos libres, nadie lo es realmente.

El movimiento feminista ha logrado darnos muchos derechos, pero el gran paso que todavía hace falta para salir del yugo opresor del patriarcado es generar el cambio de perspectiva y pensamiento en el constructo social que nos mantiene todavía oprimidos a pesar de todos los derechos obtenidos.

Una forma en la que podemos aportar es justamente siendo parte del cambio con acciones que parecen pequeñas, pero que son revolucionarias en el sentido que pueden romper patrones tóxicos generacionales de cómo vemos el mundo:

- Sé esa amiga que al oír una excelente oportunidad no duda en mencionar a esas mujeres que conoce para ese cargo

- Enseñemos a niños y niñas que no hay profesiones masculinas o femeninas para que cuando nos digan “doctor” no pensemos que obviamente es un hombre del que se habla.

- Celebremos los logros de otras mujeres

- No pensemos que para obtener un logro, una mujer tuvo que hacer algo (como favores sexuales) para llegar ahí.

- Fomentamos los sueños de las niñas para que estudien lo que quieren, así no se ajuste a los paradigmas sociales profesionales por género

- Cuando hablemos de otras personas hablemos de aspectos más allá de su aspecto físico; las mujeres no son sólo bonitas, sino que pueden ser creativas, inteligentes, fuertes, etc.

- Permitamos que los hombres conecten con sus sentimientos sin llamarlos (ofensivamente) nenas.

Aquí también puedo continuar con la lista, pero los micromachismos y las implicaciones del sistema machista y patriarcal con los que vivimos a diario son tantos que es imposible mencionarlos todos. Lo importante es conscientizarnos de aquellas cosas en nuestro comportamiento que podemos cambiar, pues, muchas veces sin darnos cuenta, esa forma en la que nos comportamos y hablamos se pasa y queda imprenta en las generaciones que vienen después de nosotros. Así que, si queremos un futuro mejor para las personas que vienen detrás de nosotras, todas debemos poner nuestro granito de arena en la lucha feminista.

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Bertha
hace un año

Todas podemos poner un granito de arena para cambios en nuestra generación y las venideras

El impacto de leer desde una perspectiva feminista

EL 23 de abril se celebra el “Día del Libro”, donde se busca promover y fomentar el amor por la lectura. Mi vida ha sido marcada en gran medida por la lectura, y agradezco haber tenido padres que me fomentaran este hábito desde muy pequeña, pero hoy quisiera hacer una reflexión sobre la lectura desde una perspectiva feminista; el impacto que puede tener y la importancia histórica que implica la accesibilidad a la lectura para las mujeres.

Si se hace un recorrido histórico a través de las diferentes épocas, se puede ver una clara división entre quienes podían tener acceso o no a la lectura y la alfabetización. Durante mucho tiempo la gran generalidad de las mujeres no tuvieron acceso a la educación y alfabetización – con todo lo que esto implica –, pues no se consideraba necesario que una mujer fuese educada, pues en los conceptos misóginos de supuesta inferioridad intelectual de las mujeres con respecto a los hombres se consideraba una pérdida de tiempo intentar educar a una mujer; concepto que va ligado a la idea de que como una mujer tenía como destino la maternidad y las tareas del hogar, pues no necesitaba ser educada para poder cumplir con las funciones que eran dictadas para su género. En las pocas culturas en las que a las mujeres se les permitía aprender a leer y escribir, en general se veía que a las mujeres se las seguía tratando como ciudadanos de segunda, donde de todas formas no tenían voz ni voto en temas importantes de su nación. En la Edad Media, donde la Iglesia tenía gran poder y su política fue la de considerar a las mujeres como el género inferior, débil y sin capacidad de raciocinio ni entendimiento, se persiguió a gran cantidad de mujeres que eran lectoras, que eran sabias, que poseían información, y que en definitiva no se dejaban dominar por el sistema opresor, pues representaban un peligro inminente a ese poderío absoluto que buscaba tener la Iglesia en la población. Con la posterior llegada de las novelas románticas, muchas mujeres pudieron tener mayor acceso a cierto tipo de libros, en los que generalmente retrataba a la mujer que lo daba todo por el amor, imagen que a la larga beneficiaba a los hombres, pues se enseñaba a las mujeres a tolerar cualquier tipo de trato (y maltrato) en nombre del amor, volviéndolas dóciles, sumisas y dedicadas a las tareas del hogar.

Fue gracias a la transformación que ha tenido la sociedad en años ya cada vez más recientes que se ve con un progresivo incremento ejemplos de mujeres que se salen de este molde dócil y dispuesto a tolerarlo todo, permitiéndonos tener ejemplos más reales y con personajes con los que es más fácil identificarse; pues se vuelven más humanos, con sus errores, dudas y dilemas, con, variabilidad en sus características, con un bagaje de decisiones sobre cómo vivir la vida mucho más diverso que el ama de casa.

En la película de Disney de “La Bella y la Bestia” el villano Gastón dice una frase de gran profundidad: “No está bien que una mujer lea, enseguida empieza a tener ideas y a pensar…”. Esa frase refleja realmente el poder que puede tener la lectura, pues si analizamos la historia tanto antigua como actual, podemos ver cómo en diferentes momentos los altos cargos de poder, las dictaduras, los extremistas religiosos entre otros han procurado impedir el acceso a la información, pues algo que es indudable es que una persona que lee se vuelve peligrosa para un sistema opresor. Como lo decía Malala Yousafzai “los extremistas han demostrado que su mayor temor es una niña con un libro”. Esto es justamente la reflexión que quisiera hacer el día de hoy. Gracias a la lucha de muchas mujeres a través de la historia, la accesibilidad a la lectura para las mujeres se ha ido incrementando en varios países (aún falta terreno por ganar, accesibilidad a la educación por garantizar y derechos básicos por cumplir), pero creo que es importante que sigamos fomentando la lectura en todas las personas y hagamos justicia a esa lucha de siglos que han librado otras mujeres y ser fieras lectoras para informarnos, ampliar nuestro conocimiento en varios temas y expandir nuestra visión de diferentes perspectivas del mundo.

Este pequeño recorrido histórico nos muestra que para las mujeres leer ha sido mucho más que leer; leer nos permite adentrarnos en mundos que se nos han obstaculizado, nos permite ser quienes queramos ser y no quienes la sociedad nos ha dictado, nos permite empoderarnos con información valiosa que nos ha abierto la posibilidad de obtener más derechos, nos permite conectar con otras mujeres y entender las realidades en las que coexistimos, nos permite encontrar nuestra voz en un mundo que ha buscado callarnos y encontrar nuestra identidad a pesar del moldeamiento social que se ha pretendido establecer.

Es por eso que este año quisiera conmemorar el “Día del Libro” invitando a toda mujer a leer todo lo que pueda, a buscar viajar tan lejos como las páginas de los libros les permita, a imaginar mundos diferentes a los que hemos habitado, a encontrar personajes inspiradores que las inviten a lograr sus sueños, a informarse para no comer cuentos baratos que buscan mantenernos sumisas, en fin, las invito a disfrutar de la lectura y a fomentarla en cuanta persona tengan alrededor, pues a través de la lectura es que podremos enriquecer nuestra experiencia, podremos interconectarnos y unirnos para procurar dejar un mundo más equitativo, justo y con mayores oportunidades, al que vivimos.

 

Bibliografía:

LAS MUJERES QUE LEEN SON PELIGROSAS | AEDO (blogia.com)

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Bertha
hace 10 meses

Debemos dejar la arrogancia y con una visión empatica, respetar a todos los seres vivos que nos rodean, estoy convencida que si cada ser humano aporta diariamente con sus acciones personales y en los hogares, estamos ayudando al planeta

Normalizar la diversidad corporal

 

El mundo es diverso en todas sus expresiones y los cuerpos de las personas no son la excepción a la regla. La tendencia general que hemos visto desde hace tiempo es a la de estigmatizar a aquello que se sale de la normatividad, sea de forma consciente o inconsciente, estableciendo el “ideal” corporal como (hombre), blanco, flaco, y joven. Muchas veces ni somos conscientes de las implicaciones que tiene esto en nuestro día a día, pero gracias a la concientización cada vez más grande de ciertos grupos de personas es que podemos darnos cuenta de ciertas cosas que habíamos normalizado, pero que realmente son violencia estética y están mezcladas de tal forma en nuestra cultura que ni paramos a reflexionar sobre ellas.

Me gustaría invitarles a reflexionar sobre algunas cosas que se me ocurren como ejemplos para ver lo oculta que ha estado la diversidad corporal en nuestras vidas:

  • ¿Cuál es la proporción de personajes principales heroicos de las series y películas que vimos de niños (e incluso seguimos viendo ahora) de hombres vs mujeres, blancos vs otras razas, con cuerpos atléticos o idealizados vs otras corporalidades?
  • ¿Qué tan frecuente vemos a personas con discapacidades físicas teniendo roles empoderantes (o básicamente teniendo una vida normal) en el cine o en los libros?
  • ¿Cuántos productos nos bombardean en las propagandas prometiéndonos eterna belleza y juventud?
  • ¿Cuántas veces nos hemos parado frente al espejo y sólo hemos visto con odio nuestro reflejo?
  • ¿Cuántas veces hemos juzgado el estado de salud de otra persona basándonos en su aspecto físico?
  • ¿Cuántas veces hemos pensado en intervenir nuestro cuerpo para poder encajar mejor en los estándares de belleza?

Estos son solo unos pocos ejemplos, pero en general nos muestra lo sesgada que está nuestra cultura, en la que el patriarcado ha dictado las normas y no hemos logrado liberarnos de sus ataduras. La pregunta ahora es ¿cuál es la solución?

Una opción puede ser el “no se habla del cuerpo del otro” o el gran movimiento de “body positivity”, que tienen sus puntos válidos en la medida justa.

Por un lado, estoy de acuerdo que el hacer comentarios sobre el cuerpo del otro puede tener consecuencias graves. Existe la opción de que al elogiar a una persona por ciertos cambios físicos como por ejemplo el adelgazar pueda terminar generando trastornos alimenticios en los que la persona sigua con la obsesión de permanecer delgado con tal de ser aceptada en la sociedad, o que el elogiar el adelgazar sin saber el contexto detrás puede terminar siendo más un comentario negativo en casos en los que la pérdida de peso va asociados a enfermedades como por ejemplo el cáncer o la depresión. Por otro lado, nuestra cultura tiende a juzgar y castigar socialmente a quienes tienen un peso mayor del normativo, considerándoles perezosos, enfermos, y se asocia la fealdad con la gordura. Así que entiendo el por qué es importante “no hablar del cuerpo del otro” desde esta perspectiva, pero al mismo tiempo me pregunto ¿está bien que cuando un niño viene con alguna pregunta sobre una corporalidad diferente a la que usualmente ve simplemente queramos cambiar el tema? Los niños aprenden del ejemplo que les demos y muchas veces sus preguntas, aunque suenen en ocasiones inoportunas, nacen de su necesidad de conocer el mundo. Si un niño pregunta “¿por qué va esa persona en silla de ruedas?” y nosotros le regañamos por ser inoportuno y grosero por señalar a una persona discapacitada, lo que termina enseñando es que está mal hablar de esos temas, los vuelve tabú y limita las opciones de aprendizaje, Si en vez de eso le contestáramos algo como “pueda que sus piernas necesiten una ayuda extra, si vas y le preguntas amablemente pueda que quiera contarte más”. Esto da visibilidad a que los cuerpos diferentes existen, que es normal que tengamos cuerpos diferentes, no genera vergüenza en el niño por hacer la pregunta y adicionalmente le da la opción a la persona de la silla de ruedas de contestar si es que lo desea a la pregunta del niño. El normalizar que existen cuerpos diferentes puede llegar a ser una buena opción a seguir, pues se pueden tener conversaciones sobre diversidad corporal sin generar juicios de valor que nos sesguen a considerar ciertas corporalidades como mejores que otras.

El movimiento de “body positivity”, que ha ganado mucha fuerza en los últimos años, es una invitación a cada persona a amarse tal cual es, aspecto que me parece completamente válido e ideal a seguir. Pero ¿qué pasa cuando sentimos la presión contante de ser positivos todo el tiempo, especialmente en esos momentos en los que más nos cuesta vernos al espejo con amor? Amar el cuerpo propio en una cultura que gana dinero gracias a nuestras inseguridades es un gran reto, especialmente cuando ha estado tan metido en nuestras cabezas que es normal tener pensamientos intrusivos antes de lograr concientizarlos y cambiar la narrativa. Por otro lado, no siempre estamos en un mundo de arcoíris y unicornios; todos tenemos diferentes emociones y la variabilidad de estas es la que permite que podamos sentir las otras adecuadamente (si siempre estuviéramos felices eso se volvería el status quo y dejaríamos de saber que estamos siendo felices). Así que ¿cuál sería la alternativa al “body positivity”? Hay otro movimiento que puede ser la respuesta y es el “body acceptance”. Aquí no se fuerza al positivismo continuo, pues es fácil caer en un positivismo tóxico que también puede ser dañino para una persona, sino que se incentiva a una aceptación de la diversidad corporal y a la aceptación de los diferentes cambios por los que puede pasar el cuerpo en el día, mes, o incluso a través de los años.

Creo que lo importante es desestigmatizar lo que difiere de lo establecido como normativo, cuestionarnos nuestros propios prejuicios, hablar sin juicios de valor sobre la diversidad corporal (como si estuviéramos hablando por ejemplo de la diversidad que existe de flores), que hagamos una limpieza del tipo de redes sociales que consumimos y seamos más conscientes a la hora de elegir a quienes seguimos (el ver en tus redes sociales a cuerpos diversos, especialmente aquellos que sean más cercanos a como tú te ves, ayuda a nuestra aceptación personal y a concientizarnos de lo normal que es ser diferente), que nos tengamos mayor compasión y aceptemos nuestro cuerpo tal cual es, que promulguemos una mayor representación de la diversidad corporal en los medios que tengamos acceso (tanto laboralmente como en nuestras vidas privadas, o en medios de comunicación), y que seamos conscientes de que nuestro lenguaje tanto verbal como no verbal tiene un impacto en la forma en la que comprendemos el mundo y son básicos en el ejemplo que le damos a futuras generaciones sobre este tema.

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Bertha
hace 9 meses

Lo primordial para mí es La aceptación de si mismo

¿Qué define a una mujer?

 

Mi plan desde el 26 de julio fue disfrutar los Olímpicos y realmente me encantó ver que cada día había algo nuevo por lo que emocionarse, alegrarse y llorar de felicidad. Los Olímpicos de París fueron revolucionarios en varios sentidos, empezando por el grandioso hecho de haber sido el primero en tener paridad de competencia con un 50% de participación de mujeres, el haber tenido salas donde las madres y padres atletas pueden estar con sus pequeños, haber sido unos Olímpicos con un enfoque en salud mental y ecosostenibilidad

 

A los pocos días de haber empezado surgió una controversia alrededor de la boxeadora algerina Imane Khelif, pues en su lucha contra una boxeadora italiana, esta última se retiró alegando que “nunca le habían pegado tan duro en la vida” y haciendo alusiones a que la algerina no debería ser mujer y que sería tarea del Comité Olímpico Internacional definir la conducta a seguir. Esto desató una ola de críticas contra Khelif por su corporalidad y fortaleza, teorías de que debía ser una mujer transgénero, entre otras. El COI salió en su defensa alegando que Khelif nació como mujer y ha vivido como mujer toda su vida. 

 

Más allá de la polémica particular de Khelif, podemos ver que ha habido varias atletas que han tenido que soportar este tipo de comentarios por la forma en que se ven; entre ellas se encuentran la jugadora de rugby Ilona Mahe, la nadadora Katie Ledecky y la boxeadora Lin Yu-ting. Todo se centra en que estas atletas se salen del estereotipo de corporalidad femenina y que brillan en las disciplinas que practican. Hace poco leí una frase en la que decían que si un atleta hombre era sobresaliente era un dios, pero que si una mujer atleta era sobresaliente era porque tenía que ser hombre. No puedo creer que en pleno siglo XXI tengamos un pensamiento tan retrógrado de decir que las mujeres extraordinarias sólo lo logran porque son hombres (en el deporte, porque cuando una mujer tiene logros extraordinarios en otro tipo de cadenas de poder la crítica usual que se oye es que tuvo que ganarse su posición a punta de prostituirse con los hombres poderosos). Lo único que todo esto refleja es que seguimos en un mundo claramente patriarcal, donde se quiere encajar a las mujeres en cajoncitos bien específicos y delimitados, donde se busca un control completo de su forma de actuar, pensar y sentir. 

 

Afortunadamente cada vez hay más gente que se ha dado cuenta de lo ridículo que es este cuento y podemos ver un alza de voces en contra de este sistema, como en el caso de la jugadora de rugby Ilona Maher, quien brilla no sólo en la cancha sino en las redes sociales siendo defensora y promotora de la diversidad corporal como algo maravilloso a celebrar. También vemos cada vez a más mujeres que dejaron de comerse el cuento de que todas las otras mujeres eran simplemente competencia, permitiéndonos ver hermosas imágenes de mujeres apoyando y celebrando los logros de otras mujeres, como la famosa foto en la premiación de gimnasia (con el primer podio de atletas negras) en el que la gimnasta más condecorada de la historia Simone Biles (quien además habló abiertamente de la salud mental y desde los Juegos Olímpicos de Tokio ha sido referente en el tema) y la grandiosa gimnasta Sunisa Lee le rindieron homenaje a la brasilera Rebeca Andrade al ganar medalla de oro en la disciplina de suelo en gimnasia. Esa es de las cosas que más me emociona ver en los Olímpicos; ver cada vez más mujeres, ver cada vez mayor apoyo de mujeres a otras mujeres, ver cada vez a más mujeres alzando la voz sobre temas que han sido muchas veces silenciados (desde menstruación o post-parto hasta salud mental). 

 

Y otro tema que me alegra gratamente ver es la gran diversidad corporal que se ve en los Olímpicos. No sólo interdisciplinariamente, pues claramente los cuerpos usuales de las nadadoras son muy diferentes al de una gimnasta, o una boxeadora, o una equitadora, etc. Sino que también me alegra ver que dentro de la misma disciplina se ven también diferentes corporalidades, que no “encajan” con el “cuerpo clásico” de ese deporte, pero de todas formas se ve que son mujeres que realizan estos deportes de forma maravillosa, y por eso se encuentran entre las mejores del mundo. Lo importante de esto es que se demuestra que se pueden seguir rompiendo moldes estereotípicos de “cómo se debe ver una mujer”. Yo fui bebé de los 90's, así que crecí con programas de televisión, películas, revistas, literatura y comentarios en los que siempre se nos insistió en que para poder ser exitosas debíamos encontrar el amor, y que el amor sólo lo podríamos encontrar si lográbamos encajar en un tipo de cuerpo determinado, en un comportamiento determinado, en una forma de pensamiento determinado. Así que realmente me alegra ver que cada vez se están perdiendo más esas líneas que buscaban limitar quiénes somos y criticaban fuertemente a quien se sale de estos lineamientos determinados, claramente, por el sistema patriarcal en el que vivimos. 

 

Así que volviendo a la pregunta del título creo que es una pregunta bastante difícil de responder en pocas palabras, pues no hay un factor determinante que nos defina como mujeres. Para quienes aleguen que son los cromosomas XX, lastimosamente no lo es, pues hay varios trastornos cromosómicos en los que se ven diferentes patrones que pueden variar de formas muy interesantes (si quieren ver pueden buscar leer un poco sobre algunos temas como el síndrome de Turner, el mosaicismo, el síndrome de Swyer, el síndrome de Le Chapelle o el síndrome de Klinefelter). Tampoco nos definen como mujeres los genitales o los caracteres sexuales secundarios, pues aquí también existen muchos factores que pueden influir en la forma en que se manifiestan y presentan estas partes del cuerpo. Por esta misma línea tampoco lo define la presencia de un útero, pues las mujeres histerectomizadas (a quienes se les quitó quirúrgicamente el útero) no dejan de ser mujeres, y las mujeres trans también son mujeres aún cuando no tengan útero. Tampoco lo define el ser madres, pues existen mujeres que no pueden o no desean ser madres y eso no les quita su ser mujeres. Y otra cosa que tampoco la define son niveles hormonales determinados, pues hay muchas mujeres que tienen más testosterona de los límites tradicionales sin ser hombres. 

 

Aquí puedo seguir con la lista de características que nos quieren hacer creer que nos define como mujeres, pero si nos ponemos a la imagen a una mayor escala, lo que podemos ver es que las víctimas que deben justificar su ser, que deben sufrir si no encajan, y que sufren las mayores críticas al salirse del molde son aquellas a las que el sistema quiere controlar; las mujeres, en todo su espectro. Claramente ahora con la moda de la transfobia, en la que varias personas atacan a las mujeres trans alegando que no son mujeres, no se dan cuenta que lo que terminan haciendo es que siguen marginalizado a quienes más duro han tenido que luchar contra el sistema y que en esta cruzada también terminan cayendo mujeres cisgénero que no se ajustan al molde usual de mujer cisgénero (ya comentamos ejemplos arriba) y, aunque no estén en medio de la polémica actual, también los hombres transgénero (que lo que comparten con nosotras es que en algún momento fueron clasificados como mujeres). En definitiva, si nos ponemos a ver la imágen panorámica, vemos que seguir discutiendo temas como “lo que define a una mujer” lo único que hace es buscar delimitarnos y encasillarnos en un espacio que no tiene sentido y en el que realmente no cabemos ya; pues lo que nos define como mujeres va mucho más allá de ese tipo de clasificaciones innecesarias y ridículas. 

 

Creo que cada una de nosotras puede sentarse a analizar y pensar qué es lo que le define como mujer. Yo intenté hacer el ejercicio y la verdad no logré llegar a una respuesta definitiva ni clara, pues creo que es una definición un poco abstracta para ponerla en palabras y que, tal vez, al compartirla con otras mujeres veamos que llegamos a definiciones diferentes. Así que, ¿qué tal si en vez de intentar encasillarnos, procuramos dejarnos ser y dejar ser a las demás en sus cualidades maravillosas y únicas que hacen del ser mujer un espectacular arcoiris de posibilidades? Que nuestro propósito para las siguientes generaciones sea mostrarles que pueden ser quienes son realmente, sin miedo a tener que ocultar sus sueños, metas o pensamientos, que pueden brillar en lo que les apasione y que hay un lugar en el mundo para toda la diversidad en todas sus expresiones.

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Bertha
hace 7 meses

Me alegra tanto ver que más mujeres brillan por sus capacidades, por su entrega, su coraje y disciplina, sin importar sus características corporales

25N



Hoy, día internacional de eliminación de violencias contra las mujeres, vale la pena recordarnos que no debemos esperar a que una tragedia toque nuestras puertas para abrir los ojos y pegar el grito de huelga contra las violencias machistas.

He visto personas, tanto hombres como mujeres, que minimizan el acoso, que revictimizan a las mujeres por medio de preguntas sin sentido y de apoyo a la sociedad machista en la que vivimos.

Las estadísticas dicen que una de cada tres mujeres ha sufrido alguna forma de acoso sexual. Sinceramente yo creo que esa cifra subestima la cantidad de víctimas, pues no conozco a una mujer que nunca haya sido violentada de alguna forma. El problema es que sólo se considera problema o se visibiliza cuando todo ha llegado a niveles altos de violencia; por medio de golpes, violación o feminicidio. Pero olvidamos - sea por normalización por parte de la sociedad o por el dolor que llevaría el aceptar todas estas formas de violencia (pues no es fácil verse como víctima)-, que la violencia de género viene de muchas formas y que sólo a través de la visibilización, reconocimiento, apoyo y conscientización, es que se va a poder generar un cambio significativo, que disminuya la cantidad de mujeres violentadas.

Hablar entre mujeres siempre ha sido un arma poderosa, pero no debemos quedarnos ahí. Debemos empoderarnos, educarnos, apoyarnos y salir a exigir sociedades con garantías de seguridad a las mujeres y niñas, una sociedad que cambie el foco de vergüenza de la víctima al victimario, y hablar por quienes no tienen voz, pues son muchas las mujeres que viven en territorios donde sus derechos son violentados y reducidos día a día.

Abajo les dejo una escala que muestra los diferentes tipos de violencia que podemos sufrir en nuestro día a día. Tener consciencia de ésto nos permite identificar banderas rojas en cualquier ámbito de nuestras vidas, y ojalá, nos permita también alejarnos a tiempo de algún peligro mayor. Pues si se dejan pasar los signos tempranos de violencia, éstos suelen escalarse a escenarios peores.

Este año ha sido muy conocido el caso de Gisele Pelicot, un caso que si no nos revuelve las tripas es porque hemos perdido toda humanidad. No puedo imaginarme el dolor que pudo sufrir ella al ver que su pareja de tantos años fuera capaz de drogarla para permitir que otros hombres la violaran en repetidas ocasiones. Pero a pesar de todo el sufrimiento que estaba pasando, ella decidió salir con la cabeza en alto, generando un movimiento revolucionario al exigir que la vergüenza de estos actos sean entregados a quienes realmente deberían morir de la vergüenza, pues la culpa no la tiene la víctima sino quien abusa de ella. Lo peor es escuchar algunas de las excusas pendejas que han dado varios de estos hombres... sólo un reflejo de la gran herida que el patriarcado nos ha dejado abierta en nuestro ser. Espero que Gisele se vuelva otra figura que recordemos en la historia como eje de cambio en lo que respecta a la lucha de género. Que su sufrimiento se pueda transformar en un cambio mundial para la conscientización de que este problema nos corresponde a todos solucionarlo.

Ser víctima nunca es fácil ya veces preferimos cerrar los ojos y mirar a otro lado, pero salir de un ambiente tóxico o de una relación peligrosa puede ser vital. Porque no queremos #NiUnaMás, todas debemos estar juntas y apoyándonos la una a la otra.

Lo más importante es que cada una de nosotras puede decidir si quiere seguir perpetuando las violencias machistas o si quiere ser parte del cambio al ponerles un freno en seco.

 

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"Fui marioneta, tu trapo de muñeca
La margarita pisada en la maleza
Uy, ¡cuánto costó salir de ahí!
De la vida que no era tan vida
De la muerte acechándome al frente
Pude ser otro número de un expediente
Justito a tiempo lo logré porque sabía de una vez
Que me iba, me iba, me iba o se iba mi vida
Justito a tiempo me enteré que estaba al borde de caer
Y la culpa, la culpa, la culpa, la culpa no es mía"

- Juistito a tiempo, Kanny García 

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Curso de acción contra acoso callejero de L'Oreal París

Hace poco me crucé con un video sobre un experimento social que evaluaba las razones de la gente al presenciar el abogado callejero en otras personas. La conclusión en general es que por más que muchos fuesen capaces de darse cuenta de la situación de acoso, no reaccionaba, y que la causa más probable era el no saber la mejor forma de hacerlo.

El acoso callejero es otras de las formas de violencia sexual que sufren las mujeres a nivel mundial... habrá países donde sea más frecuente o exagerado el fenómeno, pero en todo lugar de puede llegar a presenciar o a ser víctima de acoso.

L'Oréal París sacó un curso gratuito (StandUp agains Steeet Harassment) para aprender estrategias de cómo reaccionar al presenciar el acoso callejero o al ser víctima de éste.

Lo hice y me gustó la sencillez con la que muestran estrategias fácilmente aplicables. Les dejo un pequeño resumen, pues siento que es un tema realmente importante y en el que todes deberíamos ayudar.

Se demonina la estrategia de las 5D (en inglés) y consiste en: Distraer, Delegar, Documentar, Retrasar (Delay) o ser Directo. Las describiré a continuación.

Distraer: consiste en una forma indirecta de llevar la atención a otro lado de lo que está ocurriendo. Algunas formas de lograr esto son:
• Pidiendo direcciones, preguntando la hora o dónde está el cajero más cercano
• Atravesándose entre el acosador y la acosada (ejemplo pasar por la mitad de ellos en el bus)
• Dejar caer alguna cosa cerca de forma "accidental" para poder interrumpir la interacción.
• A veces con sólo pararse al lado al acosador puede detenerse.

Delegar: A veces no nos sentimos segures de intervenir, así que podemos Delegar la tarea a alguna figura de autoridad. Una buena estrategia es diciendo lo que se presenció y pedir la ayuda de esa persona en voz alta y clara, para que todos entren en acción.

Documentar: Fotos o vídeos con el propósito de evidenciar al acosador, no de hacer sentir peor a la acosada. Y siempre preguntarle a la víctima qué desea hacer con ese material. No publicarlo en redes ni en otros medios.

Retrasar (Delay): Interactuar con la víctima una vez se haya ido el acosador para verificar que éste bien o si necesita algún tipo de ayuda o apoyo emocional con lo que vivió. Recordarle que la culpa es del acosador y que ella no tiene la culpa de lo ocurrido.

Ser Directo: hablarle directamente al acosador, diciéndole que no acose más a la persona y que lo que está haciendo no está bien, puede acobardar al acosador y hacer que se detenga. La idea no es entrar en una discusión ni terminar en violencia.

También existen estrategias al ser víctima de acoso callejero para detener al acosador. Estas son: respirar profundo y decirle claramente que se detenga y te deje en paz, pedir ayuda a una figura de autoridad del lugar donde nos encontremos y documentar a la persona o la situación de acoso e ir a una autoridad para mostrar la evidencia.

Entiendo que muchas veces al encontrarnos en la situación de ser acosadas es difícil reaccionar. La gran mayoría de personas hemos vivido situaciones de acoso callejero y no sabemos cómo reaccionar. Puede ser el miedo a que se escale la situación o el no conocer estrategias para lograr que se detenga el acosador, y muchas veces terminamos culpándonos por la situación, a pesar de que nunca es nuestra culpa. Lograr sentirnos seguras en espacios públicos y ser parte de la solución para que otras no lo sufran también es importante.

Les dejo el link para hacer el entrenamiento (dura 10 minutos) aquí:

https://www.standup-international.com/en/en/training/landing

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Gisèle, la mujer que hizo que la vergüenza cambiase de bando

La noticia que nos revolvió a todas las entrañas y nos hizo ver que en el mundo sí existen los monstruos, que esas precauciones que nos enseñan a tomar desde pequeñas no son exageradas, pero que simultáneamente nos demostró que esos monstruos que nos pintaban como personas desconocidas, encapuchadas, malolientes y horribles, realmente son la minoría y que los monstruos a los que más podemos llegar a temer pueden estar acostados al lado nuestro, compartiendo su cotidianidad con nosotras y haciéndose llamar nuestra familia.

Gisèle, conocida internacionalmente como Gisèle Pelicot, apellido de su ahora ex-esposo, quien pasó de ser, a los ojos de ella, de un esposo maravilloso al causante de la mayor aberración que ella se pudo imaginar. Dominique Pelicot tenía una red de más de 70 hombres cerca de su hogar dispuestos a violar a su esposa, a quién drogaba para que no pudiese pelear ni recordar nada y para poder cumplir sus pervertidas fantasíasa a las que ella no consentiría de estar consciente.

Sin entender el por qué le ocurrían los síntomas que estaba sintiendo; desde problemas ginecólogos hasta sospechas de problemas neurológicos o del desarrollo de una enfermedad de Alzheimer, Gisèle pensaba que se acercaba a la muerte, sin saber qué vivía en un infierno. Los médicos no se dieron cuenta de que sufría de sumisión química, pues usualmente los médicos encuentran lo que buscan y buscan lo que conocen. ¿Quién se podría imaginar que ese esposo aparentemente devoto era el causante de todos los males que la aquejaban?

Gracias a que una persona que descubrió a Dominique Pelicot grabando a una mujer, sintió que "algo no estaba bien" y lo denunció fue que todo se destapó, pues la policía tuvo acceso a los celulares y computador de Dominique, donde encontraron más de 20.000 videos donde Gisèle era violada por múltiples hombres. Ahí fue que ella pudo ver que no es que estuviera enferma perdiendo la memoria, sino que la traición de su "amado" esposo la había convertido en víctima de violación por años. Otro hecho horrible es que en ese chat donde Dominique Pelicot reclutaba hombres, varios (que no han sido identificados con nombres) comentaron que estaban haciendo lo mismo con sus parejas.... un hecho realmente aterrador, pues aún existen mujeres que están viviendo historias similares a la de Gisèle sin saberlo.

En Francia este tipo de juicios se mantienen en el anonimato para proteger la identidad de las víctimas, pero Gisèle, en un acto de absoluta valentía, decidió y solicitó que el caso de hiciera público, que su nombre lo conociera todo el mundo y que no hubiese una persona que no supera de los horrores que ella vivió, alzando el estandarte "la culpa debe cambiar de bando"

Así que la historia que podría haber sido una pesadilla constante para Gisèle, ella la transformó en la lucha que toda mujer apoyó y siguió de cerca, convirtiendo a Gisele en el ícono feminista y realmente la persona del año.

Lo que fue más aterrador fue escuchar los testimonios de esos hombres que son tan comunes como cualquiera de nuestros vecinos, con excusas extremadamente ridículas para ser verdad. Todo esto dejando al descubierto la profunda herida patriarcal que tenemos en la que las mujeres siguen viéndose como un producto de consumo, de posesión, y que no tienen los más mínimos derechos básicos como el de poder consentir qué hacer con su cuerpo.

Gisèle vivió lo que nadie ni en sus peores pesadillas sería capaz de imaginarse, pero reescribió su historia, caminando con la cabeza en alto, hablando con amabilidad a todas las mujeres que la esperaban fuera de los tribunales para darle fortaleza y apoyo.

Lo peor de todo es que no habíamos terminado de recuperarnos del shock de este caso cuando se descubrió la red de más de 70.000 hombres en la que se comparten "consejos" para poder violar mujeres, incluidas sus hermanas, madres y esposas.

Cuando las mujeres decimos "todos los hombres" no es un ataque personal, sino es el conocimiento que los monstruos que con mayor probabilidad pueda que nos ataquen son aquellos a los que ya conocemos, es el conocimiento que el sistema patriarcal protege al agresor, es el conocimiento de la normalización de la violencia de género, es el conocimiento de que prácticamente toda mujer con la que hemos hablado tiene al menos una historia de abuso o acoso en carne propia que puede y le duele contar.

Es por eso que decimos "si tocan a una nos tocan a todas", porque somos conscientes que en cualquier momento podríamos ser nosotras las siguientes. Y definitivamente hasta que los hombres dejen de escudarse en la respuesta agresiva de "no todos los hombres" cada vez que las mujeres ponemos estos temas sobre la mesa, y decidan cambiar sus comportamientos, se aterrorisen de lo que otros hombres hacen, es que podremos todos en conjunto tomar acciones reales y tangibles que hagan nuestra vida más segura.

Así que cuando escucho a algunas personas diciendo que "el feminismo se fue al otro lado", que "ya ni se puede mirar a una mujer sin correr el riesgo de una demanda" y que "las mujeres ya tienen todos los derechos y que eso de la lucha feminista no tiene sentido" simplemente pienso en este tipo de hechos y más consciente me vuelvo de que dejar de luchar es abandonar a las personas que siguen siendo víctimas a diario y que muchas veces no tienen los medios o la fuerza para alzar la voz, denunciar o defenderse.

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Conmemoración a la mujer médica 

Recuerdo cuando fui a empezar la carrera de medicina que mi abuelo, también médico, dijo que en su época no eran muchas las mujeres las un estudiaban medicina y que solían ser las feas. Sin querer caer en presentismos y juzgar los comentarios de ese abuelo al que amo, que jugaba conmigo cuando era pequeña a que él era el paciente y yo la médica, quiero es hacer una pequeña reflexión en conmemoración al Día internacional de la mujer médica sobre los logros y retos que se han dado en la historia para abrirnos paso a la profesión médica.

Elizabeth Blackwell fue la primera mujer en obtener el título de médica en Estados Unidos a mediados del siglo XIX y es en conmemoración a ella que se celebra este día. El título de médica no le cayó del cielo, pues tuvo que luchar bastante tiempo en ser aceptada a la carrera. Una vez graduada, siguió rompiendo barreras por medio de la fundación de la institución Enfermería para Mujeres y Niños de Nueva York, donde ayudó a personas de bajos recursos, y la institución Woman's Medical College of the New York Infirmary, donde se formalizó el entrenamiento de mujeres médicas brindando una alternativa para aquellas que aspiraban esta profesión.

Claramente Blackwell no fue la primera mujer médica, pues en la historia se pueden ver algunos otros ejemplos de mujeres que han luchado fuertemente por cumplir sueños que otros criticaban de absurdos. Pero como todo en la lucha feminista, ha sido abrir camino con las uñitas, de a poquitos, rompiendo muros y barreras que nos quieren decir "quiénes debemos ser, cómo nos debemos comportar, a qué debemos aspirar, y especialmente todo lo que 'nunca' podremos tener". Gracias a las incontables mujeres que han roto estos prejuicios es que cada vez son más mujeres las que pueden cumplir el sueño de ser médica (y otras profesiones científicas, claramente).

Al momento en el que ingresé a la carrera ya éramos 60% de mujeres.... mientras que en la época de mi abuelo se les obligaba a tener una cuota del 10%, que supongo que completaban y ni se les ocurría exceder. Durante la carrera tuve contacto con varias grandiosas mujeres, tanto compañeras como profesoras, de las que y con las que pude aprender muchas cosas que valoro hasta el día de hoy. Pero vivir la carrera de medicina en carne propia da también la perspectiva del machismo y el sistema patriarcal que todavía está muy arraigado en estas profesiones. Se ve en detalles pequeños como que los pacientes suelan asumir que las mujeres son enfermeras pero que nunca se equivoquen en decirle a un hombre doctor, o que a los doctores hombres se los trate por el apellido ya las mujeres por el nombre, hasta detalles más grandes como que se asuma que una mujer no tenga la capacidades físicas para hacer algunas especialidades, que el ser mujer sea una limitante para entrar a especialidades porque siempre está la pregunta de "¿qué pasaría si queda embarazada durante la residencia?", o incluso las violencias machistas que se viven durante las diferentes fases de la formación profesional con acoso sexual e incluso más.

Pero las cifras respaldan que las mujeres en la medicina hacen un cambio para bien. Ya lo vimos en estudios recientes en los que se mostraba un mejor manejo post-operatorio si es realizado por mujeres con menor tasa de complicaciones y reingresos hospitalarios.

Hoy sólo quiero hacer un reconocimiento tanto a las mujeres que empezaron está lucha como a las que hoy en día siguen brillando y abriéndole el camino a más generaciones de mujeres que brindan su talento en pro de la salud de otras personas. No importa las barreras que encontremos, mientras nos apoyemos podremos llegar un paso más adelante, subir otro peldaño de la montaña que nos han dicho desde hace siglos que 'nunca' escalaremos. Esas barreras nos han metido en la cabeza que para ser parte debemos ser excepcionalmente buenas, y aunque esto tiene inmensos beneficios tanto para pacientes que de encuentran con la excelencia científica y humana, como para la ciencia que encuentra mujeres empoderadas que buscan dejar huella y hacer hallazgos antes no pensados, también vengo a decirles que no sé den tan duro, que aún cuando creen que no son lo suficientemente buenas, si lo son, pues nuestros estándares de han puesto tan altos es simplemente porque otros no han querido vernos superándolos. No nos perdamos en esa rueda sin fin del check-list por completar, no permitamos que nos arrebaten nuestra esencia con tal de encajar en moldes que no se ajustan a nosotras.

Porque mi sueño es que ser mujer no tenga que implicar tener que demostrar que se puede estar ocupando un espacio, rompiéndonos internamente y cambiando nuestra esencia con tal de ajustarnos a estándares hecho por y para hombres. Para eso creo que es importante apreciar las barreras que ya han sido rotas y aprender a identificar aquellas que nosotras podemos ayudar a romper en la actualidad para abrir más puertas a quienes vienen detrás nuestro.

 

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Comentarios

Bertha
hace 13 días

Si, hemos tenido que traspasar muchas barreras pero hemos demostrado nuestro valor y seguiremos dejando huella para las que detrás de nosotros, persiguen el mismo sueño.

Andrea PLAZAS
hace 14 días

Male divino este texto!!! Que orgullosa me siento de ti